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Wonder Ponder en la biblioteca: taller "Islas filosóficas" en la Biblioteca Ramón Fernández Jurado (Castelldefels)

Ellen Duthie

Hace una semana, recibimos una comunicación de Mònica C. Vidal, contándonos que había hecho un taller en la Biblioteca Ramón Fernández Jurado de Castelldefels que sonaba fantástico. Pero además, ¡nos adjuntaba un relato completo de la experiencia! No te pierdas los detalles de este estupendo taller en el que, tras una exploración inicial basada en dos escenas de Lo que tú quieras las personas participantes, de entre 7 y 10 años, imaginaron y dibujaron sus islas utópicas.

Compartimos su relato:

TALLER ISLAS FILOSÓFICAS

Lugar: Biblioteca Ramón Fernàndez Jurado (Castelldefels)
Grupo: Club 7/10 (niñas y niños de 7 a 10 años).
Duración: 1h
Mediadora: Mònica C. Vidal

En la Biblioteca Ramón Fernàndez Jurado de Castelldefels pasan muchas cosas. Repleta de profesionales con ganas de ofrecer experiencias literarias a toda la comunidad cuentan con proyectos tan interesantes como el Club 7/10 coordinado por Sílvia Nebot. Este club de lectura es de lo más especial: agrupa doce niñas y niños de entre 7 y 10 años que cada mes se reúnen alrededor de una temática de descubierta (naturaleza, historia, agricultura…), reciben un lote diferente de libros de conocimientos y de ficción en préstamo y posteriormente participan en un taller o dinámica organizada por un profesional invitado en ese campo. De esta manera se aseguran diferentes vías de acceso al conocimiento de un mismo tema.

El pasado 21 de Marzo de 2022 - y a pesar de no ser filósofa sino un mero puente entre la literatura y la infancia - me invitaron a compartir el Taller de Filosofía en el Club 7/10. Enseguida pensé que era la ocasión perfecta para sacar a relucir las magníficas cajas ‘Wonder Ponder’, pero quería darle a la sesión un hilo conductor, así que me pregunté cuál de todas las capas de la materia podría servirme como impulso… Y me decanté por poner sobre la mesa dos de los aspectos más primarios de la filosofía: el cuestionamiento sobre las leyes naturales que rigen el mundo y la reflexión y crítica alrededor de su estructura y organización social. Pero quería potenciar no solamente la comprensión de las formas sociales a las que pertenecemos o de las leyes que nos rigen, sino también sus potencialidades y la posibilidad de abrir nuevas ventanas y crear nuevos caminos. Es decir, plantear la filosofía como esas preguntas que generan más preguntas que a su vez nos llevan a tomar direcciones inauditas que nos ayudan a descubrir y crear, a avanzar.

Fue así como empecé a imaginar el taller ‘Islas Filosóficas’ en el que tras un debate inicial las y los participantes viajarían en un barco imaginario de grandes velas que les llevaría a divisar una extraña isla perdida, nunca descubierta hasta el momento, que podrían crear desde cero. Para darle cuerpo podrían preguntarse qué forma tendría esa isla, si habría agua u otro tipo de líquido, si fenómenos como la lluvia o el viento serían iguales que en la tierra o funcionarían de formas distintas, quién la habitaría y, en caso de estar habitada por más de una persona, cómo se organizarían… Al finalizar habría una pequeña sorpresa para cada uno dentro de un cofre custodiado entre velas encima de una manta azul representando el mar.

El taller transcurrió de la siguiente manera:

Después de romper el hielo con las presentaciones todas las niñas y niños recibieron dos copias de dos escenas distintas de la caja de Wonder Ponder Lo que tú quieras que dado la temática me pareció la más adecuada, puesto que construir una isla entera también tiene mucho que ver con la toma de decisiones. De todas las cartas elegí éstas, y entre todas sus preguntas me quedé con dos de ellas:

 

Imagen de Lo que tú quieras de la serie de Filosofía visual para todas las edades de Wonder Ponder, de Ellen Duthie y Daniela Martagón

 

(Introductoria en la cuestión de la toma de decisiones)

¿Te gustan las sorpresas o prefieres que siempre te dejen escoger? ¿Por qué?
Algunas de las respuestas
N1: Prefiero escoger porque así sé que no se van a equivocar y que lo que me regalen me gustará.
Mediadora: Claro, pero entonces ¿siempre sabes lo que te gusta?
N1: Yo creo que sí, pero igual no siempre.
N2: Pues yo prefiero que me regalen porque hay cosas que no conozco o no he pensado y que quizás me gustarían mucho. A mí me ha pasado eso, mi madre me regaló una cosa y luego fue mi favorita, pero antes no lo sabía.
N3: Yo tengo tres categorías de cosas: las que me gustan mucho, las que me gustan un poco pero si no las tengo no pasa nada y las que no me gustan nada. A veces me han regalado cosas de las tres categorías.

Qué prefieres, ¿escoger una cosa entre cien o escoger una cosa entre tres? ¿Por qué?

Algunas de sus respuestas:
N2: Prefiero escoger entre tres porque es más fácil decidirse.
N3: Sí, a veces ya cuesta cuando tienes una cosa y luego otra, con dos cosas, ¡imagina con tantas! ¡¡Es un lío!!
N1: Pues depende del valor.
Mediadora: ¿A qué te refieres?
N1: Depende de si son muchas cosas pero de un valor más bajo y en cambio son tres de mucho valor, pues prefiero entre tres.
N4: Entre cien hay más variedad para elegir.
N2: Sí, pero te tiras mucho rato y quizás no te da tiempo a verlo todo.
Mediadora: Entonces ¿tú crees que se necesita más tiempo para escoger entre cien cosas que para escoger entre tres?
N2: Sí, entre cien no acabas nunca si quieres mirarlo todo bien, porque si no, se te puede pasar por alto la mejor. ¡¡Es que no sabría ni dónde mirar!!!
N3: Pues yo tardo muchísimo en escoger, aunque sean tres.
N5: Entre cien podrías hacer pito pito colorito y ya está, más rápido.
N3: Pero entonces no escogería bien bien lo que quiero de verdad.

 

Imagen de Lo que tú quieras, de la serie de Filosofía visual para todas las edades, de Ellen Duthie y Daniela Martagón (Wonder Ponder)

 

(Introductoria a las formas de organización social y sus leyes).

Mediadora: ¿Qué vemos en la imagen?
N6: Una niña que quiere entrar, pero no puede porque hay un guardia con una pistola y la puerta está cerrada con llave.
Mediadora: ¿Cómo sabes que está cerrada con llave?
N6: Porque hay el guardia delante y la niña está empujándola y no puede abrirla y hay un agujero muy grande para la llave, pero nadie la tiene, la debe tener el guardia en el bolsillo.
N7: Y hay un niño asomado por el muro y luego unas casas al fondo. Y, mira, también hay hormigas en el suelo.
Mediadora: ¿Y por qué creéis que la niña quiere entrar?
N7: Porque quizás la persiguen o se va del peligro. Pero el guardia no le deja entrar.
Mediadora: ¿Cómo es que no la deja entrar?
N1: Por protección, ¡porque quizás es mala! y se protegen los de dentro.
N7: Sí, pero quizás ella necesita entrar por algo muy importante. Como por la guerra.
Mediadora: Si como dice la compañera la niña estuviera huyendo del peligro ¿le dejaríais entrar si fuerais el guardia?
N6: Sí!!! Porque no la podría dejar ahí, pobrecita.
Mediadora: Y si no fuera una sola, ¿si fueran muchas personas que trataran de entrar porque huyen de algo?
N7: Yo las dejaría entrar.
N1: Yo tendría miedo de que fueran espías, porque quizás son espías malos.
Mediadora: Eso ¿cómo podríamos saberlo?
N8: Quizás por eso el niño está asomado, porque si te asomas y ves que hay peligro pues les dejas entrar, y si no lo ves desde ahí es porque no hay y entonces puedes sospechar.
Mediadora: ¿Qué pasa si es un peligro que avanza muy rápido o que no se ve a primera vista?
(silencio)
N8: Ya… esa ha sido buena! (se ríe) Entonces no podemos saberlo.
N2: Claro, como el Covid que no se ve y es peligroso.
N4: Pues yo creo que es al revés, que la niña quiere salir fuera y escapar pero el guardia no le deja. Se quiere escapar con el niño.
N3: Ostras, es verdad!!
N5: Las únicas que pueden salir y entrar son las hormigas (risas, lo señala).
Mediadora: Y si como dice vuestra compañera es la niña la que quiere salir, ¿por qué creéis que quiere hacerlo?
N1: Quizás es una cárcel y ha hecho algo malo y por eso está ahí. Entonces no la dejaría salir aunque ella quiere salir, claro.

Tras comentar las imágenes escogidas les propuse cerrar los ojos y acompañé con palabras a que visualizaran el viaje por el mar. Ellas y ellos eran los capitanes del navío y empezaba a llover, la lluvia de repente desencadenaba en tormenta. Para simular la tempestad y sus diferentes estados utilicé un palo de lluvia, y para dar la sensación de oleaje usé un pañuelo que movía a ritmos distintos frente los rostros de los participantes. Algunos de ellos entraron de lleno en el juego con exclamaciones y gestos, aún manteniendo los ojos cerrados. Luego les expliqué que al amainar la tormenta empezaban a divisar una isla desierta, que nadie había descubierto antes, la embarcación iba a la deriva y se postraba en esa tierra misteriosa. Les propuse que ahora destinaran unos momentos a pensar cómo sería esa isla si pudieran crearla desde cero y escogerlo todo sobre ello, si pudieran escoger cada detalle y lancé las cuestiones planteadas al inicio.

Transcurridos unos segundos puse a su disposición material de dibujo y les animé a ilustrar su propia isla. Al terminar les pregunté si alguno de ellos querría explicar a los demás cómo funcionaria su isla particular y así podríamos reflexionar y hacernos preguntas mentalmente pues nos faltó tiempo para poder hacer unas intervenciones más extensas (lo que fue una verdadera pena, puesto que de cada ilustración podríamos haber conversado durante horas).

Algunos de ellos en seguida se presentaron voluntarios y se animaron a mostrar sus creaciones.

LA ISLA DE LOS MILLONARIOS Y LOS POBRES

En esta isla hay una puerta que lleva a otros tiempos, se puede viajar por el tiempo, pero solo pueden pasar por la puerta los ricos, entonces los pobres se quedan en la prehistoria. El dinero son las piedras y quien recoja más piedras pues es rico. También hay una reina que es la más rica.


LA ISLA DE LA MURALLA RODEADA
La mía es una isla muy rara: hay un árbol en medio porque tiene que haber vida, una televisión andante y más inventos. Además llueve chocolate caliente, así que la gente sale fuera a recoger chocolate.

Mediadora: ¿Y cómo es que llueve chocolate fundido?

Eso es porque la tierra tiene trocitos de chocolate y luego suben al cielo y el cielo está muy muy caliente y funde el chocolate y por eso cae. Tiene una muralla para que no se salga el chocolate fuera y se pierda.


ISLA FANTASIA
No es muy grande ni muy pequeña, hay peces voladores y pájaros que nadan, llueve coca-cola y hay poquitas personas.


Mediadora: ¿En vuestras islas hay muchas o pocas personas? ¿Tiene alguna ventaja que sean pocas como en la isla de vuestra compañera? ¿Tendría alguna ventaja que fueran muchas?

Hay poquitas porque así es más fácil ponerse de acuerdo y porque no hay tanto ruido.

Otra niña responde: Ya, pero también es guay que haya muchas porque se pueden hacer fiestas y nunca estás solo.


ISLA DEL BIEN Y DEL MAL

Pues en la mía no hay ni una persona. Es una isla nueva sin personas, solo yo que acabo de llegar, pero hay unos animales extraños carnívoros que tienen unos ojos super super grandes. La mitad de la isla tiene muchas flores. Por eso tiene cosas malas y cosas buenas.


ISLA DEL HOLA HOLA

A mí no me gusta ir a la playa, no me gusta la arena, así que aquí el suelo es de piedras, el agua es muy turquesa y cristalina pero he dibujado un muro pequeñito para que no entre toda el agua. Por dentro hay un montón de ríos, los ríos sí que me gustan. Los animales pueden comunicarse y todos ahí pueden hablar con un alfabeto inventado que sólo conocemos mi mejor amiga y yo.


ISLA CON BIBLIOTECA

Es un pueblo de sirenas con una biblioteca y animales que me gustan como los unicornios, entonces las sirenas pueden subirse a los unicornios. Hay casitas y una montaña que es un tobogán y la isla está flotando por el mar y se mueve. Tiene tres montañas y de una baja agua y hace un mar pequeñito dentro de la isla.


Antes de despedirnos les expliqué brevemente qué era Wonder Ponder y si les gustaría que les enviara un e-mail contándoles cómo había ido el taller e incluyendo algunos de sus dibujos. Casi a todos los niños y niñas les entusiasmó la idea, a los que dudaban les dije que no hacía falta que me prestaran sus dibujos si no querían y que no comentaría sus intervenciones si así lo deseaban. Prometí devolverles los dibujos una vez los hubiera escaneado y así lo hice.

Como sorpresa de cierre les invité a que uno por uno fueran acercándose al cofre del tesoro y cogieran uno de sus sobres a la vez que les daba las gracias de forma más personal por el rato compartido. La primera niña que se acercó comunicó que le hacía mucha ilusión que todos se esperaran a tener el sobre para abrirlo a la vez y los demás estuvieron de acuerdo; así lo hicimos. En cada sobrecito había incluido una concha llegada de la Isla Filosófica y un pequeño pergamino enroscado con una pregunta filosófica única para cada uno (algunas inspiradas o tomadas prestadas sin variación de Wonder Ponder, otras de cosecha propia), para compartir en familia, con sus amigos o para pensar sobre ella en diferentes momentos.

Algunos niños quisieron leer la suya en voz alta, aunque decidimos que ya no quedaba nada de tiempo y que las respuestas tendrían que esperar, que era preciso tomarse un tiempo para cada interrogante.

¿Qué pasa si un día pruebas de hacer las cosas diferente a como las haces siempre? ¿Seguirías siendo tú? ¿Cómo crees que te sentirías?

¿Para qué crees que sirven los límites y las normas?

¿Dónde crees que eras antes de estar en la barriga de tu mamá?

¿Cómo puedes saber si una cosa es verdad o mentira?

¿Siempre tenemos que seguir las normas? ¿Siempre es malo mentir?

¿Cómo sabemos si nuestro mejor amigo o amiga no es un robot?

¿Qué es para ti perdonar? ¿Se puede perdonar todo? ¿Hay algo que no puedas perdonar?

¿Es lo mismo ser bueno que hacer cosas buenas? ¿Se puede ser malo y hacer cosas buenas? ¿Se pueden hacer cosas buenas y ser malo? ¿Se puede ser malo y bueno a la vez? ¿Existen las personas buenas? ¿Y las malas?

¿Hay algo que crees que no harías nunca jamás?

¿Cómo es que hay personas que fuman aunque saben que es malo para su salud? Y tú ¿haces algo que sea malo para tu salud?

¿Cómo sabes que no estás soñando?

¿Cuál crees que es el mejor invento del mundo? ¿Hay algo que aún no se haya inventado que creas que puede ser muy útil para las personas?

¿Existiría la luz si no hubiera oscuridad?

El taller fue muy enriquecedor, sobre todo para mí (aunque espero y deseo que también para todos los y las participantes, quienes lo pusieron muy fácil con su gran entusiasmo) y para seguir mejorando en el arte de impulsar preguntas, debatir y reflexionar conjuntamente, abriendo frentes y facilitando espacios que posibiliten la expresión del pensamiento de una forma espontánea y relajada donde todas las personas podamos sentirnos cómodas y participes y hagamos de la filosofía algo esencial en la descubierta del mundo.

Querría dar las gracias a la biblioteca de Castelldefels por haberme propuesto la dinamización del taller y a Wonder Ponder, por ofrecernos un material de calidad que es una brújula para mediadores, maestras/os y familias y que nos permite mejorar en nuestro compartir con los más pequeños.

Mònica C. Vidal
Llavors i Arrels Llibres
https://elrebostdelalij.blogspot.com/

Instagram: @llavorsiarrels_llibres


Desde Wonder Ponder, queremos agradecer a Mònica por el relato de este taller y a las niñas y niños participantes por sus interesantísimas islas filosóficas. (En realidad, esto tiene mucho que ver con la investigación sobre utopías y distopías para nuestra próxima caja, así que nos emociona especialmente). Muchas gracias. Es siempre interesantísimo e inspirador leer todos los testimonios de experiencias con los títulos de Wonder Ponder .

Haz clic en el vídeo e imágenes de abajo para echar un vistazo a Lo que tú quieras. Puedes ver nuestro catálogo completo aquí.

Libros necesarios y libros no tan necesarios. Ellen Duthie se pregunta si es más necesario hablar sobre la crueldad que sobre la imaginación, la realidad y los sueños

Ellen Duthie

Hace unos meses nuestra autora Ellen Duthie fue invitada a hablar en una de las cálidas, ricas y *necesarias* Tardes de Altamira organizadas por Ediciones Ekaré.

Ellen tituló su charla “En defensa de lo innecesario” y esbozó algunas ideas que le venían rondando la cabeza dede hacía un tiempo.

Las hemos querido compartir aquí, aunque sigan en forma de esbozo, porque pensamos que dan que pensar interesantemente. Se trata de una transcripción, no exacta y con ligeras variaciones de edición, de lo que dijo Ellen.


[…] Este espacio que habéis generado en las Tardes de Altamira es de verdad un lujo, porque justamente es el tipo de espacio donde una se siente que puede hablar de lo que quiera, incluso de cosas de las que no he hablado antes y meterme en berenjenales como tener que prepararme esto a toda prisa. Y es un lujo esa libertad, de no tener que hablar de esto o de aquello, de no estar hablando al servicio de nada, de no tener que asegurarse de incluir una cosa u otra… no te olvides de decir esto, no vayas a decir eso otro…  Se podría decir incluso que con las Tardes de Altamira habéis creado un espacio necesario.

Un espacio adonde se puede venir a hablar de lo que te guste, aunque no sea estrictamente necesario, y aunque de lo que se quiera hablar sea de lo innecesario.

Y quiero señalar, antes de arrancar, que es significativo que haya elegido la palabra “innecesario” en el título en lugar de “inútil”.

Sobre la utilidad de lo inútil hay mucho que leer. Pero de partida recomiendo este librito chiquito que seguro que más de uno conocéis y que te lleva a innumerables lugares dentro de la reflexión sobre lo inútil: La utilidad de lo inútil. Un manifiesto, de Nuccio Ordine.

Pero no solo lo recomiendo yo. En la página de Acantilado, recogen citas sobre el libro de otros autores y de reseñas:

“Un libro necesario…”, dice Roberto Saviano.

“Inteligente y necesario. Imprescindible…” dice Fulgencio Argüelles.

«Un libro oportuno, oportunísimo diría yo, incluso necesario.”, dice Manuel Arranz.

“Un texto combativo, necesario”, añade Emiliano Molina.

¿Quedó claro, no?

En su libro, Ordine advierte que la palabra “Utilidad” en su título “no es la misma en cuyo nombre se consideran inútiles los saberes humanísticos y, más en general, todos los saberes que no producen beneficios”, sino más bien se refiere a la utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista.

“En el universo del utilitarismo”, dice Ordine, “en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la literatura o el arte”.

Y habla del saber como fin en sí mismo: “Existen saberes que son fines por sí mismos y que – precisamente por su naturaleza gratuita y desinteresada, alejada de todo vínculo práctico y comercial – pueden ejercer un papel fundamental en el cultivo del espíritu y en el desarrollo civil y cultural de la humanidad. En este contexto, dice, considero útil todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores.” A este punto volveré más adelante.

Pero quería aclarar que aunque hablaré también sobre lo inútil además de sobre lo innecesario, el foco de la charla no es la inutilidad de lo bello, ni la literatura como algo que no debe ser “para” nada excepto para sí misma, aunque no garantizo que no caiga un comentario sobre ello.

No es una charla sobre la mercantilización del saber, sobre la pragmatización de la educación a costa de las humanidades por el bien del futuro laboral de los estudiantes. No es exactamente eso, digo, y sin embargo, algo tiene que ver también.

[…] ponemos el foco en “lo necesario”, en términos de alimento moral, espiritual y en menor medida, mental.
Este “en menor medida” es importante. 

Aunque lo que me interesa sí guarda cierta relación con la vieja tensión entre lo útil y lo inútil, o con la idea que subyace al progresivo desfinanciamiento y desaparición de las humanidades en determinadas universidades y escuelas, no es la misma tensión. La tensión entre lo necesario y lo innecesario de la que yo quiero hablar esta tarde, creo que es de alguna manera el producto de un intento de realineación de prioridades, donde las personas biempensantes -entre las que me incluyo y me atrevo a incluir bastantes de los que estamos aquí- huimos de la idea de medir el valor de las cosas por su utilidad, en términos económicos o en términos de beneficio inmediato y cuantificable y en cambio ponemos el foco en “lo necesario”, en términos de alimento moral, espiritual y en menor medida, mental. Este “en menor medida” es importante. 

Lo que hace tiempo que vengo pensando es que ese foco en “lo necesario” puede ser problemático, tramposo quizás. Y eso es lo que voy a tratar de plantear aquí.

Y mi planteamiento es tentativo, como una reflexión, un tanto apresurada, en voz alta.

Mi planteamiento es el siguiente.

¿Quiénes de los que estamos aquí pensamos que la educación filosófica debería tener un mayor papel en la escuela en España?

¿Quiénes de los que estamos aquí abogaríamos por más y mejor arte en las escuelas, más y mejor música, más y mejor literatura -lectura y escritura-?

Es decir, en el sentido mercantil, estamos todos muy a favor de lo inútil.

Y lo que sugiero que ha pasado es que puede que no todos nosotros, pero sí muchos, tan a favor de lo inútil, hemos sustituido la idea de “útil” por la de “necesario”.

Un libro “necesario”. “Imprescindible” incluso.

Una película “necesaria”.

A menudo hay una determinada expresión en el rostro que acompaña ese “necesario”, o esa “necesaria”. Bajamos los parpados y los mantenemos un par de segundos más de lo estrictamente necesario para el parpadeo, al tiempo que pronunciamos la palabra: “Es una película [bajada de párpados y pausa] necesaria. ¿No?

Y en general cuando se dice “necesario”, se piensa que ese “necesario” está precisamente en las antípodas del “útil” que tanto nos espanta.

¡El saber no es esclavo de nada! Sobre todo no del capital.

Pero lo que quiero sugerir es que está bastante más cerca de lo “útil” e incluso del capital, de lo que quizás pueda parecer a primera vista.

Y de hecho voy a arrancar hablando de lo útil y lo inútil para luego hablar de lo necesario e innecesario y para que se comprenda mi elección de palabra y que no es el mismo debate, aunque a veces todos los caminos llevan a un sitio parecido.

En mi vida, yo he tenido una relación muy estrecha con lo inútil.

“Un fondo de información inútil” con su nieta.

(No hace falta que hablemos del gorrito, pero el libro es The School, de John Burningham del que escribí amorosa y necesariamente en Lo leemos así.

Mi abuela paterna se refería a sí misma como “a fund of useless information”. Un fondo de información inútil. Claro, lo decía bastante encantada consigo misma. Era de las pocas personas (creo que la única), que he conocido que “hablaba” Latín. Lo había aprendido e incorporado en su cerebro cual lengua viva, al ladito del francés, del malayo que aprendió porque destinaron a mi abuelo a Malasia unos años, y del nada desdeñable poquito de español que aprendió en sus viajes a España. Cuando yo la visitaba de adolescente, habiendo ya empezado a estudiar yo Latín en el instituto, a veces me la soltaba, esa conversación latina, a la hora del desayuno para ver cómo iba. Y efectivamente, aunque en ella no estuviera muerto, el Latín a la hora de desayunar servía mal de vehículo de comunicación. Me preguntaba que qué tal el huevo pasado por agua en latín ”ovum sapidum est?” o algo por el estilo, y yo le miraba, poniéndole ojitos de esfuerzo cognitivo inútil. Efectivamente, era un ejercicio bastante inútil pero me intrigaba y me fascinaba que pudiera charlar en Latín como si nada. En cierto sentido, me parecía inútil pero deseable. Inútil pero “cool”. Guay.

También retenía, coleccionaba creo, nombres, datos, fechas, poemas enteros en inglés y en otros idiomas que no eran el suyo. ¿Y todo ello para qué? Ella misma lo decía, y se reía. ¿Para qué? Y entonces me parecía divertido también.

Otro día, yo tendría unos 11 años, mis abuelos me preguntaron para qué creía yo que servían los abuelos. No los veía mucho y siempre había una extraña formalidad en la relación. Cuando hablaban con los nietos era más como someternos a una entrevista que como mantener una conversación. En esa ocasión, a mí la verdad es que los abuelos me parecían como la literatura; no me parecían el tipo de cosa, la categoría, que entrara en elementos que “sirven”; que eso lo reservaba yo para objetos como sartenes y sacacorchos. Y se lo dije. Pero enseguida me ayudaron: los abuelos sirven para enseñar a morir. Oh! Dije yo. Que… ¿bien? Debo decir que en aquel momento ninguno de los dos estaba remotamente cerca de la muerte. Y quizás esa fue mi primer contacto con una acepción de “utilidad” no utilitarista.

Aparte de mi abuela, tengo la suerte de haber nacido en un hogar donde todo el mundo se dedicaba a cosas irremediable y gozosamente inútiles como escribir.

Cuando llegó la hora de solicitar plaza en universidades, yo llevaba dos años contestando robóticamente que iba a estudiar Derecho (inicialmente, lo confieso, por influencia de una serie de televisión: La Ley de los Ángeles, pero posteriormente simplemente por comodidad: así tenía una respuesta preparada que no generaba mucha charla posterior: ah, muy bien y ya, perfecto para el nivel de tolerancia a comentarios de una adolescente). Cuando llegó la hora, mis padres se sentaron conmigo y me preguntaron muy seriamente: ¿pero a ti qué te interesa? La filosofía, dije sin dudar ni un momento. ¡Pues estudia eso! Me recomendaron con deliciosa y lógica sensatez o irresponsable insensatez, según se mire.

Para toparme con la reacción de pensar que aquello era una irresponsable insensatez tenía que salir fuera de casa y no siempre venía de los adultos. Si decir que ibas a estudiar filosofía provocaba más de un arqueo de cejas, decir que ibas a estudiar Filosofía mental (así se llamaba en aquel entonces la carrera de filosofía en Edimburgo, desembocaba en un pitorreo sin miramientos. Sobre todo muchos comentarios en la línea de "¿y eso qué salidas tiene?" "¿y eso para qué sirve?" Esto es algo a lo que en general estamos acostumbradas las personas que optamos por estudiar filosofía: la visión de que es algo absolutamente alejado del mundo real y cualquier cosa menos urgente o necesario.  ¡Con la de cosas que hay que hacer! La filosofía, como mucho, sería un capricho para cuando todo está hecho. Y como nunca está hecho todo, pues ahí se queda y se va alejando poco a poco, desapareciendo del currículo educativo y de la vida pública para hacer sitio a lo útil, pero también a lo "absolutamente necesario e imprescindible".

Con estos antecedentes, lo normal sería que cuando en Wonder Ponder leemos descripciones de nuestros libros que incluyen las palabras "necesario" o "imprescindible", nos sintiéramos principalmente halagadas y vindicadas. Y aunque en cierto sentido efectivamente resulte halagador, en otros sentidos nos incomoda y nos deja insatisfechas. Trataré de explicar por qué.

Y aunque en cierto sentido efectivamente resulte halagador [que describan nuestros libros como “necesario” o “imprescindibles”],
en otros sentidos nos incomoda y nos deja insatisfechas. 

Hasta la fecha, hemos publicado cuatro títulos en la serie de Filosofía visual para niños y no tan niños de Wonder Ponder. Mundo cruel es una invitación a reflexionar sobre la crueldad, Yo, persona es una invitación a pensar sobre la identidad: quién somos y qué somos. Lo que tú quieras es una invitación a reflexionar sobre la libertad. Y Pellízcame, es una invitación a pensar sobre la realidad, la imaginación y los sueños. Las autoras de todos somos yo y la ilustradora Daniela Martagón.

Dos de ellos (Mundo cruel y Lo que tú quieras) invitan principalmente a reflexionar sobre cuestiones pertenecientes a las ramas filosóficas de la ética y otros dos (Yo, persona y ¡Pellízcame!) entrarían más en la rama de la metafísica, aunque en los cuatro casos haya ramificaciones de interconexión entre disciplinas, como suele ser el caso.

La idea es invitar a lectores de todas las edades a participar en una indagación en cada tema a partir de escenas pensadas y concebidas para provocar asombro, juicio, dudas y preguntas. Invitar a pensar.

 ¿Un proyecto necesario? Así en general, parecería que entraría en esa categoría. Un proyecto muy necesario.

 Pero aunque cuando en los medios y en los blogs se refieren al proyecto entero, a menudo salen las palabras “necesario” o “imprescindible”, si nos fijamos en cuáles de los libros concretos se suelen describir con estos adjetivos, encontramos un patrón curioso.

 ¿Cuáles de los cuatro títulos creéis que reciben mucho más habitualmente el adjetivo “necesario”?

 ¿CRUELDAD?

¿IDENTIDAD O PERSONAS O ROBOTS?

¿LIBERTAD?

¿O REALIDAD, IMAGINACION Y SUEÑOS?

 Con una diferencia considerable, Mundo cruel es el que con mayor frecuencia se describe como “necesario”, seguido de Lo que tú quieras. Los dos más éticos, en el caso de Lo que tú quieras algo de “político” también, se consideran “necesarios”. Los dos más metafísicos, como que un poquito menos.

Llevo un tiempo coleccionando instancias de descripciones de libros como “necesarios” y hay un índice apabullantemente alto de libros sobre la guerra, sobre refugiados, sobre género, sobre temas difíciles. Otros libros de otras temáticas reciben otros adjetivos. “Interesante”, “novedoso”…. Pero no necesariamente necesario. Entonces, si nos tomáramos al pie de la letra ese “necesario” y corriéramos a leérnoslos todos, nos pasaríamos el día leyendo sobre un número bastante reducido de temas. ¿Es posible que resulte limitador, sin pretenderlo, el adjetivo “necesario”?

 En el caso de Wonder Ponder, es probable que la explicación tenga varios otros factores. Por un lado, existe una relativa aceptación de la idea de ética para niños (quizás acompañada, aunque en mucho menor grado por la aceptación de la idea de la filosofía política para niños) y una más difícil aceptación de las ramas de la filosofía consideradas más elevadamente teóricas, como la epistemología, la metafísica o la lógica, pero también de la estética, considerada desde fuera más "difícil" o "abstracta". Y ¿por tanto? menos apta para niños.

Pero también hay un elemento de jerarquización de lo que nos parece más importante para el mundo y más importante compartir con niños que a mí me parece preocupante y que creo que empieza a retornar por el camino de lo útil frente a lo inútil.

Estoy convencida de que hay cierto sentido en que la razón de que Yo, persona y Pellízcame no sean descritos con tanta frecuencia como necesarios es porque la ética se considera más relevante, o más importante, que la metafísica.

Claro, no es nueva esta tensión entre filosofía pura y filosofía aplicada, la encontramos en Platón y Aristóteles la trata de resolver, apelando al valor intrínseco del saber. Lejos de ser nueva, realmente es otra formulación de lo útil / inútil, y esto es lo que me preocupa.

Wonder Ponder no es una editorial de ética visual para niños, sino de filosofía visual para niños (niños y niñas, sí). Pero aunque cuando se habla de filosofía, se nos llena la boca de “necesario”, a la hora de concretar qué filosofía nos parece más necesaria, parece que algunos lo tienen claro.

Y me parece preocupante porque si nos limitamos a dar a los niños lo que percibimos como “necesario” o “imprescindible”, excluimos el gozo por la literatura y el gozo por la filosofía. El placer de pensar. Se excluye, por ejemplo, el aspecto de juego que tienen algunos temas metafísicos. Es la tiranía de "lo necesario" o de "lo imprescindible". 

¿No tendrán derecho los niños a disfrutar de cosas totalmente prescindibles, aprender a distinguirlas de las imprescindibles por sí mismos, y aprender que si reducimos la vida a lo necesario e imprescindible, puede quitarle bastante alegría al asunto?

Esa sustitución de lo suciamente útil por lo elevadamente necesario no se sucede con facilidad. Y es fácil que ocurran estas cosas.

La ética para niños, por ejemplo, es más o menos integrable en el movimiento de la educación emocional o de la educación en valores (que prácticamente se han reducido la una a la otra -esto daría para otra conferencia-). Dicho de otro modo, desde ese movimiento, se ve la ética para niños como un amigo de la causa, como parte de lo "necesario" e "imprescindible" que debemos dar a nuestros niños en su educación.

Esa sustitución de lo suciamente útil por lo elevadamente necesario no se sucede con facilidad.

La moda de la educación emocional y de la inteligencia emocional, que en un principio surgió a partir de una constatación certera de que en la escuela el aspecto del desarrollo emocional y social de los niños estaba enteramente supeditado al desarrollo académico, medible y convertible  en fichas-píldora tras el cual todos los agentes podían  sacudirse las manos -hemos cumplido-, se ha convertido ahora, habiendo sido engullido por el mismo sistema que lo ignoraba y vertido en una tras otra serie de fichas o fórmulas más, en el principal enemigo de la diversidad y creatividad en los contenidos y materiales educativos, y en los libros -la literatura- que se ofrecen a los niños.  

Las emociones han sido secuestradas e incorporadas a un sistema que las considera necesarias y que las ha convertido en un mercado boyante. Ahí está de nuevo el capital.

Y en ese proceso es donde se ve envuelto nuestro Mundo cruel, pobrecito, tan necesario e imprescindible. Porque, se entiende, que es muy importante hablar de ética con los niños, como parte de su educación emocional. 

En esa sustitución de lo útil por lo necesario, enseguida el mercado lo fagocita y lo convierte en único. Toma esto y un poquito más de esto. Uno de los peligros de ir solo a por lo necesario.

 ¿Será “necesario” el nuevo “útil”?

Hagamos por que no lo sea.
Primero, no usemos el adjetivo en vano.

O reduzcamos su uso de forma que lo alejemos de lo útil, de lo santurrón y de lo susceptible de ser secuestrado comercialmente. ¿Quizás baste con recurrir a una variedad más amplia de adjetivos?

Se aceptan sugerencias. Gracias.

¡Te queremos, LO QUE TÚ QUIERAS!

Ellen Duthie

Como hemos mencionado ya un par de veces recientemente, por ejemplo aquí y aquí, estos días estamos tan emocionadas con la nueva colección de libros para primera infancia que a veces se nos olvidan otras cosas importantes que están pasando estos días.

¡Te reimprimimos por cuarta vez, querido LO QUE TÚ QUIERAS (¡cuarta)!

Entre las ediciones en castellano, en inglés y en catalán publicadas en España. la argentina en ediciones Iamiqué (gracias a nuestra querida agente, Claudia Bernaldo de Quirós) ya van unos pocos de miles ejemplares vendidos.

Nos diste además una gran alegría con tu Premio del Banco del Libro, cuando fuiste seleccionado como uno de “Los Mejores del 2018” y apareciste en muchas selecciones de “los mejores de” de España y Latinoamérica.

Hoy queremos celebrar tus cuatro ediciones como te mereces, compartiendo algunos de los artículos y reseñas que hablan de ti y que más nos han gustado, como esta en Librojuegos o esta otra de Carola Martínez en Donde viven los libros o esta, de Marta Larragueta en Literatil.

Caja y tarjetas de Lo que tú quieras, de Ellen Duthie y Daniela Martagón

Eres un caso particularmente bonito, porque parte de tus inicios se encuentran en una exposición preparada para unos talleres con niños y niñas desde los 5 a los 12 años en la Sala Alcalá 31, para la Comunidad de Madrid. (Todas las imágenes son de Daniela Martagón).

Y poco después de tu publicación, saliste de tu caja y te volviste a colocar en otras paredes, en una exposición en El Paso en Estados Unidos, en la frontera con México.

También has generado algunas de las actividades más bonitas en escuelas que hemos visto. Echad un vistazo a esta entrada del blog de una maravillosa maestra que hace virguerías con los títulos de Wonder Ponder en el aula.

Y para terminar, si hubiera alguien cotilleando esta correspondencia privada entre autoras y libro, dejamos un vídeo que permite asomarse un poco al interior.

No sientas celos ni de MUNDO CRUEL, ni de YO, PERSONA, nuestro querido LO QUE TÚ QUIERAS. Eres exactamente lo que siempre quisimos y más.

Ellen, Daniela y Raquel

P.D. ¿Adónde nos íbamos sin compartir tu señor póster: La casa de la real gana.? ¿Cuántos personajes de literatura infantil (y no solo) sois capaces de encontrar?

Póster incluido en Lo que tú quieras, de Ellen Duthie y Daniela Martagón.

¿Cómo se dice "Lo que tú quieras" en catalán? El que tu vulguis!

Ellen Duthie

Hoy lunes 27 de marzo sale a la venta en catalán El que tu vulguis, la versión catalana de Lo que tú quieras

El que tu vulguis / Lo que tú quieras es el tercer título de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños. Se trata de un libro-juego presentado en una caja que invita a jugar y a pensar sobre la libertad.

¿Ser libre es poder hacer todo lo que queramos? ¿Puede todo el mundo hacer lo que le da la gana al mismo tiempo? ¿Hay alguna diferencia entre tener que obedecer siempre y la esclavitud? ¿Tú eres esclavo de alguien o de algo? ¿Poder volar te haría más libre? ¿Es posible ser feliz sin ser libre? ¿Qué es ser libre? ¿Y para qué queremos ser libres?

Como todos los títulos de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños, Lo que tú quieras está concebido para que niños y niñas puedan mirarlo y leerlo solos, acompañados, en grupo, en un contexto educativo, lúdico o familiar.

CONTENIDO: · 14 láminas con escenas ilustradas · Más de 100 preguntas formuladas cuidadosamente para suscitar una reflexión rica y bien orientada sin dirigirla a ninguna conclusión predeterminada · 3 láminas libres que invitan a dibujar escenas filosóficas y a plantear preguntas propias. · Guía de acompañamiento a la lectura para niños y adultos. · Propuestas de uso · Póster "La Casa de la Real Gana" (A3).

Con traducción de Bel Olid, el título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder dedicado a la exploración del tema de la libertad, sale al mercado en catalán, tras la edición el pasado mes de octubre de los dos primeros títulos de la serie Món cruel y Jo, persona

Con este lanzamiento, los tres títulos hasta la fecha de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder están disponibles en español, catalán e inglés.

En Argentina, la serie se está publicando en ediciones iamiqué, donde se acaba de editar Lo que tú quieras. Pronto podremos ver también en el mercado las ediciones mexicana y brasileña de Mundo cruel. Asimismo, Mundo cruel y a no mucho tardar, Yo, persona, está disponible en Coreano en la edición de Marubol para Corea del Sur.

Descubre más sobre Lo que tú quieras en este vídeo: 

 

 

El Norte de Castilla se hace eco del "pensamiento divertente" de Wonder Ponder

Ellen Duthie

El pasado sábado se publicó esta reseña en El Norte de Castilla, escrita por Susana Gomez.  (¡La expresión "pensamiento divertente" la vamos a tener que adoptar!). 

Transcripción: 

Filosofía para niños: Pensar la libertad
Susana Gómez
La libertad es el tema que la colección “Wonder Ponder” (preguntar y reflexionar) ha elegido como eje de su tercer título, en una propuesta que atiende a idénticas premisas que sus dos obras anteriores –‘Mundo cruel’ y ‘Yo, persona’-, ambas reseñadas en esta misma sección. Con la misma actitud no dirigista y semejante vocación de alteridad, esa suerte de caja filosofal invita a pensar de un modo sencillo, que no pueril, algunas de las grandes cuestiones que desde siempre han preocupado al ser humano. Y lo hace con la seria intención de ser seriamente divertida. A caballo entre el hecho lector, el encuentro lúdico y la reflexión filosófica, este libro-juego propone un centenar de preguntas a partir de catorce tarjetas ilustradas, que dan pie a un debate en el que no existen las verdades únicas o las respuestas correctas (la duda, ya lo dijo Aristóteles, es el principio de la sabiduría). Abocado a la multiplicidad de perspectivas, el espacio se resiste a ser encasillado, al tiempo que abre el cofre del pensamiento divertente gracias a una serie de preguntas sin patronaje: ¿Sentirse libre es lo mismo que ser libre? ¿Qué cosas crees que están ya decididas sobre tu futuro?; ¿Qué te hace cumplir las normas (cuando las cumples?; ¿A los leones hace falta domarlos? ¿Y a las personas? ¿Las elecciones que haces son elecciones libres? ... son algunos de los interrogantes que se proponen, en un estilo con ecos platónicos o mayéuticos, que invita a mirar, preguntar(se), dialogar y dudar. Como en anteriores ocasiones, esta caja de "Filosofía visual para niños" cuenta con dos láminas pensadas para que los lecto-jugadores planteen sus propias preguntas, además de facilitar la construcción de un mapa visual y conceptual del tema. El póster, esta vez, se despliega en una particular Rue del Percebe: 'La Casa de la Real Gana'."

¿Cómo sería tu Casa de la Real Gana?

Ellen Duthie

En nuestro título Lo que tú quieras, como en todos nuestros títulos, además de las 14 escenas que dan que preguntar, que pensar y que dialogar sobre la libertad y las tres escenas en blanco para que los lectores hagan sus propias aportaciones al mapa visual de la libertad, incluimos un póster para seguir jugando y pensando. 

En el póster (al final de este post) os proponemos La Casa de la Real Gana, fruto de nuestra propia fantasía de casa de la total libertad, donde los personajes hacen lo que les viene en gana, todos a la vez. ¿Pero cómo sería la vuestra? 

¿Qué habitaciones tendría? ¿Quién la habitaría? Para que realmente fuera la Casa de la Real Gana, ¿podría ser compartida? ¿Habría que poner alguna norma o con normas dejaría de ser la Casa de la Real Gana?  Aquí os dejamos con una versión imprimible de la casa para que podáis inventaros y dibujar la vuestra, con todos los personajes que queráis. También está en PDF si lo preferís

Puedes inspirarte en nuestro póster, o inventártelo todo a tu manera, lo que tú quieras:   

Concurso: ¡Gana un ejemplar de "Lo que tú quieras" firmado y dibujado por las autoras!

Ellen Duthie

¿Qué pasa? 
¡Un concurso!

¿Cuál es el premio?
Un ejemplar de Lo que tú quieras, de nuestra serie de Filosofía visual para niños, especialmente firmada y dedicada para la ganadora o el ganador, con un dibujo realizado para la ocasión por la ilustradora, Daniela Martagón. ¡Te lo enviamos a donde tú nos digas!

Lo que tú quieras, una invitación a reflexionar sobre la libertad para pequeños, medianos y grandes.  A medio camino entre un libro y un juego, viene en una caja y propone una forma de pensar sobre la libertad que es a la vez seria y seriamente divertida. Mediante las preguntas que provocan las imágenes en la caja, los lectores-jugadores pueden ir construyendo su propia definición de libertad. Parte de la serie Wonder Ponder, Filosofía visual para niños, Lo que tu quieras está concebido para que l@s niñ@s puedan mirarlo y leerlo sol@s, acompañad@s, en grupo, en un contexto educativo, de juego o familiar.

¿Y qué hay que hacer para participar? 
¡Es fácil! Para participar, debes buscar y encontrar en La casa de la Real Gana (el póster de la caja de Lo que tú quieras) al menos 10 referencias a personajes salidos de la literatura infantil (¡está requete plagado!). 

Cuando los tengas, en un comentario de este post en Facebook, indica tus 10 personajes, con los títulos de los libros donde aparecen y los correspondientes autores o autoras y la habitación de La Casa de la Real Gana en la que se encuentra (en la parte inferior del póster veréis una relación numerada con todas las habitaciones y espacios de la casa).

¡Recuerda! Debes contestar con tus 10 personajes, títulos, autores y ubicación dentro de la casa, en nuestra página de Facebook

El sorteo entre todas las respuestas correctas se realizará el viernes 28 de octubre de 2016. ¡Suerte!

Para ayudarte, te damos alguna pista. En el póster hay personajes de Jumanji, de Chris Van Allsburg, de El tigre que vino a tomar el té, de Judith Kerr, de La cocina de noche, de Maurice Sendak, de Yo quiero mi gorro, de Jon Klassen, de Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, de Christine Nostlinger, de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak... y de muchos, muchos más libros. ¡Que lo disfrutes!

¿Cuál era el premio? 
n ejemplar de Lo que tú quieras, de nuestra serie de Filosofía visual para niños, especialmente firmada y dedicada para la ganadora o el ganador, con un dibujo realizado para la ocasión por la ilustradora, Daniela Martagón. ¡Te lo enviamos a donde tú nos digas!

Wonder Ponder va a la cárcel

Ellen Duthie

En el proceso de creación de nuestros títulos de Filosofía visual para niños siempre tenemos muy en cuenta la necesidad de hacer que las escenas para asombrarse (wonder) y reflexionar (ponder) funcionen para el rango de edad más amplio posible y en muchos contextos diferentes. Pero siempre hay sorpresas, contextos en los que no habíamos pensado, o al menos a los que no habíamos dedicado una atención específica en el desarrollo de nuestro trabajo.  

Justo en medio del proceso creativo de nuestro último título, Lo que tú quieras, Irene Amador nos habló de un fantástico proyecto de mediación literaria que desarrolla (junto a tres mujeres más) en el Módulo de mujeres de la cárcel de Soto del Real. Cada dos sábados, de 10:00 a 12:30, Irene, Laura, Belén y Eider visitan la prisión para llevar a cabo el taller. Trabajan con distintos textos escritos por mujeres (desde narrativa breve a ensayos que dan que pensar), hacen actividades de creatividad literaria y pasan un rato agradable juntas. 

Un sábado, según nos contaron, habían llevado nuestro Mundo cruel al taller y lo habían abierto, mirado y leído con las internas, a las que al parecer gustó mucho.  

En Wonder Ponder, recibimos muchos mensajes contándonos contextos nuevos, a veces inesperados, en los que se leen nuestros libros y se dialoga sobre ellos. Una de las cosas más fascinantes de publicar estos títulos es ser testigos de cómo crecen y cómo llegan a lugares y situaciones que no nos habríamos ni imaginado durante el proceso de creación.  

Desde el momento en que Irene nos habló de su proyecto y situó un título de Wonder Ponder en él, cada una de las escenas de Lo que tú quieras, que es al fin y al cabo una invitación a pensar sobre la naturaleza y la experiencia de la libertad, adquirió una lente de realidad, a través de la cual mirábamos las situaciones hipotéticas y escenas de ficción incluidas en el libro desde el punto de vista de nuestros sospechosos habituales -un niño de cuatro años, una niña de ocho años, un adolescente, un estudiante universitario, un padre, una abuela- pero también a través de la mirada hipotética de una prisionera, tomando en consideración las diferencias en reacción e identificación con las escenas que podría tener una prisionera de larga duración en comparación con una prisionera cuya estancia será breve, por ejemplo. 

En la fiesta de lanzamiento de Lo que tú quieras, nos emocionó mucho ver entre el público a las mujeres que realizan este proyecto en el Módulo de mujeres de Soto del Real. Cuando se fueron al final de la noche, se llevaron un ejemplar especialmente dedicado a las prisioneras y un plan para que el equipo de Wonder Ponder las acompañe un sábado por la mañana a una de sus visitas a la cárcel el próximo otoño. 

Seremos sinceras. Nos ponía un poco nerviosas pensar en cómo reaccionarían las mujeres presas del módulo a nuestro nuevo título. La línea entre ser creativas y pensar en situaciones interesantes y cautivadoras y ser frívolas con las realidades de algunas personas puede ser muy fina y aunque habíamos reflexionado mucho y habíamos prestado mucha atención en este sentido, estábamos nerviosas.  

Poco después del lanzamiento del libro, Eider nos escribió y esto fue lo que nos dijo:  

Este pasado sábado estuvimos en Soto Belen y yo, Eider, y les llevamos vuestro último libro-juego. Ya habíamos jugado hace meses con Mundo Cruel y les gustó mucho.

Esta vez estuvimos poquitas porque coincidió con un concierto programado fuera del módulo y muchas de ellas se marcharon (aprovechan las pocas veces que les dejan salir de su módulo, el único que hay de mujeres). Vinieron Laurita y Giselle, dos de las chicas asiduas al taller, y la verdad es que lo pasamos muy bien; dialogamos, nos reímos, defendimos opiniones enfrentadas y salieron muchas reflexiones que nos hicieron replantearnos nuestras ideas e incluso cambiar de opinión. Les contamos que se lo habíais dedicado a ellas y alucinaron cuando vieron la ilustración de la cárcel. Estuvo muy muy bien: escuchar sus puntos de vista sobre la libertad, estando allá encerradas... una de ellas lleva 20 años en distintas cárceles, imagina... Se aprende mucho de ellas la verdad, son unas tías muy majas, nos habríamos pegado horas hablando y comentando las tarjetas.

Lo dicho, va a ser estupendo que vengáis y "wonderponderear" todas juntas :) Además, como no nos dio tiempo a rellenar una de las tarjetas en blanco y las chicas se quedaron con las ganas, será la ocasión perfecta.

Nos hace mucha ilusión conocer a las mujeres del taller de Soto del Real y tener la oportunidad de dialogar sobre la libertad con ellas. Cuando lo hagamos, lo contaremos aquí. 

La ilustradora Daniela Martagón relata el fascinante proceso de la búsqueda de tono

Daniela Martagon

[...] El segundo intento tuvo que ver con el título provisional que teníamos para la caja en inglés: Freedom in a Box. El título nos encantaba y la posibilidad de encontrar libertad en el encierro que representaba la imagen nos gustaba también, pero no encontrábamos una traducción que nos gustara en español. La libertad en caja nos parecía que hacía un juego de palabras involuntario con "en caja" y "encaja" que chirriaba. No queríamos tener títulos conceptualmente demasiado diferentes, así que buscamos otro.

Tras dar con un nuevo título, seguimos experimentando con la idea de libertad en el encierro, jugando de nuevo con jaulas, pero había un problema de colisión entre el significado del título y de la imagen. No se entendía bien. Las jaulas nos empezaban a oprimir. [...]

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Reseña de "Lo que tú quieras" en Librojuegos.org: "Es como una linterna que alumbra lugares que tenemos a la vista permanentemente, pero que ignoramos.

Ellen Duthie

"Se trata de una obra con muchísima planificación y trabajo detrás, aunque su apariencia desenfadada no nos lo haga pensar en el primer golpe de vista. Una obra que viene a llenar un vacío inexplicable en un mundo donde nos enseñan a temer la libertad, a preferir la comodidad de que otros elijan por nosotros, a limitar nuestra capacidad de elección para que no nos desmandemos del rebaño. Pensemos por un momento en un mundo en el que a los niños se les educa con obras como Wonder Ponder… sería tan diferente al nuestro que casi cuesta imaginarlo."

 

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¿Tienen derecho las niñas y los niños a tener una vida privada que no conozcan sus padres?

Ellen Duthie

Uno de los temas que aparecen con frecuencia en talleres sobre la libertad con niños (con adolescentes, sí, pero también con niños más pequeños) es el tema de la privacidad. ¿Hay que contar todo a los padres o hay partes de la vida que nos podemos guardar para nosotros mismos? 

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"Lo que tú quieras" en RNE (La Pequeteca)

Ellen Duthie

El espacio de Radio 5, de Radio Nacional de España, LA PEQUETECA, presentado por Leticia Audivert, dedica un programa al tercer título de nuestra serie de Filosofía visual para niños, LO QUE TÚ QUIERAS (una invitación a reflexionar sobre la libertad). 

"Una obra literaria en la que lo fundamental es abrir, mirar y pensar". 

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Resumen de la presentación para niños y familias de LO QUE TÚ QUIERAS

Ellen Duthie

Ayer, 11 de junio 2016, tuvimos el placer de presentar el tercer título de nuestra serie de Filosofía visual para niños, LO QUE TÚ QUIERAS a niñas, niños y sus familias. 

Lo hicimos en El Patio Coworking, el estupendo lugar donde Wonder Ponder tiene actualmente su oficina y fue una mañana muy, muy agradable. 

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Wonder Ponder, "a prueba de jerarquías"

Ellen Duthie

"¿Te atreves a pensar con tu hijo? ¿A preguntarte a su lado quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, y a respetar y alentar sus respuestas, aunque no se parezcan a las tuyas? Si te apetece vivir esa aventura, puedes disfrutar mucho abriendo una de las cajas-libro de esta pequeña editorial para filosofar en familia."
 

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Relato de la fiesta-presentación de "Lo que tú quieras", 3º título de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños (Parte I)

Ellen Duthie

Daniela explicó el proceso de búsqueda del tono adecuado para este título: [...] El segundo intento tuvo que ver con el título provisional que teníamos para la caja en inglés: Freedom in a Box. El título nos encantaba y la posibilidad de encontrar libertad en el encierro que representaba la imagen nos gustaba también, pero no encontrábamos una traducción que nos gustara en español. La libertad en caja nos parecía que hacía un juego de palabras involuntario con "en caja" y "encaja" que chirriaba. No queríamos tener títulos conceptualmente demasiado diferentes, así que buscamos otro." 

"Tras dar con un nuevo título, seguimos experimentando con la idea de libertad en el encierro, jugando de nuevo con jaulas, pero había un problema de colisión entre el significado del título y de la imagen. No se entendía bien. Las jaulas nos empezaban a oprimir." 

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¡Filosofía en el museo! Inaugurada en El Paso (Texas) "Lo que tú quieras", la exposición que invita a niños y sus familias a reflexionar sobre la libertad

Ellen Duthie

El pasado miércoles se inauguró en La Mujer Obrera, en El Paso (Texas), la exposición bilingüe "Lo que tú quieras" / "Whatever You Want", co-creada por la ilustradora de Wonder Ponder, Daniela Martagón en el marco de la iniciativa Philosophy for Children in the Borderlands/Filosofía para Niños en la Frontera, dirigida por Amy Reed-Sandoval, con el apoyo de una beca concedida por The American Philosophical Association. 

Lo que tú quieras es una exposición interactiva de Filosofía para niños y familias que invita a reflexionar sobre la libertad.

Basada en las escenas creadas para provocar reflexión para el libro de páginas sueltas con el mismo título de Ellen Duthie y Daniela Martagón que se publica este mes de mayo, la exposición integra, además de reproducciones a gran escala de gran parte de dichas escenas, otros elementos como pequeñas casitas de la libertad donde los niños pueden entrar y escribir sobre sus propias normas para asegurar la convivencia dentro de la casa en las paredes, una genia que ofrece tres deseos a los visitantes pero con un par de preguntas previas que hacen pensar, un altavoz por el que cada uno puede decir lo que quiera, una Casa de la Real Gana para espiar qué hacen todos sus habitantes y pensar sobre ello y otra en blanco para llevarse y dibujar en casa, entre otros elementos. 

Para el montaje y las adaptaciones de obra para esta exposición, Daniela tuvo la suerte de contar con la artista Dina Edens, sin cuya colaboración no hubiera sido posible esta exposición. 

Desde el principio del proyecto de Wonder Ponder, hemos explorado todas las posibles formas de presentación de nuestro concepto de Filosofía visual para niños aparte de nuestros libros-juego, y los espacios de museos han estado siempre en nuestro punto de mira. Estamos muy ilusionadas y contentas de que este primer proyecto en esta dirección haya sido en colaboración con la fundadora del programa de Filosofía para niños en las zonas fronterizas de México-Estados Unidos, Amy Reed-Sandoval.

Amy Reed-Sandoval y Daniela Martagón se reunieron el año pasado en Oaxaca. "Daniela compartió conmigo", explica Amy, "el maravilloso trabajo que ella y Ellen Duthie han estado desarrollando en Wonder Ponder. Me impresionó el modo en que trabajan juntas como equipo y también me impactaron las imágenes tan cautivadoras que produce Daniela, como ilustradora de Wonder Ponder, para inspirar diálogos filosóficos. En El Paso he comprobado que las cajas de Wonder Ponder son herramientas excelentes para enganchar filosóficamente a niños muy pequeños. Esta exposición interactiva de Filosofía para niños en La Mujer Obrera--es una oportunidad para que niños y familias de ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos tengan la oportunidad de reflexionar filosóficamente a partir de ver y dialogar sobre las creaciones visuales de Daniela".

En Wonder Ponder, hemos seguido el trabajo de Amy Reed-Sandoval, y de su Iniciativa de Filosofía para Niños en Oaxaca y su Programa de Filosofía para Niños en Zonas Fronterizas desde hace unos años, y para Daniela ha sido un honor poder trabajar con ella. Aunque Daniela reside actualmente en España, es mexicana, por lo que el trabajo de Amy le toca de forma especial.   

"Me emociona especialmente que la comunidad a la que nos dirigimos sea en su mayoría mexicana-chicana", dice Daniela. "Profesionalmente, me ha interesado mucho también. Hasta ahora, habíamos trabajado desde la relación libro-persona y ahora ha tocado explorar hacia el espacio-persona. En Wonder Ponder somos muy conscientes de la importancia del formato, y esto ha supuesto una nueva aventura, con diferentes escalas, condiciones y posibilidades. Ha sido un proceso muy interesante y una oportunidad para explorar qué cosas funcionan mejor en este nuevo medio y qué cosas hay que tener en cuenta y explotar en futuras ocasiones".  

Desde Wonder Ponder, mientras estudiamos otros posibles espacios museísticos donde podríamos llevar exposiciones filosóficas para pequeños, medianos y grandes, estamos disfrutando y analizando de las fotos y comentarios que nos van llegando desde El Paso. Las iremos compartiendo en la galería de este post en el blog. 

Más información sobre Wonder Ponder y nuestra serie de Filosofía visual para niños aquí