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Wonder Ponder, Visual Philosophy for Children, is an imprint specialising in products for fun and engaging thinking. This website provides accompanying material to our Wonder Ponder boxes, including guides for children, parents and mediators, ideas for wonderpondering and fun games and activities. It is also a platform for sharing your very own Wonder Ponder content and ideas.

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La cotidianeidad como juego

Ellen Duthie

Compartimos esta estupenda reseña de Clara Berenguer, que apareció esta semana en Valencia Plaza.. La hemos traducido para disrfrute de todos, aunque podéis ver la reseña original aquí.

Niña, gato, agua, pato. La cotidianeidad como juego.

Wonder Ponder sigue sorprendiendo a los lectores más pequeños con la presentación de una colección con contenidos originales e innovadores y la estética que los caracteriza

23/07/2019 -

VALENCIA. Ellen Duthie, Raquel Martínez y Daniela Martagón crearon en 2014 una editorial insólita tanto por sus propuestas como por su funcionamiento como laboratorio de ideas experimentales. Ahora, después de la buena acogida de las cajas de filosofía visual para niños para acercarlos a alguna de las preguntas que plantea esta ciencia del pensamiento de una manera divertida, nos sorprenden con una iniciativa nueva pero en total consonancia con el fondo de su catálogo: Wonder Ponder Mini. Se trata de una colección pensada especialmente para los más pequeños, editada en formato reducido y cartoné, que se inicia con la presentación de dos títulos que se centran en una serie de escenas cotidianas protagonizadas solo por cuatro personajes o elementos . Sin embargo, cualquier adulto con ganas de pasarlo bien y sin prejuicios, está también invitado.

 Es sin duda la conjunción de la capacidad creativa del tándem artístico formado por Ellen Duthie y Daniela Martagón la responsable de unos productos literarios y lúdicos francamente subversivos. Niña, gato, agua, pato (Wonder Ponder 2019), donde coinciden de nuevo en la autoría, es un álbum donde se mezclan de forma aleatoria e ingeniosa unos protagonistas que terminan por desencadenar acciones inesperadas y, sobre todo, cargadas de humor. Una obra que, como era de esperar, huye de cualquier convencionalismo editorial e invita a la observación a partir de un reto de agudeza visual y del juego con las palabras, estimulando la reflexión y la perspicacia del lector, transformando situaciones rutinarias en momentos extraordinarios.

Llega la hora del baño y una niña, un gato, un pato y mucha agua aparecen en escena. Se imaginan cuántas cosas diferentes pueden pasar? Esta es la premisa con la que comienza una historia disparatada donde los únicos cuatro componentes del título son enumerados uno tras otro en la página de texto de la izquierda, mientras que la ilustración de la derecha los representa en lugares sucesivamente intercambiados. Por consiguiente, el libro pide fijarse atentamente en la imagen para entender todas las situaciones de baño que se exponen; unas posibilidades, por otra parte, bien absurdas y delirantes. La clave se encuentra, por tanto, en la exploración de los cambios en la imagen, enmarcada en un cuadrado y con una equilibrada sencillez compositiva.

Paral·lelament, el text, amb una certa inspiració en el joc de les cadires musicals, avança mitjançant tota una sèrie de recursos lingüístics que enriqueixen la lectura en veu alta i la interpretació, com ara l’embarbussament de les paraules i l'al·lusió, en ocasions, dels quatre elements amb l’onomatopeia que els correspon: «Hihihi, hahaha», «qüec-qüec», «meu» i «xof». Altrament, la paraula «CANVI!!» al final de cada escena, esdevé l’exclamació oportuna que impulsa a passar la pàgina sense pausa ni espera fins que el mot «APLAUDIMENTS!» marca l’acabament de la història amb els quatre elements que se situen de front i saluden descaradament el lector tot trencant els límits de la superfície de la imatge. 

L’agosarament editorial a l’hora de publicar un àlbum que s’allunya de moltes de les tendències més comercials s’enfronta, però, a un inconvenient lingüístic del qual ens alerta en la seua crítica Teresa Colomer. Amb una traducció de Bel Olid, qui també ha col·laborat en la resta de projectes de Wonder Ponder, cal assenyalar que aquesta versió no és sonorament tan encertada ni presenta una rima tan exacta com «niña, gato, agua, pato». Cal reconéixer que aquest és veritablement un repte difícil d’aconseguir però, tot i això, s’han d’aplaudir sempre les publicacions infantils tan trencadores com aquesta que presenten una estètica acurada i un gust pels detalls exquisit, com ara el llom, que, he de confessar, em té fascinada.

Paralelamente, el texto, con cierta inspiración en el juego de las sillas musicales, avanza mediante toda una serie de recursos lingüísticos que enriquecen la lectura en voz alta y la interpretación, como el trabalenguas de las palabras y la alusión, en ocasiones, de los cuatro elementos con la onomatopeya que les corresponde: «jijiji, jajaja», «cuac-cuac, «miau» y «splash». Por otra parte, la palabra «¡CAMBIO !!» al final de cada escena, se convierte en la exclamación oportuna que impulsa a pasar la página hasta que la palabra «APLAUSOS!» marca la finalización de la historia con los cuatro elementos de frente, que saludan descaradamente el lector rompiendo las fronteras de la imagen.


[…] Se deben aplaudir siempre las publicaciones infantiles tan rompedoras como ésta que presentan una estética cuidada y un gusto por los detalles exquisito, como el lomo, que , debo confesar, me tiene fascinada.

Ver reseña original aquí.

Compartimos esta estupenda reseña de Clara Berenguer, que apareció esta semana en Valencia Plaza.. La hemos traducido para disrfrute de todos, aunque podéis ver la reseña original aquí.

Niña, gato, agua, pato. La cotidianeidad como juego.

Wonder Ponder sigue sorprendiendo a los lectores más pequeños con la presentación de una colección con contenidos originales e innovadores y la estética que los caracteriza

23/07/2019 -

VALENCIA. Ellen Duthie, Raquel Martínez y Daniela Martagón crearon en 2014 una editorial insólita tanto por sus propuestas como por su funcionamiento como laboratorio de ideas experimentales. Ahora, después de la buena acogida de las cajas de filosofía visual para niños para acercarlos a alguna de las preguntas que plantea esta ciencia del pensamiento de una manera divertida, nos sorprenden con una iniciativa nueva pero en total consonancia con el fondo de su catálogo: Wonder Ponder Mini. Se trata de una colección pensada especialmente para los más pequeños, editada en formato reducido y cartoné, que se inicia con la presentación de dos títulos que se centran en una serie de escenas cotidianas protagonizadas solo por cuatro personajes o elementos . Sin embargo, cualquier adulto con ganas de pasarlo bien y sin prejuicios, está también invitado.

 Es sin duda la conjunción de la capacidad creativa del tándem artístico formado por Ellen Duthie y Daniela Martagón la responsable de unos productos literarios y lúdicos francamente subversivos. Niña, gato, agua, pato (Wonder Ponder 2019), donde coinciden de nuevo en la autoría, es un álbum donde se mezclan de forma aleatoria e ingeniosa unos protagonistas que terminan por desencadenar acciones inesperadas y, sobre todo, cargadas de humor. Una obra que, como era de esperar, huye de cualquier convencionalismo editorial e invita a la observación a partir de un reto de agudeza visual y del juego con las palabras, estimulando la reflexión y la perspicacia del lector, transformando situaciones rutinarias en momentos extraordinarios.

Llega la hora del baño y una niña, un gato, un pato y mucha agua aparecen en escena. Se imaginan cuántas cosas diferentes pueden pasar? Esta es la premisa con la que comienza una historia disparatada donde los únicos cuatro componentes del título son enumerados uno tras otro en la página de texto de la izquierda, mientras que la ilustración de la derecha los representa en lugares sucesivamente intercambiados. Por consiguiente, el libro pide fijarse atentamente en la imagen para entender todas las situaciones de baño que se exponen; unas posibilidades, por otra parte, bien absurdas y delirantes. La clave se encuentra, por tanto, en la exploración de los cambios en la imagen, enmarcada en un cuadrado y con una equilibrada sencillez compositiva.

Paral·lelament, el text, amb una certa inspiració en el joc de les cadires musicals, avança mitjançant tota una sèrie de recursos lingüístics que enriqueixen la lectura en veu alta i la interpretació, com ara l’embarbussament de les paraules i l'al·lusió, en ocasions, dels quatre elements amb l’onomatopeia que els correspon: «Hihihi, hahaha», «qüec-qüec», «meu» i «xof». Altrament, la paraula «CANVI!!» al final de cada escena, esdevé l’exclamació oportuna que impulsa a passar la pàgina sense pausa ni espera fins que el mot «APLAUDIMENTS!» marca l’acabament de la història amb els quatre elements que se situen de front i saluden descaradament el lector tot trencant els límits de la superfície de la imatge. 

L’agosarament editorial a l’hora de publicar un àlbum que s’allunya de moltes de les tendències més comercials s’enfronta, però, a un inconvenient lingüístic del qual ens alerta en la seua crítica Teresa Colomer. Amb una traducció de Bel Olid, qui també ha col·laborat en la resta de projectes de Wonder Ponder, cal assenyalar que aquesta versió no és sonorament tan encertada ni presenta una rima tan exacta com «niña, gato, agua, pato». Cal reconéixer que aquest és veritablement un repte difícil d’aconseguir però, tot i això, s’han d’aplaudir sempre les publicacions infantils tan trencadores com aquesta que presenten una estètica acurada i un gust pels detalls exquisit, com ara el llom, que, he de confessar, em té fascinada.

Paralelamente, el texto, con cierta inspiración en el juego de las sillas musicales, avanza mediante toda una serie de recursos lingüísticos que enriquecen la lectura en voz alta y la interpretación, como el trabalenguas de las palabras y la alusión, en ocasiones, de los cuatro elementos con la onomatopeya que les corresponde: «jijiji, jajaja», «cuac-cuac, «miau» y «splash». Por otra parte, la palabra «¡CAMBIO !!» al final de cada escena, se convierte en la exclamación oportuna que impulsa a pasar la página hasta que la palabra «APLAUSOS!» marca la finalización de la historia con los cuatro elementos de frente, que saludan descaradamente el lector rompiendo las fronteras de la imagen.


[…] Se deben aplaudir siempre las publicaciones infantiles tan rompedoras como ésta que presentan una estética cuidada y un gusto por los detalles exquisito, como el lomo, que , debo confesar, me tiene fascinada.

Ver reseña original aquí.

Echa un vistazo más de cerca a Niña gato agua pato en este vídeo de un amigo lector de tres años leyéndolo:

Wonder Ponder mini, en la radio

Ellen Duthie

Ayer Ellen Duthie y Raquel Martínez estuvieron en la radio, en El Cuentahílos (M21 Radio), con Samuel Alonso Omeñaca, charlando sobre el lanzamiento de la nueva colección de Wonder Ponder para primera infancia: Wonder Ponder mini.

Disfruten de la entrevista aqui:

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¿Cuándo ha hecho daño a la democracia un ciudadano crítico?

Ellen Duthie

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"En el mundo de la literatura infantil, la realidad moral de nuestra vida cotidiana rara vez se toma en cuenta de manera tan directa y consecuente".

Más noticias estupendas desde Alemania. Thomas Linden reseña nuestro Grausame Welt? (Mundo cruel en alemán) nada menos que en la Philosophie Magazin, una señora revista de filosofía con una sección especial para Libros infantiles presidida por el gusanito de la imagen.

Aquí va la reseña completa traducida (con una frase final que nos gusta especialmente):

"¿Qué es más cruel: tener a un niño en una jaula o un animal? ¿Son los padres los dueños de sus hijos? ¿Puede resultar a veces gracioso portarse mal? Las preguntas de Ellen Duthie lo tienen todo. En ¿Mundo cruel? explora junto a la ilustradora Daniela Martagón la actitud ética de los niños. Estas exploraciones se llevan a cabo en 14 tarjetas temáticas ilustradas. Al dorso de cada tarjeta hay preguntas sobre la dignidad, el miedo, la responsabilidad y la indiferencia. En el mundo de la literatura infantil, la realidad moral de nuestra vida cotidiana rara vez se toma en cuenta de manera tan directa y consecuente. Si los niños pueden manejar un concepto como la crueldad y distinguirlo de, por ejemplo, la violencia, está por ver. Pero los niños no son sentimentales: por este motivo sí que pueden entender un instrumento afilado como este brillante catálogo de preguntas que les permite encontrar y defender su propia posición. No hay respuestas incorrectas. Uno sospecha, sin embargo, que estas preguntas harán emerger rápidamente las contradicciones de nuestra sociedad. Pero los ciudadanos críticos nunca le han hecho daño a la democracia."

https://philomag.de/

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Cuando los cómicos son los más serios: Wonder Ponder en La vida moderna

Ellen Duthie

No es habitual que en espacios generalistas dedicados a adultos (en radio, en TV, o como en el caso del que hablaremos en este post, en radio “televisada”) se dedique tiempo a libros, películas o cualquier otra manifestación cultural dedicada a niños.

En nuestra experiencia, cuando hemos salido en espacios generalistas, aunque a veces se parta de buenas intenciones, se suele acabar en alguna versión de “ay, qué ricura, cómo me he reído, qué graciososo son los niños”, directamente irrespetuoso en el peor de los casos, inadvertidamente paternalista en el mejor.

Un ejemplo concreto, sin ir más lejos, fue hace unos años, tras la publicación de nuestro primer título, Mundo cruel, cuando en La Ventana de la SER Sonia Ballesteros hizo un estupendo reportaje sobre una serie de talleres que realizó la autora de Wonder Ponder Ellen Duthie en la librería La Central de Callao. El reportaje, como decimos, fue estupendo, pero desafortunadamente, en el sentido en el que nos interesa aquí, tanto antes como después del reportaje, se cayó 100% en el “ay, qué ricura, cómo me he reído, qué graciosos son los niños”. (El extracto no incluye todas las llamadas posteriores de los oyentes contando lo graciosísimos/repelentes/monos que son sus hijos/nietos/sobrinos pero sí ese arranque donde se anuncia qué vendrá después del reportaje, con ese tono, bienintencionado, que no decimos que no, pero ¡ay! qué oportunidad perdida para tomarse en serio (que no es lo opuesto a tomarse “en divertido”) a los niños y a algunas cosas que se hacen para y con niños.

Por eso, cuando recibimos la llamada del productor de LA VIDA MODERNA solicitando una entrevista con Ellen Duthie, Ellen dudó por un momento. Si en otros casos había sido difícil que se nos tomara en serio a nosotras y a nuestro trabajo y a los niños como interlocutores válidos e interesantes, ¿qué podíamos esperar de un programa como La Vida Moderna? Ellen dijo que sí, pero antes de la llamada confesó a sus compañeras que hacía tiempo que no había estado tan nerviosa antes de una entrevista. El principal motivo era que no tenía NI IDEA de qué es lo que se podía esperar. Respiró hondo, se tranquilizó, pensó en alguna que otra posible respuesta para salir airosa (no demasiado seria, pero tampoco demasiado graciosa) por si se iban a cachondear del proyecto entero en el aire y aceptó la llamada. Y luego ocurrió esto:

El primer minuto sirvió para que Ellen respirara de alivio. Se había imaginado muchas cosas, pero lo que pasó, desde luego que no. Ignatius no habló de las cajas de Filosofía visual para niños solo como algo para niños, algo que por fin, decía, no trata a los niños como idiotas. Habló de ellas también desde su lectura adulta. Eligió preguntas que le hacían gracia a él, no porque pensaba que sería gracioso hacérselas a los niños. Se relacionó con la caja como un adulto divertido e interesado por lo que le ofrecía lo que venía en el interior, como posible destinatario mediador, sí, pero también como posible destinatario final.

Y resultó genuinamente contagioso. ¿Él no pudo aguantarse y se compró las cuatro? Pues a nosotras nos inundaron a pedidos de cuatro en cuatro (cosa que nos ocurre a veces, pero no es lo más habitual).

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En agradecimiento, las autoras de Wonder Ponder adaptaron una de las escenas de Yo, persona:

Escena adaptada a La Vida Moderna

Escena original de  Yo, persona

Escena original de Yo, persona

Una de las preguntas que planteamos fue una de las grandes preguntas sobre el humor y la comedia: ¿un chiste bueno puede ser criminal?

Y de esta entrada en el blog nos despedimos con otra:

¿La vida moderna es que los cómicos sean los encargados de aportar seriedad?

Como es habitual en nosotras, no ofrecemos respuestas.

¡Pellízcame!: filosofía ilustrada para niños. Clara Berenguer reseña la versión catalana de ¡Pellízcame! en Valencia Plaza

Ellen Duthie

Clara Berenguer reseña ¡Pellízcame! en la sección de Cultura de Valencia Plaza. Aquí os dejamos la versión en castellano de esta reseña que nos ha encantado. 

"Esta es una invitación a explorar, preguntarse y reflexionar sobre la realidad, la imaginación y los sueños desde un enfoque lúdico con una presentación innovadora y atractiva

 4/09/2018 - 

VALENCIA. Ellen Duthie siempre ha mostrado un interés especial por comunicar el pensamiento filosófico. Por eso, después de poner en marcha actividades centradas en acercar esta cuestión a los más pequeños, en 2014 creó las cajas de filosofía visual para niños Wonder Ponder. Se trata de una iniciativa editorial atrevida que acerca a los lectores infantiles a algunas de las grandes preguntas que plantea la filosofía de una forma divertida mediante una curiosa recopilación de escenas y preguntas intrigantes que invitan a la reflexión y al diálogo a la vez que estimulan el desarrollo de un pensamiento crítico y se facilita la construcción personal de un esquema visual y conceptual del tema concreto que se aborda en cada título. ¡Pellízcame! (Wonder Ponder, 2018) es la última publicación de un proyecto consolidado que desde el inicio ha apostado por la creación de una colección que se mantenga en el tiempo, que llegue a otros países y de la que puedan disfrutar muchas generaciones. Y todo indica que lo está consiguiendo.

Con una cuidada presentación en forma de libro-juego, estas cajas de filosofía visual tienen su origen en una escuela de Madrid, donde Duthie tenía que hacer uso de la literatura infantil como estímulo para los diálogos filosóficos que planteaba con el alumnado. Cansada de buscar un material convincente para hablar sobre la crueldad, comentó a la ilustradora Daniela Martagón que necesitaba de una serie de escenas ilustradas que mostraron una perspectiva amplia y variada sobre esta temática y que sugirieran preguntas al mirarlas. A raíz de esta espontánea colaboración nació Mundo cruel, a la que siguió Yo, persona, sobre la identidad, y Lo que tú quieras, sobre la libertad. Ahora, ¡Pellízcame!, el nuevo título de la serie, que es al mismo tiempo el más filosófico y el más literario, explora las diferencias entre la verdad y la mentira y nos pregunta, entre otras muchas cosas, si estamos soñando o no.

Ciertamente, no hay ninguna otra iniciativa literaria similar que diseñe unos materiales de esencia filosófica tan originales que buscan exponer a lectores de edades y contextos diferentes a estos tipos de conceptos desde la práctica y que otorgue la misma importancia a la creación, a la lectura de la imagen, al texto y al formato. Es sin duda la conjunción de la capacidad creativa del tándem artístico formado por Ellen Duthie y Daniela Martagón la responsable de un producto con unas cualidades tan extraordinarias y subversivas. Ambas eran totalmente conscientes de que este diseño editorial era arriesgado, nuevo y difícil de catalogar, pero, afortunadamente, lanzaron su propio género. Dicho esto, hay que añadir los nombres de Raquel Martínez Uña, la editora de este sello, y de Bel Olid, traductora de ¡Pellízcame! al catalán - Pessiga'm-, que también colaboran activamente en el resultado final.

¡Pellízcame!, en definitiva, está concebido para que los niños puedan mirarlo y leerlo a solas o acompañados, en un contexto educativo o familiar. Este título presenta el mismo funcionamiento que el resto de cajas Wonder Ponder: contiene un póster con el cómic de Pequeño Remo en el Reino de Pellízcame, catorce láminas con escenas y preguntas, sólo para mentes intrépidas como alertan las autoras, una guía breve del contenido y unas propuestas de uso y, finalmente, tres láminas en blanco para que el lector pueda crear sus ilustraciones. Se puede utilizar tanto como un juego de mesa como un libro de páginas sueltas, que se pueden ordenar como cada uno desee y mezclarlas al azar, porque lo que pensamos no cambia en función del orden en que leemos, o quizá sí.

El objetivo principal, por lo tanto, es cuestionar incesantemente y sin que nos demos cuenta en torno a nuestra cotidianidad más cercana para discurrir sobre otros asuntos más trascendentales, como la fantasía, la imaginación, los sueños y la realidad. Es una apuesta por las grandes preguntas, las urgentes, a las que todo el mundo se enfrenta en su día a día sin importar la edad, pero sin necesidad de solemnidades ni ornamentos, sino de forma práctica y concreta. En este sentido, se esfuerzan mucho para que los libros conecten con las experiencias de la infancia pero también con las de la madurez. Hay niveles de lectura y complejidades variadas en cada escena y, además, con un gran sentido del humor, con el fin de preguntar y dialogar por placer. Ya podéis pues comenzar a pellizcaros, os aseguro de que os enganchará."

Esta reseña escrita por Clara Berenguer apareció en valenciano en Valencia Plaza el día 4 de septiembre de 2018. 

Jugar a ser pequeños filósofos: Bernat Cormand reseña ¡PELLÍZCAME! en el Diari Ara

Ellen Duthie

Bernat Cormand reseña ¡Pellízcame! en la sección Estimat Andersen, del Diari Ara. Aquí os dejamos la versión en castellano de esta reseña que nos ha encantado. 

"Ya se puede encontrar en las librerías ¡Pellízcame!, la cuarta caja de filosofía visual para niños, firmada por las autoras Ellen Duthie y Daniela Martagón y publicada por Wonder Ponder. Como seres racionales que somos, hacer preguntas o necesitar encontrar una explicación a las cosas forma parte de nuestra naturaleza. Los niños, como los adultos, también quieren saber, entender el mundo, porque la ignorancia puede llegar a generar inquietud y cierto descontrol. Leemos sobre filosofía e infancia en El niño filósofo de Jordi Nomen. Este profesor de la escuela Sadako de Barcelona y docente universitario parte de los estudios del estadounidense Matthew Lipman, quien, a raíz de su experiencia como profesor de filosofía y en un contexto de revolución política en los años 60, descubrió la importancia de pensar críticamente y reflexionar sobre cuestiones filosóficas. Además, según Lipman, esto se debía empezar a trabajar ya en la escuela.

Los juegos filosóficos de Wonder Ponder pueden ser una buena herramienta en este sentido. Se trata de libros de páginas sueltas que se encuentran en una caja, con preguntas directas, a veces incluso incómodas, acompañadas de imágenes impactantes que, de manera lúdica, invitan a hacerse preguntas (wonder) y reflexionar (ponder) sobre diferentes temas. La colección arrancó en 2014 con la publicación de Mundo cruel, que surgió a partir de un proyecto llevado a cabo en una escuela de Madrid de sesiones filosóficas con escolares donde se reflexionaba, sobre todo desde la literatura, en torno a diversas cuestiones. Dos títulos más - Yo, persona y Lo que tú quieras - dieron continuidad a la serie, hasta llegar este último, ¡Pellízcame! (2018). En la primera caja se aborda la crueldad, en la segunda, “quién soy y qué soy”, y en la tercera, la libertad. La acción de pellizcarse, lo que hacemos cuando no sabemos si estamos soñando o no, presenta esta última y esperada entrega. Como aquella Alicia que se sumerge en un universo de fantasía, aquí los lectores podrán explorar la realidad, la imaginación y el sueño. ¿Cómo sabes que lo que ves sigue ahí cuando cierras los ojos? ¿Tiene sentido enamorarse de un personaje que no es real? ¿Te muestras siempre como eres? ¿Cómo podemos saber si algo es de verdad o no lo es? ¿Es posible que haya más de una realidad? Todas estas cuestiones hacen tomar conciencia del contexto actual, en que a menudo la línea que separa realidad y ficción -o la verdad y la mentira-es muy fina. Pensamos en las redes sociales, los mundos virtuales como Second Life o la vida en un plató en El show de Truman, o los amores (informáticamente) románticos. Y recordamos la llamada posverdad que impera en algunos medios de comunicación.

DEJAR VOLAR LA IMAGINACIÓN

Dentro de esta complejidad, las autoras se aventuran a presentar un abanico muy amplio de interrogantes que dan pie al debate. En este juego necesariamente compartido, los adultos también deben poner de su parte y facilitar que la lectura y el diálogo se conviertan en una actividad conjunta. Pero, por otra parte, unas páginas en blanco -presentes en cada una de las cajas- permiten que los niños caminen solos, también, y aporten sus propios contenidos o reflexiones dejando volar la imaginación. Seguro que tendrán ganas, después de viajar a través de las coloridas escenas del artista Daniela Martagón; son un elemento imprescindible que hacen del conjunto un producto realmente innovador. Durante mucho tiempo los niños han tenido un acceso muy limitado a la filosofía. Por ser una disciplina abstracta y compleja, se consideraba algo sólo para adultos. Pero está bien que los niños dispongan de espacio para pensar por sí mismos y tengan la oportunidad de explorar ideas nuevas, puntos de vista y posibilidades diferentes. Estamos encantados, por tanto, de que surjan iniciativas como la de Wonder Ponder y de que los lectores puedan jugar a ser pequeños filósofos."

Esta reseña escrita por Bernat Cormand apareció en catalán en el Diari Ara el día 1 de septiembre de 2018. 

El Cultural recomienda ¡Pellízcame! como uno de los mejores libros infantiles en la Feria del Libro de Madrid

Ellen Duthie

"En la literatura actual donde encontramos muchísimos cuentos con moraleja [...] tener un libro que nos invite a pensar, es maravilloso."

El Cultural selecciona ¡PELLÍZCAME! entre los mejores libros infantiles para 3-10 años de la Feria del libro, en la muy buena compañía de LA MERIENDA DEL PARQUE de Pablo Albo y Cecilia Moreno (Narval), IRENE LA VALIENTE, de William Steig (Blackie Books), EL JARDÍN DE ABDIL GASAZI, de Chris Van Allsburg (Fondo de cultura económica), y EL CABALLO DE LORD BYRON, de Vanesa Pérez-Sauquillo e ilustrado por María Espejo (Siruela).

"¡Pellízcame!" en El Heraldo de Aragón: "El éxito de Wonder Ponder radica en la versatilidad de su uso, a modo de juego"

Ellen Duthie

Reseña de Pellízcame en El Heraldo de Aragón, por Julia Millán.  (transcripción abajo) 

El Heraldo de Aragón. 07.06.2018

La Gran Literatura / Julia Millán

Filosofía visual para niños

El proyecto WOnder Ponder nació de la necesidad de su creadora, la filósofoa y escritora Ellen Duhtie, de crear materiales atractivos para iniciar a los niños en el debate y la filosofía. Lo que en un principio fueron fichas sueltas que usaba en talleres y activifades extraescolares, dio lugar a un libro-objeto, una caja llena de imágenes que Ellen tenía en la cabeza y que la mano de Daniela Martagón materializó con acierto; poco después la editora Raquel Martínez Uña se enamoró del proyecto y no tardaron en publicarlo.

Era un un "libro" llamado Mundo cruel y permitiía establecer un diálogo sobre los aspectos más espinosos de la naturaleza humana: la crueldad; con los animales, con uno mismo, entre las personas... Y no solo lo usaron los docentes en las escuelas, sino que rápidamente se convirtió en una valiosa herramienta en ámbitos tan distintos como los seminarios de filosofía en educación secundaria, la mediación de conflictos o incluso en talleres de instituciones penitenciarias. 

Los siguientes títulos fueron Yo, persona, un debate sobre la identidad, y Lo que tú quiereas, sobre la libertad. El éxito de Wonder Ponder, traducido al inglés, al catalán y próximamente al portugués, radica en la versatilidad de su uso, a modo de juego. Contiene multitud de preguntas, escenas curiosas que se pueden personalizar, y funciona sin ataduras, sin manual de instrucciones, sin soluciones, solo con una guía de sugerencias y con el atractivo de su diseño e ilustraciones. A la vez se puede ampliar con las experiencias de otros lectores que van colgando en la web.

Ahora acaban de publicar el cuarto volumen, Pellízcame, una exploración sobre lo que es "real" y lo que no lo es; según palabras de las autoras, estas son sus pretensiones y también sus características: "El nuevo título de la serie nos parece el más filosófico, pero también el más literario hasta la fecha. Ofrece muchas oportunidades para los lectores más jóvenes y más mayores de explorar las diferencias entre lo que es "de verdad" y lo que es "de mentira", nuestros sentidos y lo que nos dicen acerca del mundo, y para preguntarse si podríamos o no estar soñando. También contiene escenas que podrían provocar preguntas, diálogos y reflexiones sobre la realidad virtual, la ficción y la realidad y las noticias falsas, y la representación en los selfis, de una manera que es al mismo tiempo cercana y desestabilizante, pero siempre cautivadora". 

 

Entrevista a Ellen Duthie en el programa Caminos de Tiza de la TV Pública Argentina

Ellen Duthie

En el reciente viaje a Argentina, Uruguay y Chile de Ellen Duthie, autora de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder, le entrevistaron en el programa Caminos de Tiza, de la TV Pública Argentina. ¿Hay temas inconvenientes que no se deberían tratar en la literatura infantil? Ellen contestó a estas y a otras preguntas y habló sobre su libro Mundo cruel, que edita en Argentina Ediciones Iamiqué y distribuye en Chile Zig-Zag y en Uruguay Ludosóficos.

Lo que tú quieras, de la misma serie de Filosofía visual para niños editada en España por Wonder Ponder, también está editado en Argentina por Ediciones iamiqué. 

El programa completo puede verse aquí

Entrevista a Wonder Ponder en Radio M21

Ellen Duthie

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Ayer Raquel y Ellen estuvieron en Radio M21, del Ayuntamiento de Madrid. Les entrevistaron Sara Blanco y Samuel Alonso en el primer número de un programa que promete y mucho.
Nos preguntaron sobre la filosofía, sobre Wonder Ponder, sobre nuestra forma de trabajar, sobre nuestros planes de futuro y en general, pasamos un rato muy agradable charlando.  

El cuentahilos se retransmitirá todos los martes de 17 a 19 y podrá escucharse también en podcast.

¡No os perdáis el podcast del programa completo!

El Norte de Castilla se hace eco del "pensamiento divertente" de Wonder Ponder

Ellen Duthie

El pasado sábado se publicó esta reseña en El Norte de Castilla, escrita por Susana Gomez.  (¡La expresión "pensamiento divertente" la vamos a tener que adoptar!). 

Transcripción: 

Filosofía para niños: Pensar la libertad
Susana Gómez
La libertad es el tema que la colección “Wonder Ponder” (preguntar y reflexionar) ha elegido como eje de su tercer título, en una propuesta que atiende a idénticas premisas que sus dos obras anteriores –‘Mundo cruel’ y ‘Yo, persona’-, ambas reseñadas en esta misma sección. Con la misma actitud no dirigista y semejante vocación de alteridad, esa suerte de caja filosofal invita a pensar de un modo sencillo, que no pueril, algunas de las grandes cuestiones que desde siempre han preocupado al ser humano. Y lo hace con la seria intención de ser seriamente divertida. A caballo entre el hecho lector, el encuentro lúdico y la reflexión filosófica, este libro-juego propone un centenar de preguntas a partir de catorce tarjetas ilustradas, que dan pie a un debate en el que no existen las verdades únicas o las respuestas correctas (la duda, ya lo dijo Aristóteles, es el principio de la sabiduría). Abocado a la multiplicidad de perspectivas, el espacio se resiste a ser encasillado, al tiempo que abre el cofre del pensamiento divertente gracias a una serie de preguntas sin patronaje: ¿Sentirse libre es lo mismo que ser libre? ¿Qué cosas crees que están ya decididas sobre tu futuro?; ¿Qué te hace cumplir las normas (cuando las cumples?; ¿A los leones hace falta domarlos? ¿Y a las personas? ¿Las elecciones que haces son elecciones libres? ... son algunos de los interrogantes que se proponen, en un estilo con ecos platónicos o mayéuticos, que invita a mirar, preguntar(se), dialogar y dudar. Como en anteriores ocasiones, esta caja de "Filosofía visual para niños" cuenta con dos láminas pensadas para que los lecto-jugadores planteen sus propias preguntas, además de facilitar la construcción de un mapa visual y conceptual del tema. El póster, esta vez, se despliega en una particular Rue del Percebe: 'La Casa de la Real Gana'."

Entrevista a Daniela Martagón en La primera piedra: “El objetivo es involucrar a nuestros lectores desde la curiosidad y el asombro”

Ellen Duthie

Entrevista de Laura Verdile a la ilustradora de Wonder Ponder, Daniela Martagón, en La primera piedra

EXTRACTO: 

"¿Qué se busca provocar con ellas [las imágenes de Filosofía visual para niños]? 

—  Las escenas, formadas por una ilustración y un pequeño caption o texto, son el anzuelo, el detonador del diálogo, pero también el ancla. Su poder consiste ser inmediatas, directas pero, a la vez, complejas cuando se examinan con profundidad. Es un universo entero al que entras en segundos. Deben ser legibles, resultar intrigantes y poder sostener varias interpretaciones posibles. En la medida en que esto suceda, el lector querrá comprender qué es lo que pasa, pero, al no tener toda la información, necesitará elaborar diferentes hipótesis que pueden cambiar según la edad o las relecturas. Las preguntas al dorso de las imágenes aumentan el registro y los matices de la escena, te llevan de lo concreto a lo abstracto y proponen a veces algunas variaciones totalmente fuera de lo ilustrado. Sin embargo, en el diálogo, siempre es importante poder volver a anclarse en el ejemplo tangible de la escena, para no irse por las nubes y tener una referencia común con las personas que dialogan. Otra gran virtud de este formato es su permanencia en la memoria. Al tratarse de pequeñas piezas tan concentradas pero sencillas es fácil recordarlas y volver a ellas incluso sin tener el libro a mano. En ese sentido hablamos de crear mapas visuales filosóficos."

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