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Wonder Ponder, Visual Philosophy for Children, is an imprint specialising in products for fun and engaging thinking. This website provides accompanying material to our Wonder Ponder boxes, including guides for children, parents and mediators, ideas for wonderpondering and fun games and activities. It is also a platform for sharing your very own Wonder Ponder content and ideas.

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¿Cómo se escudriña la realidad? Con la novedad de Filosofía visual para niños y no tan niños de Wonder Ponder

Ellen Duthie

 Ilustración de Daniela Martagón

Ilustración de Daniela Martagón

¡Pellízcame! , el nuevo título de la serie de Filosofía visual para todas las edades de Wonder Ponder que saldrá en mayo, invitará a explorar la realidad. ¿Toda la realidad? ¡Toda la que se pueda y todo lo que se pueda!

NOVEDAD PARA MAYO 2018.

¡Ya va quedando menos! El nuevo título de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños, ¡Pellízcame! saldrá en mayo de 2018. Aún no podemos mostraros la portada, pero este boceto de Daniela Martagón da alguna pista... ¡Qué emoción!


¡PELLÍZCAME!

¿Y si la vida fuera un sueño? ¿O un cuento? ¿O una gran ilusión?
¿Y si te pellizcas? ¿Acabarías con la duda?

 ¿Cómo sabemos que el mundo es como nos lo muestran nuestros sentidos y no de alguna otra manera (como lo ve una mosca o un perro, por ejemplo)?

 ¿Los cuentos son mentira? ¿Las fotos pueden engañar? ¿Hay testigos más fiables que otros?

 Si te pudieras conectar a una máquina que te hiciera sentir y vivir solo cosas buenas, ¿te conectarías para siempre?

 ¿Qué es real? ¿Qué no es tan real?
 Y tú, ¿qué piensas?

¡Pellízcame! es un libro-juego presentado en una caja que invita a jugar y pensar sobre la realidad, la imaginación y los sueños de una forma que es a la vez seria y seriamente divertida.

El nuevo título, que se publicará a finales de mayo, ofrece muchas oportunidades para los lectores más jóvenes y más mayores de explorar las diferencias entre lo que es "de verdad" y lo que es "de mentira", nuestros sentidos y los que nos dicen acerca del mundo, y para preguntarse si podríamos o no estar soñando. También contiene escenas que podrían detonar preguntas, diálogos y reflexiones sobre la realidad virtual, la ficción y la realidad, las noticias falsas y la representación en los selfies, de una manera que es al mismo tiempo cercana y desestabilizante, y siempre cautivadora.     

Parte de la serie Wonder Ponder, Filosofía visual para niños, ¡Pellízcame! está concebido para que l@s niñ@s puedan mirarlo y leerlo sol@s, acompañad@s, en grupo, en un contexto educativo, de juego o familiar.

TEMÁTICArealidad ·  imaginación ·  sueños ·   los cinco sentidos ·   percepción · ficción/realidad ·  de mentira/ de verdad  ·   fiabilidad de la información ·  filosofía para niños.

CONTENIDO:
· 14 láminas con escenas ilustradas.
· Más de 100 preguntas formuladas cuidadosamente para suscitar una reflexión rica y bien orientada sin dirigirla a ninguna conclusión predeterminada.
· 3 láminas libres que invitan a dibujar escenas filosóficas y a plantear preguntas propias.
· Breve guía para niños y adultos.
· Propuestas de uso
· Póster temático Wonder Ponder (A3). 

ACERCA DE LA SERIE WONDER PONDER DE FILOSOFÍA VISUAL PARA NIÑOS
Wonder Ponder acerca a sus lectores a algunas de las grandes preguntas de la filosofía de forma divertida y atractiva. Escenas curiosas y preguntas intrigantes invitan a la reflexión y al diálogo, estimulando el desarrollo de un pensamiento propio y facilitando la construcción de un mapa visual y conceptual del tema abordado en cada título.

¿Quieres más información sobre la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder? Visita nuestra web.  

¿Y si la vida fuera un sueño? ¿O un cuento? ¿O una gran ilusión? El nuevo título de Filosofía visual para niños explorará la realidad, la imaginación y los sueños

Ellen Duthie

Pellizcame title image.jpg

NOVEDAD PARA MAYO 2018.

¡Ya va quedando menos! El nuevo título de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños, ¡Pellízcame! saldrá en mayo de 2018. Aún no podemos mostraros la portada, pero la imagen de arriba es un zoom del título y de las autoras en la portada. ¡Qué emoción!

¡PELLÍZCAME!

¿Y si la vida fuera un sueño? ¿O un cuento? ¿O una gran ilusión?
¿Y si te pellizcas? ¿Acabarías con la duda?

 ¿Cómo sabemos que el mundo es como nos lo muestran nuestros sentidos y no de alguna otra manera (como lo ve una mosca o un perro, por ejemplo)?

 ¿Los cuentos son mentira? ¿Las fotos pueden engañar? ¿Hay testigos más fiables que otros?

 Si te pudieras conectar a una máquina que te hiciera sentir y vivir solo cosas buenas, ¿te conectarías para siempre?

 ¿Qué es real? ¿Qué no es tan real?
 Y tú, ¿qué piensas?

¡Pellízcame! es un libro-juego presentado en una caja que invita a jugar y pensar sobre la realidad, la imaginación y los sueños de una forma que es a la vez seria y seriamente divertida.

El nuevo título ofrece muchas oportunidades para los lectores más jóvenes y más mayores de explorar las diferencias entre lo que es "de verdad" y lo que es "de mentira", nuestros sentidos y los que nos dicen acerca del mundo, y para preguntarse si podríamos o no estar soñando. También contiene escenas que podrían detonar preguntas, diálogos y reflexiones sobre la realidad virtual, la ficción y la realidad, las noticias falsas y la representación en los selfies, de una manera que es al mismo tiempo cercana y desestabilizante, y siempre cautivadora.     

Parte de la serie Wonder Ponder, Filosofía visual para niños, ¡Pellízcame! está concebido para que l@s niñ@s puedan mirarlo y leerlo sol@s, acompañad@s, en grupo, en un contexto educativo, de juego o familiar.

TEMÁTICArealidad ·  imaginación ·  sueños ·   los cinco sentidos ·   percepción · ficción/realidad ·  de mentira/ de verdad  ·   fiabilidad de la información ·  filosofía para niños.

CONTENIDO:
· 14 láminas con escenas ilustradas.
· Más de 100 preguntas formuladas cuidadosamente para suscitar una reflexión rica y bien orientada sin dirigirla a ninguna conclusión predeterminada.
· 3 láminas libres que invitan a dibujar escenas filosóficas y a plantear preguntas propias.
· Breve guía para niños y adultos.
· Propuestas de uso
· Póster temático Wonder Ponder (A3). 

ACERCA DE LA SERIE WONDER PONDER DE FILOSOFÍA VISUAL PARA NIÑOS
Wonder Ponder acerca a sus lectores a algunas de las grandes preguntas de la filosofía de forma divertida y atractiva. Escenas curiosas y preguntas intrigantes invitan a la reflexión y al diálogo, estimulando el desarrollo de un pensamiento propio y facilitando la construcción de un mapa visual y conceptual del tema abordado en cada título.

¿Quieres más información sobre la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder? Visita nuestra web.  

Distribución de los títulos de Wonder Ponder

Ellen Duthie

Petra distribuidora.jpg

A partir del 1 de abril, la distribución de los títulos de Wonder Ponder en España cambiará a Distribuciones Feran. 

Después de tres años y medio de una relación estupenda con Libri e Altro, con cuyo responsable, Roberto Masi, nos une, además de una relación laboral, una relación de estrecha amistad, nuestros planes para esta siguiente fase requieren dar un salto a nivel de almacén y distribución que Distribuciones Feran nos va a facilitar. 

Cuando lanzamos Wonder Ponder en noviembre de 2014, optamos por confiar a Libri e Altro nuestra distribución porque sabíamos que necesitábamos una atención personalizada y volcada de una manera que no sería fácil conseguir en una distribuidora de mayor tamaño.

Junto a Roberto, trazamos un plan arriesgado de distribución, basado en la venta en firme ("¡estáis locas!" nos decían). Gracias al trabajo y esfuerzo conjunto, logramos que nos aceptaran estas condiciones un número considerable de librerías, lo que nos permitió en estos primeros años, no estar sometidas a la crueldad despiadada (es un decir) del mercado. Ha sido un placer trabajar con Libri e Altro y con Roberto, que, aunque no sea padre de Wonder Ponder, sí que ha sido y seguirá siendo siempre un tío muy querido. Gracias por todo, Roberto.

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Empezamos esta nueva etapa con Feran con mucha ilusión también. Estamos seguras de que van a ser unos compañeros de juego cómplices y entusiastas en esta nueva fase para Wonder Ponder, de la que ya os iremos informando.  

Aprovechamos para contaros que a finales de mayo estará disponible un nuevo título (el cuarto) de la colección de Filosofía visual para niños: ¡Pellízcame! (sobre realidad, imaginación y sueño). 

Al mismo tiempo se reimprimirán todos los títulos anteriores, que van camino de agotarse: será la 4ª edición de Mundo Cruel, la 3ª de Yo, Persona, la 3ª de Lo que tu quieras y las segundas de los mismos títulos en inglés. 

Mientras tanto, si tenéis alguna duda sobre el cambio de distribución, podéis contactar con Roberto (info@libriealtro.com) de Libri e Altro para cuestiones pendientes, y con Miguel León (mleon@feran.es) de Distribuciones Feran para mayor información. 

 

¡Wonder Ponder, Premio fem.talent 2018, en la categoría de Innovación!

Ellen Duthie

¡Hemos ganadoooo! Wonder Ponder, premio Fem Talent 2018, en la categoría de Innovación.

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Nos hacen especial ilusión dos cosas. 

1. El día después del 8M de 2018, histórico en España, el hecho de que sea un premio que se otorga en reconocimiento a un proyecto (Wonder Ponder) iniciado, desarrollado e impulsado por tres mujeres, como parte de otro proyecto (fem.talent) que busca promover la igualdad de oportunidades y la gestión del talento femenino en la economía y en el conocimiento, resulta especialmente estimulante. 

2. Nos da mucha alegría que en la categoría de Innovación de un premio otorgado por la Red de Parques Científicos y Tecnológicos de Cataluña, se premie la innovación de un proyecto cultural, literario, filosófico y tan analógico como el nuestro. Esto es verdaderamente inusual y urgente que se repita más a menudo en otras esferas y otros foros. La innovación, la tecnología incluso, no se encuentra únicamente en la industria tecnológica. Gracias por alzar la vista y mirar más allá. 

Por pensar en nosotras, por premiarnos y por organizar estos premios, ¡gracias, Fem Talent, y todas las asociaciones que la forman, de parte del equipo de Wonder Ponder, filosofía visual para niñas y niños!

Y enhorabuena también a Noies al Lab y Hola Luz, con quien ha sido un honor compartir categoría, y a todas las demás ganadoras. 

Por ultimo, mil gracias a Anna Juan Cantavella, por recoger este premio en nuestro nombre. ¡Gracias, Anna, por representarnos tan bien!

Ellen Duthie: “Estamos acostumbrados a una literatura en la que se reproduce una versión moderna de los diez mandamientos: debes ser tolerante, debes ser empático, debes reciclar, etc.”

Ellen Duthie

Compartimos una versión en español de esta entrevista realizada en portugués por Dani Gutfreund en Lugar de Ler a nuestra autora Ellen Duthie, unos meses después de la publicación en Brasil de Mundo cruel, en la colección Boitatá de la editorial Boitempo

La entrevistadora, Dani Gutfreund, además de ser una de las tres personas responsables de Lugar de Ler, es la traductora de la versión portuguesa de Mundo cruel. Dani es especialista en Pedagogía, Literatura y Traducción. Ha sido profesora, editora y curadora de arte. Actualmente colabora como editora en Livros da Matriz. Es autora de Olha lá a Ana!, publicado en 2015 por MOVpalavras.

Reproducimos a continuación en español la entrevista larga y pausada que le hizo a nuestra autora Ellen Duthie. Es de esas entrevistas para leer con tranquilidad y con gusto. 

ENTREVISTA CON ELLEN DUTHIE

Por Dani Gutfreund

Para Ellen Duthie, filosofía es rebeldía. Es cuestionar certezas, dadas o construidas, a partir de nuestra experiencia. Filosofía es juego y por tanto cosa seria: para pensar filosóficamente hemos de tener la certeza de que disponemos de todas las piezas, para descubrir cómo y en qué momento encajan, si pueden colocarse en diferentes posiciones o si deben guardarse para otro momento. La filosofía es también búsqueda y fuente de sentido ante la extrañeza de la vida, los misterios del mundo y las contradicciones que nos componen. Wonder Ponder es eso: dejar que el asombro y la maravilla abran camino a la reflexión. Concebido por Ellen y desarrollado junto a la ilustradora Daniela Martagón, Wonder Ponder es un proyecto de Filosofía visual para niños, que dio origen a una serie de libros-juego. Mundo Cruel ‒ lanzado en España en inglés y en español en 2014 y en Brasil, en la colección Boitatá de Boitempo en 2017 ‒ es el primer volumen de la serie. En esta entrevista, Ellen cuenta un poco más sobre el proyecto y sobre su trayectoria en los mundos de la filosofía y de la literatura, sus mayores pasiones.

“La filosofía nos prepara para estar en el mundo de una forma activa, indagadora y responsable.” 

Lugar de Leer (LdL): Asombrarse y preguntarse (Wonder) y reflexionar (Ponder) en casa y en la escuela, en cualquier lugar y siempre. Me gusta pensar que toda conversación comienza a partir de una pregunta, explícita o no; la conversación se inicia a partir de una invitación a la interlocución. Así, partimos de algunas preguntas iniciales, explorando un poco el terreno. ¿Qué es una pregunta filosófica?

Ellen Duthie (ED): Esta pregunta es una de esas preguntas con la que no es fácil saber qué hacer. La podemos responder como si fuera fácil, en unas líneas.

Para ello, podemos optar por un enfoque temático: las preguntas filosóficas son preguntas sobre el mundo en el que vivimos y sobre nuestro lugar en el mundo en el que vivimos, que tratan a menudo sobre el sentido, la verdad, el valor, el conocimiento y la realidad.

O podemos hablar sobre el tipo de respuesta que exigen: una pregunta filosófica es una pregunta cuya naturaleza conduce a explorar todas las posibles respuestas en lugar de buscar la respuesta correcta, entre otras cosas porque entendemos que para responderlas no podemos recurrir a un experto para que nos la resuelva y darlas por zanjadas. Son preguntas cuyas respuestas estarían abiertas siempre al desacuerdo razonado.

Pero me aventuro a decir que ninguna de las dos respuestas, ni siquiera las dos juntas, te dejarán, como preguntadora de la pregunta ¿Qué es una pregunta filosófica?, completamente satisfecha.

El caso es que muchas preguntas con aspecto filosófico no son en absoluto filosóficas y, al contrario, muchas preguntas con aspecto absolutamente inocente resultan ser netamente filosóficas. Más que hablar de preguntas filosóficas y no filosóficas, a veces es interesante hablar de preguntas realizadas con actitud o mirada filosófica, que nacen de un interés por la exploración filosófica.

Te contaré un juego que suelo hacer con niños y adultos. Preparo un bote lleno de papeles. En cada papel hay escrita una pregunta. Entre las preguntas hay algunas científicas, otras filosóficas y otras que no son más que tonterías, pero nos sirven para reírnos. Al sacar una pregunta del bote y tras leerla en voz alta, debemos decidir si es “filosofía, ciencia o tontería” y colocarla en el montoncito correspondiente.  Es útil para ir desarrollando un sentido de lo que es una pregunta filosófica y de lo que no lo es tanto. Una pregunta filosófica puede ser más fácil de reconocer que de definir.

LdL: ¿Por qué y para qué hablar de filosofía con los niños? 

ED: Desde las más tempranas edades, los seres humanos preguntamos y reflexionamos sobre el mundo y si se nos permite (si no se nos corta, si no se nos dice que ahora no es el momento, si se nos tiene en cuenta como interlocutores) a menudo lo hacemos de forma persistente y profunda. Muchas de las preguntas y preocupaciones de las personas pequeñas tienen un componente filosófico. Reconocer sus preguntas individuales como preguntas que compartimos todos los seres humanos, que necesitamos explorar juntos, es importante como parte de un reconocimiento de nuestra humanidad común y de su condición de interlocutores válidos. Uno de los lugares naturales desde el que efectuar este reconocimiento es la filosofía (entendida como actividad). 

Ese sería uno de los porqués. En cuanto al para qué, habría varios, pero uno es la necesidad de establecer espacios y tiempos para pararse a mirar y pararse a pensar (para niños ¡y para adultos!). La filosofía invita a preguntarse sobre el mundo y sobre uno mismo con actitud exigente, a hacerse preguntas con rigor, desde un punto de vista y desde el contrario, pensar en respuestas y ver si se sostienen, habituarse a exigir coherencia en los argumentos de los demás y en los nuestros propios. En definitiva, la filosofía “entrena” para estar en el mundo de una forma activa, observadora, indagadora y responsable. Filosofía para niños para esto, por ejemplo, que no es poco. 

LdL: ¿Por qué filosofía visual?

ED: Nos interesaba crear un estímulo que fuera rápido y también, en el momento en el que surgió, trabajando con niños de 4 años, que fuera apto para prelectores. De ahí lo visual. Nos interesaba que fuera lo más inmediato posible, en el sentido literal de “no mediado”, porque nos interesaba intervenir menos en el proceso de cuestionamiento y de juicio y reflexión inicial por parte de los lectores. Es interesante lo que ocurre cuando se permite que todo se construya en la mente del lector en lugar de ofrecérsele mediante palabras de las autoras. Es diferente cuando el lector debe construir y poner en palabras lo que le hace pensar una imagen que cuando debe reaccionar ante las palabras de un autor.

LdL: ¿Cómo podemos problematizar pensamientos mecánicos y pasar a entender las cosas que son, cómo son y por qué son? 

ED: Uno de los modos es aprender y habituarse a preguntar, convertirnos en preguntadores expertos. Así, cuando nos topamos con una pregunta realizada desde un ángulo, queremos ver de inmediato el aspecto de esa pregunta desde otro ángulo. Querremos exigirnos a nosotros mismos y exigir a los demás ir más allá de lo mecánico y rascar. Los pensamientos mecánicos son rápidos en aparecer, pero son muy fáciles de desestabilizar con poco que se rasque. Simplemente sentarse a examinar nuestros pensamientos mecánicos y analizar en qué medida están fundamentados y en qué medida no, es decir, hacer explícito el ejercicio de problematización, enseguida abre el camino para desestabilizar o incluso derrumbar mecanicismos y empezar de nuevo. Con buenas preguntas, no hay lugar para los pensamientos mecánicos. Si todo lo que salen son pensamientos mecánicos es que están fallando las preguntas.  

LdL: Al leer las preguntas, en un primer momento, hay una sensación de que no hay salida: siento como si todo se pusiera en juego -las acciones o situaciones más cotidianas- y se dijese “pues sí, hace falta pensar en eso también". Y hace que empecemos a mirar las cosas con otros ojos. El juego propicia el pensamiento filosófico, hace que cuestionemos nuestras convicciones, creencias, el sentido común, lo aceptado y lo construido. Hace que cambiemos de lugar, que nos coloquemos en otros roles, que pensemos como otro, en el lugar del otro, a partir de lo que el otro ve. Además, nos obliga a salir del marasmo de la aceptación y hace que queramos y necesitemos entender: la filosofía es una búsqueda, una investigación por el origen y sentido de las cosas. ¿De dónde viene todo lo que pienso, siento, soy ...? Y esa aproximación al mundo y a nosotros mismos nos permite una mirada genuina, y posiblemente más generosa, al mundo y a cada una de las cosas. ¿Podrías contar un poco de tu trayectoria, de cómo llegaste a escribir y filosofar con niños?

ED: Para contarlo, tengo que empezar por la literatura. Mi interés por la literatura infantil no ha cesado nunca. Es decir, en ningún momento de mi infancia decidí que ya era mayor para la literatura infantil. Cuando empecé a leer libros para adultos (que empecé pronto, en torno a los once años), lo seguí combinando siempre con relecturas de libros infantiles y lecturas de libros infantiles nuevos -y así hasta hoy. En un momento determinado, también durante la universidad, empecé a escribir literatura infantil (novela, poesía, cuentos cortos, obritas de teatro -nada publicable pero todo muy aprovechable como aprendizaje). Al terminar la licenciatura en filosofía una de las primeras cosas que me dispuse a hacer, con arrogancia de juventud, fue escribir una introducción a la filosofía para niños. Lo intenté con diversos enfoques, pero ninguno me convenció. Lo curioso, al mirar ahora algunos de esos primeros esfuerzos, es que todos eran también proyectos de literatura y que algunos de los elementos que han aparecido en este proyecto de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder estaban ya en esos primeros intentos.

En los siguientes años, y gracias a diversas oportunidades de trabajar con niños en distintos contextos, fui probando diferentes enfoques de acercar la filosofía a niños también desde la práctica. Empecé a usar literatura sin pensarlo demasiado, simplemente me pareció natural esa conexión. Poco a poco, fui desarrollando un criterio de qué libros funcionaban mejor como detonante y enganche para el diálogo, y fui pensando también en los mecanismos que entraban en juego en distintas obras literarias que activaban la reflexión, la pregunta, el cuestionamiento. Comencé a leer también teoría y práctica de otras personas en todo el mundo que hacen filosofía con niños: el americano Matthew Lipman (el pionero en este campo, fundador y desarrollador de lo que se conoce como el Programa de Filosofía con Niños), el francés Óscar Brenifier, el argentino afincado en Brasil Walter Kohan, Karin Murris y Joanna Hayes, entre otros muchos y a “dialogar” con sus textos en mi propia práctica y reflexión.

Una de las cosas que siempre estuvieron presentes desde el inicio de esta trayectoria es la idea de Filosofía como juego: como juego de construcción pero antes que nada como juego de desestabilización.

Es este juego de desestabilización que provoca esa sensación de estar atrapados que mencionas. Si no sientes que una pregunta filosófica te atrapa es que no está bien formulada. ¡Todas hacen precisamente eso! Atrapan, no se las puede quitar una de encima con facilidad. Son persistentes como las moscas. Te dicen: “¡Eh, tú! ¡Sí, tú! Que aunque no lo creas esto va contigo también, no te creas que te vas a librar.”

El proyecto Wonder Ponder

“Estamos acostumbrados a una educación ética y a una literatura cada vez más al servicio de una supuesta "educación en valores". en lugar de invitar a la reflexión, se reproduce una versión moderna de los diez mandamientos: debes ser tolerante, debes ser empático, debes reciclar, etc.”

LdL: ¿Podrías contar la historia de Wonder Ponder?

ED: Hace unos veinte años, cuando estaba acabando la licenciatura en la Universidad de Edimburgo, empecé a interesarme en la práctica de la filosofía con niños. Hace unos diez, empecé a desarrollar materiales propios con vistas a despertar el interés filosófico en niños, siempre con una estrecha vinculación a la literatura infantil, mi otro gran campo de interés.

En uno de mis proyectos educativos y de investigación en torno a la literatura infantil y a la filosofía con niños, Filosofía a la de tres, está el origen de Wonder Ponder.

En Filosofía a la de tres, mantenía una sesión de diálogo filosófico con una clase de niños de educación infantil (de tres a cinco años) de un colegio público de Madrid cada dos semanas. Normalmente solía usar álbumes ilustrados, aunque también otro tipo de estímulos: a veces estímulos sensoriales (ruidos, experiencias táctiles), a veces simplemente una palabra o combinaciones de palabras, otras veces fotografías y otros experimentos.

Pero para ciertos temas encontraba una escasez de material y sobre todo sentía que el material que había no siempre cubría todos los matices de la cuestión que quería tratar.

Había un tema que había observado que atraía especialmente a los niños de estas edades y les preocupaba o interesaba, el tema de la crueldad. En este momento ya tenían cuatro años. La crueldad es muy cercana a los niños en edad de preescolar, tanto como “agresores” y “víctimas” como “testigos”. Pero no encontraba estímulos que le ayudaran a tratarlo como buscaba.

Entonces en mi mente se fue formando una idea: una serie de escenas que mostraran distintos tipos, distintas perspectivas y distintos matices de la crueldad. Algunas eran muy generales: una escena de castigo. Y otras muy específicas: una niña matando un bicho queriendo. Realmente lo que buscaba eran narraciones mínimas. Cada escena debía funcionar casi como un cuento, con personajes, con un posible antes, con un posible después. Lo más parecido que se me ocurría a poder usar diez cuentos a la vez y así abordar el tema desde ángulos diferentes.

Primero pensé en dibujar yo las escenas, pero no confiaba demasiado en mis dotes artísticas, y ahí fue cuando tuve la felicísima ocurrencia de comentárselo a Daniela Martagón, a quien había conocido en un seminario sobre literatura infantil. Comenté a Daniela mi frustración por no poder plasmar en imágenes los diferentes matices que le gustaría tratar con los niños. Unas imágenes que provocasen preguntas, dudas y cuestionamientos acerca de qué es y qué no es cruel. Que despertasen la curiosidad y que abordaran las diferentes perspectivas desde las que pensar en ello. A Daniela le encantó la idea. El tema de la crueldad le gustaba especialmente como ilustradora, porque exigía un buen reto: implicar verdaderamente a los niños en algo que es extrañamente incómodo y reprobable, pero a la vez fascinante y, al hacerlo, evitar a toda costa un tinte moralista. Me pidió una descripción de las escenas para desarrollarlas en ilustraciones.

Cuando vi las imágenes que había preparado Daniela a partir de mis descripciones e indicaciones, con sus fantásticos añadidos y exploraciones propias, supe que, además de haber encontrado una maravillosa compañera de juegos, había dado con algo muy valioso. Y cuando las usé por primera vez en el aula, comprendí en qué medida era un enfoque innovador. La inmediatez del enganche de los niños con el material era poco usual. Era suficiente con alzar la imagen y, sin decir nada, ellos iniciaban el proceso. Primero, intentando descifrar la imagen, describiéndola y luego intentando explicar la imagen, preguntando por qué estaba pasando lo que estaba pasando. Sin mediación, con frecuencia pasaban también a juzgar la acción que veían en la escena como reprobable o no. Solo entonces debía intervenir yo como mediadora y facilitar y ordenar el diálogo. Pero me llamó la atención esa implicación sin mediar -INMEDIATA– desde el inicio.

Posteriormente, cuando enseñamos a nuestra amiga en común, Raquel Martínez, editora, el trabajo que habíamos hecho para el aula, ella quiso sumarse al proyecto. Raquel pensó que allí había algo, que no solo era una excelente forma de plantear la filosofía con niños en un aula, sino que podía trasladarse a un soporte que llegara a muchos otros niños, que pudiera leerse individualmente pero también en compañía, tanto la formal de una escuela como la familiar y casera.

Tomamos la decisión de editarlo y de hacerlo nosotras mismas (en lugar de seguir el cauce normal y enviarlo a una editorial) para poder jugar, investigar y atrevernos a probar.

Un año después, en noviembre de 2014, se publicó en España Mundo cruel (una invitación a reflexionar sobre la crueldad) y su versión en inglés, Cruelty Bites. Tres años más tarde, los derechos de Mundo cruel se han vendido a Corea del Sur, Argentina, Chile y Uruguay, México y Colombia, Brasil y Alemania.

LdL: Es curioso que el Mundo Cruel sea el primer volumen de la colección. Pensar la crueldad, hoy, me parece esencial. En un tiempo en que tanto se habla de empatía y de tolerancia, vemos un creciente individualismo narcisista y, en la imposibilidad de ver, de hecho, al otro, una gran intolerancia, falta de empatía, de respeto, sin olvidar la violencia y la agresividad, sentimientos más primitivos, que dan lugar a menudo a la crueldad. Si yo puedo hacer todo, ¿qué puede hacer el otro? La mirada al otro, escuchar, poder ponerse en su lugar, exige que el yo se desplace, dé espacio y escuche, para que lo que viene del otro, después de asentarse y acomodarse, empujando por allá, tirando por aquí, combinándose o contraponiéndose a lo que del yo era inmutable -entonces o aún ahora-, pueda presentarse ahora, nuevo. ¿Podrías comentar esto? 

ED: Mundo cruel fue el primero de la colección porque fue el primero que hicimos. En este sentido, no hubo una decisión editorial consciente de crear un libro sobre la crueldad para lanzar una colección. Hay que recordar que no nació como fruto de una decisión editorial, sino como fruto de una necesidad concreta en un aula.

Es cierto que una vez que decidimos editarlo y plantearlo como el inicio de una colección, hubo bastante gente que nos sugirió que empezáramos quizás con un tema más “suave”, que comercialmente podría ser más aconsejable arrancar con algo menos chocante. Pero decidimos no hacer caso de la advertencia y seguir adelante y hay que decir, pensándolo ahora, que fue todo un acierto. Llamó la atención a los medios de comunicación en España de una manera que no creemos que hubiera ocurrido si hubiéramos arrancado, por ejemplo, con uno de los dos títulos posteriores (Yo, persona- sobre la identidad- o Lo que tú quieras, sobre la libertad).

Lo primero es que tiene algo de chocante plantear un abordaje de la crueldad en una época donde se tiende a la sobreprotección de los niños. Al mismo tiempo, pensamos que esencial hablar y reflexionar sobre crueldad con niños porque es importante en su educación ética: se percibe también como un tema “necesario”. Pero estamos acostumbrados a una educación ética y a una literatura cada vez más al servicio de una supuesta “educación en valores” que en lugar de invitar a la reflexión, reproduce una versión moderna de los diez mandamientos: debes ser tolerante, debes ser empático, debes reciclar. Mundo cruel evita emitir mandamiento alguno. Simplemente te obliga mediante las preguntas y las imágenes a ponerte en diversos lugares y alguno de esos lugares se parecerá al tuyo y otros se parecerá al lugar del otro. Te obliga a hacer ese ejercicio que muchas veces no somos capaces de hacer en la vida real. Te sacude, te saca de tu zona de confort. Y, de nuevo, nos puede resultar incómodo.

Aparece de nuevo esa desestabilización de la que hablábamos antes.

LdL: Y al hilo de la conversación, parece natural el nacimiento de los otros dos proyectos: Yo, persona y Lo que tú quieras. ¿Podrías contar un poco sobre cómo nació la idea y la historia de cada uno de ellos, en caso de que sea diferente? ¿Tenéis idea de emprender otros proyectos?

ED: Cuando decidimos editar Mundo cruel, trazamos un plan de edición para el caso de que todo fuera bien y las ventas nos permitiesen seguir adelante con el proyecto. Ese plan incluía seis títulos para la serie de Filosofía visual para niños. Tras Mundo cruel, llegaron Yo, persona (sobre dos preguntas cortas pero muy grandes: ¿qué soy? Y ¿quién soy?) y Lo que tú quieras (sobre la libertad). Ahora mismo estamos trabajando en Pellízcame (sobre realidad, imaginación y suelo) que, si todo va bien, se publicará en unos meses. Quedarían, para completar esa serie inicial de seis, dos más: ¿Será posible? (sobre la posibilidad e imposibilidad) y Pero ¿para qué? (sobre la felicidad y el sentido de la vida). También estamos trabajando en otros proyectos, entre ellos una idea para una serie para niños muy pequeños, sin texto ninguno, y algunas cosas más que aún es pronto anunciar. Hemos tenido también una experiencia de llevar la Filosofía visual al museo, y esto es algo que nos interesa mucho explorar en el futuro.

Para Yo, persona y Lo que tú quieras procedimos de forma parecida a Mundo cruel, excepto que fue ligeramente más rápido porque ya conocíamos el proceso.  En Yo, persona (el título es un guiño a Yo, robot, de Asimov, habíamos hecho ya diversos talleres con niños de edades muy diferentes y teníamos mucho material sobre la identidad, muchos audios con diálogos y muchas preguntas interesantes para explorar, pero tardamos un tiempo en decidir jugar en toda la caja con el concepto de robot frente al concepto de persona. Esto nos permitió dar coherencia y cierta unidad en todo el título, aunque las cuestiones que se abordan dentro del concepto de identidad son muy variadas. En Lo que tú quieras (el título en este caso es una referencia a la definición más habitual de “libertad” cuando se pregunta a personas jóvenes: hacer “lo que tú quieras”) también teníamos mucho material de observación y diálogo con personas de todas las edades y, como en los demás títulos, lo basamos en las preocupaciones más habituales con respecto a la libertad que expresan los niños de distintas edades. Los dos títulos han sido muy bien recibidos también en España y se empiezan a editar en otros territorios (Corea del Sur y Argentina).  

LdL: Las escenas son muy elaboradas, con imágenes simples, pero muy expresivas. ¿Podrías hablar un poco sobre el proceso de creación, producción y composición del material? 

ED: Es un proceso muy lento. El trabajo parte siempre de la observación de los niños. ¿Qué interesa a los niños? ¿Qué quieren saber? ¿Qué necesitan definir? Cuando damos con un núcleo temático que creemos que puede conectar con ellos, primero me hago yo un mapa conceptual del tema, un poco como la guía que incluimos en las cajas. Un mapa de preguntas divididas por conceptos o ideas básicas dentro de cada gran núcleo temático. Luego nos preguntamos: ¿Cómo se relacionan los niños de determinada edad con ese conjunto de preguntas? ¿Qué les interesa, qué les mueve, qué les toca, qué es relevante para ellos? Partiendo de esta observación, pienso en una serie de escenas que puedan conectar con esos intereses o, a veces, si no se me ocurren escenas concretas, en un grupo de preguntas que querría suscitar con una escena. Paso estas descripciones de escenas y agrupaciones de preguntas a la coautora, la ilustradora Daniela Martagón, que las plasma si le convencen o descarta si no las ve, inventa otras y me las devuelve. Juntas miramos si la idea o la intención se ha plasmado bien y si efectivamente provoca preguntas. Rectificamos lo que haga falta o rehacemos o descartamos, esto también con la editora del proyecto, Raquel. Luego se lo mostramos a niños y a adultos y observamos su interpretación. Hay veces que creemos que se va a interpretar algo de una manera y el resultado es completamente inesperado.

Volvemos a rectificar. Cambiamos y volvemos a probar. Observamos la interpretación y así hasta que nos damos por satisfechas.

Posteriormente, una vez publicadas, también tenemos mucho feedback de profesores y familias que usan Wonder Ponder y eso alimenta nuestro futuro trabajo. Otra fuente fundamental de alimentación para nosotras son los talleres de formación que impartimos, ya que ver el punto de vista de maestros, bibliotecarios y psicólogos es también muy interesante e instructivo.

Por eso, Wonder Ponder tiene muchos autores. Nosotras, sí, pero todos los niños y niñas que van a nuestros talleres o con los que trabajamos en colegios, todos los adultos que vienen a nuestros talleres también y cada persona que lo usa, lo use como lo use en el contexto que sea.

Jugar sin temer

LdL: Las propuestas de Wonder Ponder son invitaciones a practicar la reflexión, a convertirla en parte de nuestro modo de estar en el mundo. ¿Por qué es importante crear una cultura de la pregunta y de la reflexión en un momento en que vivimos en una cultura de respuestas y soluciones, a poder ser rápidas e incontestables? 

ED: Porque si aceptamos la cultura de respuestas y soluciones, aceptamos también que otros hagan las preguntas por nosotros, y delegamos parte de nuestra humanidad en otros.

LdL: ¿Cómo introducir las sesiones? ¿Cómo presentarlas y cómo conducirlas? 

ED: Esto daría para mucho, pero en principio es importante que se enmarque la lectura como una lectura de un tipo determinado. Esto lo hace en cierto sentido la caja. “Abre, mira, piensa”, dicen las únicas instrucciones que damos, ya en el exterior de la caja. Es útil gestionar las expectativas del lector. ¿De qué se trata? ¿De pensar en la respuesta correcta? No. De pensar en todas las posibles respuestas y de ver cuál o cuáles se sostienen mejor. No nos gusta dar instrucciones. Queremos que los lectores se las apropien. A los adultos les diría que tengan en cuenta lo que están haciendo: compartir su incertidumbre y su no saber con el niño. En este sentido, no es necesario que las conduzca alguien, puede ser una co-exploración.

LdL: Wonder Ponder retoma muchos conceptos que, de tanto repetirlos, se están vaciando. Revela, en sus preguntas sencillas y directas (donde están prohibidas como respuesta un simple sí o no) cuestiones morales que pueden pasar desapercibidas, y activa una mirada crítica y reflexiva - filosófica - ante la realidad cotidiana. La idea de un juego, donde los adultos pueden unirse a los niños y ponerse en las situaciones propuestas, oír, pensar, hablar, discutir, entrar en contacto con sus propias convicciones y creencias, repensarse, en definitiva, me parece una alternativa al temor que muchas veces sentimos, de hablar sobre algo con los niños. Todos los jugadores en pie de igualdad -una vez que no hay error o acierto, ni una única y definitiva respuesta- para pensar sobre una situación, posibilita un diálogo genuino, el intercambio y la construcción de saberes, sin un posicionamiento jerárquico de los participantes: todas las reflexiones son bienvenidas. ¿Puedes hablar un poco del papel del mediador y de tu idea de filosofía como juego?

ED: Como dije antes, la idea de filosofía como juego siempre la he tenido muy presente en todo mi trabajo. Es un juego serio, como todos los mejores juegos, pero juego aún así. Es cierto que no hay error o acierto, aunque es importante recordar que sí hay mejores y peores respuestas y que parte del juego está en detectar cuales pertenecen a cada una de las categorías. Todas las reflexiones son bienvenidas, pero a todas las reflexiones se les puede exigir coherencia, rigor y justificación. La idea no es que simplemente sea una charla (aunque no pasa nada si lo es). La idea es que sea un poco más riguroso, un poco más profundo; un diálogo donde nos exijamos razones, argumentaciones y respuestas que construyan sobre lo que se ha dicho anteriormente.

LdL: Sería importante que aprendiéramos a quedarnos un tiempo con nuestras preguntas. Entender que la duda es el camino para la construcción del conocimiento y, por tanto, de nosotros mismos. Tú sugieres volver al principio - ¿cuál es la pregunta? - y esto nos posibilita pensar cómo elegir la pregunta para que sea camino y no partida o llegada, y superar así el temor a la filosofía, a la reflexión. A partir de ahí, podemos enriquecernos con la generosidad del pensamiento filosófico, la idea de poder pensar juntos, repensar, repensarse, ir y volver. ¿Cómo definir una pregunta? ¿Qué tipo de pregunta ves como camino?

ED: Creo que tiene que haber preguntas de partida, de llegada y de camino. Todas tienen su lugar. Pero sí que creo que pasamos poco tiempo con nuestras preguntas. Incluso que a veces no somos siquiera conscientes de las preguntas a las que estamos corriendo a responder. Pararse un rato en la pregunta, disfrutarla sin salir a caminar aún, escucharla, dejarla retumbar y dar vueltas, es fundamental. Una pregunta genuina debe ser irresistible. Necesitas comprenderla mejor. Una pregunta debe ser un proyecto. Y algunos proyectos son largos -vitalicios incluso.

LdL: Ustedes hacen talleres de formación para usar Wonder Ponder. ¿Podrías dar algún consejo para que la conversación sea más rica, para una realización ideal del juego? ¿Existe una realización ideal?

ED: No existe una ejecución ideal del juego. O sí: la ejecución ideal es la que haga sentir cómodos a todos los que juegan, la que se inventen y perfeccionen los que juegan, la que deseen. No damos instrucciones. Somos crueles en este sentido. Para que el diálogo sea más rico, lo ideal es jugar de verdad. El caso es que los adultos solemos ofrecer estos juegos a los niños porque les viene bien a ellos, poniéndonos en un segundo plano como si en realidad no fuera con nosotros (jugamos, pero de mentira). En Wonder Ponder trabajamos duro para que tanto el adulto como los niños se sientan permanentemente cuestionados en sus posturas, para que no tengan más remedio que jugar de verdad.

También creo que es importante enmarcar la lectura como una lectura de un tipo específico. Ante tal bombardeo de preguntas, hay que gestionar las expectativas. ¿Qué se pretende? Si no hay respuestas definitivas, ¿de qué se trata este juego? Tener claro que de lo que se trata es de, primero, explorar con toda la exhaustividad que podamos todas las respuestas posibles a una pregunta, analizar cada respuesta, rascando, dándole la vuelta, detectando puntos débiles de la respuesta, haciéndola todo lo sólida que podemos. Es como un juego de construcción donde lo primero que hay que hacer es detectar cuáles son los bloques. Esto en sí ya es una tarea larga y entretenida y valiosa en sí misma. Luego conforme vayamos jugando más y aprendiendo a reflexionar de forma más pausada, podremos ensayar distintas construcciones y ver si se tienen en pie. 

LdL: ¿Por qué crees que preferimos, o no sabemos cómo, o nos acostumbramos - o todo ello al mismo tiempo - a no tocar ciertos problemas? ¿Cuál es el papel del profesor / educador en la inversión de ese patrón?

ED: Creo que es cuestión de control. Como profesor/educador/padres se supone que tenemos que estar en control y tememos perderlo. Ciertos problemas los percibimos como desestabilizantes y si los podemos evitar, pues mejor que mejor. Suele ser una censura “suave”, más que una censura “dura”. Bueno, tampoco hace falta, no es imprescindible, se puede dejar para más adelante, los padres se quejarán (dicen los profesores...) y ahí se quedan miles de cosas que abordar. Esperando a que las abordemos. A veces pidiéndolo a voces.


Filosofía y literatura

LdL: El libro me remite a muchos álbumes que dejan el final abierto, colocan a los lectores en una posición activa, con imágenes y textos contribuyendo a la (de)construcción del sentido. ¿Podrías comentar esto? 

ED: Sí, tiene mucho de álbum donde no está contada toda la historia. La posición activa del lector de completarla, en este caso, no solo un final abierto, sino un principio abierto también. Es como un trozo de realidad ficcional. No es el cuento entero. Es una instantánea del cuento. Una porción de la historia.  La posición activa además es también asociativa y comparativa entre las distintas instantáneas de historias. Es un final abierto al que los lectores pueden contribuir.

LdL: Tú dices que los libros no deben ser "excusa", sino "chispa", "motor". ¿Podrías hablar un poco de eso, sobre la idea de explorar y no trabajar los libros? 

ED: Hay demasiados libros que se usan como excusa para pensar en algo en lo que el adulto quería hacer pensar de todas maneras, con o sin el cuento. El cuento acompaña o (mal) disimula la agenda. Hay otros libros en cambio que provocan reflexión. Es diferente provocar un pensamiento en concreto que provocar reflexión. Explorar invita a la acción; trabajar dicta la reacción.

LdL: Hay autores que se distancian de las cuestiones más simples y genuinas en un intento de construcción poética que, a mi modo de ver, deja mucho que desear. Los libros que más me gustan son aquelos que tratan cuestiones simples y cruciales, que abren caminos para la reflexión, invitan a explorar o a zambullirse en lo desconocido. ¿Cuáles son sus autores y libros preferidos, si los tiene, y por qué?

ED: Efectivamente, esa pretendida construcción poética que trata de maquillar la falta de sustancia es posiblemente una de las características más definitorias de una gran parte de la “mala literatura”. Esto es fácil decirlo. Sin embargo, nunca resulta tan fácil decir lo que tienen en común todos los autores y libros preferidos: lo que una considera “buena literatura”. Aun así, lo intentaré. Cuatro de mis autores infantiles preferidos: Maurice Sendak, Astrid Lindgren, William Steig, Beatrix Potter. Cuatro de mis autores y autoras preferidas para adultos: Angela Carter, Vladimir Nabokov, Italo Calvino, Jane Austen. Escritores muy diferentes, que me gustan por motivos diferentes. Con algunos tengo un vínculo afectivo (relacionado con la lectura en voz alta que continuó mi madre hasta bien entrada mi adolescencia, o con la lectura que yo hago ahora a mi hijo), con otros tengo un vínculo intelectual (me seducen sus mentes y el paseo que me proponen, por donde me llevan, y como me llevan; por un lado siento que entiendo, comparto su manera de mirar, pero al mismo tiempo me prestan sus ojos y me descubren cosas o formas de mirar deliciosamente nuevas, sorprendentes, ingeniosas, observadoras). Un intento de definir qué tienen todos estos autores y muchos de sus libros en común: no me dan que pensar, sino que me provocan pensar; no me hacen entrega de sus libros, sino que me sumergen en el mundo de sus libros.

Uno de mis libros favoritos de todos los tempos es Outside Over There, de Maurice Sendak, que he tenido la suerte de traducir al español. Es una armonía perfecta de texto, imagen y sonoridad que cuando se lee en voz alta te lleva a ti, en lugar de llevarlo tú a él. Esa sí que es una construcción poética desde la simplicidad y la genuinidad que logra abrir una multiplicidad de caminos.

LdL: Como usted dice, la filosofía es rebeldía. Pensando un poco en el mundo protegido en que vivimos, en el modo en que construimos nuestras identidades, convicciones, conductas - entendiendo también que éstas se transforman a lo largo de la vida, en el contacto con el otro, en sus más variadas formas de presentación (libros, amigos, conocidos, colegas, peliculas, en fin, las más variadas experiencias), me asuste o confunda la idea de que debenmos estar de acuerdo con una serie de reglas sin tener la posibilidad de debatirlas. Si todos pensáramos lo mismo, leyéramos, lo mismo, experimentáramos lo mismo, ¿cuál sería la posibilidad de transformación? ¿Será que así se construye, de hecho, una sociedad más empática y justa?

ED: Sería increíble tener la receta para hacer una sociedad más empática y más justa.

Pero ni siquiera creo que podamos estar seguros de que acompañar a la infancia en reflexiones atentas y cuidadosas acerca del mundo y de las verdades que nos vienen dadas, y crear las condiciones y los espacios y desarrollar los medios para que esto ocurra, vaya a garantizar una sociedad más empática y justa. Si la reflexión filosófica garantizara ser mejor persona, todos los filósofos serían personas estupendas, y esto, como sabemos, no es necesariamente el caso.

Un amigo escritor, muy fan de Wonder Ponder, nos dijo una vez que le parecía un proyecto muy optimista, porque partía de una creencia firme en la bondad intrínseca del ejercicio de la reflexión: una creencia de que el puerto al que se llega tras reflexionar es bueno, o al menos mejor que donde se estaba con anterioridad a la reflexión.

Y estoy de acuerdo en que tiene mucho de optimismo. Pero creo que es importante definir qué exactamente quiere decir que el puerto al que se llega es bueno o mejor que el anterior. “Bueno” no quiere decir que se acabe pensando lo que nosotros consideramos que deben pensar sino que se entienda que cada uno tiene el derecho y el deber de construir sus propios caminos de reflexión y que nadie tiene el derecho a imponerte los suyos.

Y sí, creo que es más probable que una sociedad habituada a la reflexión crítica y a exigir fundamentación ante las supuestas certezas de los demás y propias sobre el mundo sea una sociedad más empática y justa que una sociedad que busque, coleccione, repita y promueva supuestas certezas, sin evaluarlas críticamente. Y si no es más justa o empática, no será por no haberlo intentado.

Publicado originalmente en portugués, en Lugar de Ler.

(c) Dani Gutfreund

(c) imágenes: Daniela Martagón / Wonder Ponder.  


Mundo cruel pertenece a la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. En España, está editado por Wonder Ponder/Traje de lobo, en español, inglés y catalán. En Brasil, está editado por Editorial Boitempo en su colección Boitatá. En México está editado por Sexto Piso, en su colección Sexto Piso Niños. En Argentina está editado por ediciones Iamiqué. En Corea del Sur está editado por Marubol Publications. Próximamente se editará en Alemania, por Moritz Verlag. 

Más información en www.wonderponderonline.com

 

¿La realidad aburre? Preparando "¡Pellízcame!", el 4º título de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder, sobre Realidad, Imaginación y Sueño. ¡Sí, sí!

Ellen Duthie

 Uno de los cientos de bocetos de exploración (de Daniela Martagón) que se están produciendo durante el proceso de creación del cuarto título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. ¿La realidad aburre? 

Uno de los cientos de bocetos de exploración (de Daniela Martagón) que se están produciendo durante el proceso de creación del cuarto título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. ¿La realidad aburre? 

Ya hemos entrado en la fase intensa y estimulante de creación/pruebas/rectificación/producción del próximo titulo de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder.

"¡Pellízcame!" invitará a lectores de todos los tamaños a reflexionar sobre la realidad, la imaginación, el sueño.

¿Cómo podemos saber que no estamos soñando? La prueba de pellizcarse o darse una torta parece casi intuitiva, universal. Desde muy pequeños, es recurrente que los niños apelen al dolor y a cómo lo sentimos cuando estamos despiertos y cómo lo sentimos cuando estamos soñando, como demostración de que no estamos soñando, como Locke señaló a Descartes al sugerirle que considerara la diferencia entre estar en un incendio y soñar que estamos en un incendio, como ejemplo de que en efecto sí parecería haber indicaciones de realidad que nos permitirían distinguir la realidad del sueño.

 Uno de los cientos de bocetos de exploración (de Daniela Martagón) que se están produciendo durante el proceso de creación del cuarto título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. "De verdad "y "de mentira"

Uno de los cientos de bocetos de exploración (de Daniela Martagón) que se están produciendo durante el proceso de creación del cuarto título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. "De verdad "y "de mentira"

¿Qué es real y qué no es real? ¿Cómo podemos distinguir una cosa de la otra? ¿Qué es lo que hace que algo sea real? ¿Qué tienen en común todas las cosas reales?

¿Cómo podemos acceder a la realidad? Exploraremos la fiabilidad de nuestros sentidos, la relación entre representaciones de la realidad y la realidad misma, el testimonio de otros que cuentan realidades lejanas o cercanas no presenciadas por nosotros.  

¿La realidad importa? ¿Es más importante lo real que lo imaginario? ¿En qué sentidos si y en qué sentidos no?

También habrá ocasión de explorar la realidad virtual, la "realidad" en la prensa, la realidad que proyectamos y la realidad que vivimos. 

Exploraremos las diferencias entre las cosas "de verdad" y las cosas "de mentira". 

Y preguntaremos mucho, claro. ¿Hay diferentes niveles de realidad? ¿Es fiable nuestra memoria como testimonio de la realidad? ¿Hay sentidos más fiables que otros? ¿Se nos ocurre algún sentido que nos pudiera dar un acceso más "perfecto" a la realidad? ¿Cómo sería ese sentido? ¿Podemos inventar la realidad? Si te portas mal en un sueño, ¿eres "malo"? Y mucho, mucho, mucho más.

En unos meses (mayo, 2018), con todos ustedes... ¡Pellízcame!

Más información sobre los otros títulos de la serie de Filosofía visual para niños aquí http://www.wonderponderonline.com/ttulos/

Wonder Ponder: qué pasó en el 2017 y qué nos espera en el 2018. ¡Gracias por acompañarnos!

Ellen Duthie

2017 fue un año en cierto sentido "silencioso" en Wonder Ponder, si nos miramos con la lupa de un mercado editorial donde la actividad se mide a golpe de novedades.

Ningún título nuevo: ¡Uyuyuy!

Tres años y solo tres libros: ¡Uyuyuy! (Que las personas impacientes no teman, hay noticias para ellas al final de esta entrada). 

Pero si nos arrimamos un poquito, miramos con otras lupas y escuchamos con otras atenciones, vemos de cuántas formas distintas se puede medir la actividad, el ritmo y el compás. 

En 2017, tuvimos nuevos aterrizajes.

A principios de año, Wonder Ponder llegó la noticia de que la Editorial Sexto Piso se lanzaría a editar Wonder Ponder para México y Colombia. Finalmente salió en noviembre, coincidiendo con la visita de las tres integrantes del equipo a México. 

También nos complace enormemente anunciar la publicación de Mundo cruel en Brasil, en la colección Boitatá de la editorial Boitempo. Muy, muy felices.  

En Corea del Sur, de la mano de Marubol, que ya tuvo su estreno wonderponderiano en 2016 con su edición de la versión coreana de Mundo cruel, llegó también la edicion coreana de Yo, persona.

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Reimprimimos "Lo que tú quieras" en español y lo lanzamos en catalán ("El que tu vulguis").

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En mayo, viajamos a Argentina, donde participamos en la Feria del Libro de Buenos Aires, a Chile donde nuestra autora Ellen Duthie dio una conferencia en la Universidad Católica y charlas con bibliotecarios y mediadores, y a Uruguay, donde participamos en el acto de lanzamiento de Ludosóficos además de impartir un taller para niños con ellos. 


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Participamos en el congreso del ICPIC (International Council for Philosophical Inquiry with Children) en Madrid.

 

 


Organizamos nuestro propio primer Curso Internacional de Filosofía Literatura e Infancia (FLAI) en Albarracín en Teruel (España).

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En noviembre, participamos en la Feria Internacional de Literatura Infantil y Juvenil en México.

Durante nuestra visita a México:

1. Dimos una conferencia en el Seminario Internacional de Fomento a la Lectura de la FILIJ: 

2. Dimos un taller de 8 horas en el marco de la FILIJ, donde exploramos los títulos de Wonder Ponder, el proceso de trabajo que hay detrás y las peculiaridades de crear imágenes para pensar. 

3. Presentamos el libro Mundo cruel en la Biblioteca Vasconcelos, con ayuda de Adolfo Córdova y el editor de Sexto Piso, Diego Rabasa.  

4. Tuvimos una reunión muy interesante con vistas a proyectar cosas bonitas e interesantes para nuestra próxima visita a México. 

5. Tuvimos una cobertura de prensa brutal, tanto en prensa escrita y blogs especializados como en radio y televisión. 

5. Dos de nosotras fuimos también a la FIL en Guadalajara, donde, entre otras muchas cosas, tuvimos la oportunidad de entrevistarnos con varias personas interesantes para un proyecto que lanzaremos a no mucho tardar (recuerden que "a no mucho tardar" puede ser en tiempo wonderponderiano, que no necesariamente se corresponde con el tiempo de mercado). 

También en México, celebramos la graduación del primer Diplomado en Filosofía para Niños organizado por el Centro Thinkers en la ciudad mexicana de Querétaro, con el apoyo de Wonder Ponder.

En España, también dimos varias conferencias y participamos en mesas redondas diversas y talleres con niños y con familias en Zaragoza, Gernika, Valencia, Ávila y Madrid.

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Hicimos varios cursos intensivos sobre diálogo filosófico y literatura infantil, y sobre el uso de la pregunta y el diálogo en el aula, y unas pocas cosas más.

 

 

 

 


Durante todo el año, dimos unas 20-30 entrevistas en televisión, radio y prensa escrita en España, México, Argentina, Uruguay y Chile.

Y por supuesto, seguimos trabajando día a día en nuestros próximos títulos y proyectos editoriales. Nuestra investigación para cada título es larga y detallada con lecturas filosóficas y reflexiones en torno a cada tema dentro de nuestro equipo de filósofa-ilustradora-editora, talleres con niños y niñas de variadas edades donde exploramos y producimos imágenes para hacer pensar, talleres realizados con adultos donde analizamos y pensamos cómo deben ser las imágenes y los materiales para invitar a pensar a niños (y no tan niños). ¡Y seguimos!

Para el 2018, tenemos muchos planes y muchas noticias, algunas de las cuales podemos anunciar ya y otras para las que habrá que esperar. 

¡Alemania! Por fin podemos anunciar que en el año 2018 se publicará en Alemania el primer título de nuestra serie de Filosofía visual para niños. Estamos muy emocionadas de que sea con la editorial Moritz Verlag, con el editor Markus Weber, un verdadero monstruo de la edición para niños en Alemania. La primera editorial europea que se atreve. ¿Le seguirán más? ¡Eso esperamos!

También, si todo va bien, habrá nueva edición de FLAI. Más detalles próximamente. 

Y para los impacientes: ¡Habrá nuevo libro! "PELLÍZCAME", el nuevo título de nuestra serie de Filosofía visual para niño de Wonder Ponder, invitará a lectores de todas las edades a mirar y pensar sobre realidad, imaginación y sueño: ¿Qué tiene que tener algo para que sea real? ¿Cómo podemos saber si lo que vemos es real? ¿Es posible que nuestros ojos nos mientan? ¿Sería posible que estuviéramos viviendo un gran sueño y que todo lo que conocemos y hemos vivido y estamos viviendo forma parte de ese sueño? A veces la realidad nos la cuentan otras personas. ¿Cómo podemos saber de qué testimonios nos podemos fiar y qué testimonios debemos poner en duda? Si pudiéramos elegir entre una vida virtual perfecta y una vida real imperfecta, ¿cuál elegiríamos y por qué? ¿Cuáles de nuestros sentidos son más fiables? ¿Es posible que algo "de mentira" se convierta en algo "de verdad"? ¿Cómo? ¿Cómo podemos saber con seguridad que nuestros recuerdos son reales? ¡Y mucho más!

Y además... ¡tachán! Si todo va bien, ¡no será el único libro! De momento no podemos decir más, pero pronto habrá sorpresa wonderponderiana. Nos morimos de ganas de poder contarlo todo, pero habrá que esperar un poquito más.

De momento, os dejamos con un boceto de Daniela Martagón, realizado como parte del trabajo de investigación para Pellízcame. 

 Boceto de Daniela Martagón para proceso de investigación para PELLIZCAME.. 

Boceto de Daniela Martagón para proceso de investigación para PELLIZCAME.. 

¡Y os deseamos un feliz, feliz 2018! 

¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

- A nuestra agente, Claudia Bernaldo de Quirós, por su estupenda labor en la venta de derechos a otros territorios. 
- A nuestro distribuidor, Roberto Masi, de Libri e Altro, por habernos acompañado en un año repleto de mil cosas. 
- A Anna Juan Cantavella, por su fantástico trabajo representándonos en Cataluña.  
- A todos los niños, niñas y adultos que han venido a nuestros talleres, recitales y encuentros. - A las familias que nos han comprado y nos han leído y nos han jugado. 
- A las escuelas que nos han incorporado a sus bibliotecas y que han montado proyectos en torno a nuestros libros para dialogar e indagar.
- A las librerías que nos apoyan y que se entusiasman con el proyecto y nos recomiendan. 
- A los reseñistas que se fijan en nuestros libros y que dedican tiempo y atención a lo que escriben. 
- A todos los que transmitís el entusiasmo por lo que hacemos a otras personas y así nos dais a conocer.
¡Feliz año nuevo!

"Mundo develado. Dispositivo para Reflexionar": Wonder Ponder, en la Facultad de Psicología de la UNAM

Ellen Duthie

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El pasado 22 de noviembre la editora Raquel Martínez Uña y la ilustradora Daniela Martagón fueron invitadas a la Facultad de Psicología de la UNAM para hablar del proyecto educativo, literario y editorial de Wonder Ponder.

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Gracias al maestro Javier Alatorre Rico por el interés en nuestros libros y por su amable invitación, así como a la maestra Cecilia Morales Garduño de la coordinación del posgrado en Psicología por el espacio.

El encuentro tuvo lugar en una acogedora sala del posgrado y pudimos platicar a gusto y con calma sobre la filosofía visual de Wonder Ponder con un grupo muy atento y preguntador, en su mayoría de estudiantes, aunque no faltaron curiosos de otras procedencias, así como algunas personas que trabajan en filosofía con niños que aportaron sus experiencias y perspectivas sobre el uso de estos materiales.

Fue una experiencia emocionante y enriquecedora, y esperamos podamos repetir más adelante. Fue un regalo también el texto de presentación que preparó Javier Alatorre para comenzar la charla. Le agradecemos la atenta y emocionante lectura sobre Wonder Ponder, que reproducimos a continuación. ¡Gracias Javier!


Mundo Develado

Dispositivo para Reflexionar

Javier Alatorre Rico

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Daniela, Ellen y Raquel han desarrollado este inteligente, profundo y creativo proyecto de filosofía visual. Con su proyecto nos brindan medios para pensar, reúnen las ideas y las imágenes para emprender una profunda reflexión sobre el mundo. Es cierto que no se tientan el corazón, su dispositivo visual y sus preguntas como dardos penetran y disparan  el razonamiento. Empujan a posar el pensamiento sobre aquello en lo básico que finca nuestra experiencia e interpretación del mundo.

Nos ofrecen libros escurridizos, que brincan, que hacen guiños, que juegan con nuestras ideas establecidas de nuestra existencia humana. Libros como artefactos abiertos y flexibles, que en nuestras manos se convierten en herramientas para desarmar, para desmontar el entramado sociocultural de las ideas estructurantes con las que interpretamos el mundo.

Los materiales del Proyecto de Filosofía visual brindan la oportunidad de andar un camino de reflexión sobre la existencia misma. Las preguntas y cuestionamientos penetrantes que inundan las páginas desarman y preparan el terreno para pensar, te dejan frío, desarmado,  iluminan todo aquello que damos por hecho y exponen lo no expresado, lo asumido, ponen en juicio las “certezas” sobre las que nunca hemos reflexionado.

Aquí en estas cajas no encuentras respuestas, las abres y te aguijonean, te mueven, te descentran sin misericordia, te sacuden y te echan a andar. Las imágenes plenas de señales, de sugerencias y preguntas que te ponen a girar, te llevan a pensar de otra forma la vida humana.

La libertad de sus hojas, a las que no las sujeta un hilo, grapa o pegamento, no hay que las obligue a mantener un orden, no encuentras a la página uno antes, y siempre viéndole la nuca, a la página dos, aquí  cada página vuela, se mueve con autonomía. Este libro remueve el orden de las cosas, desengrana  los mecanismos simbólicos que ordenan nuestro mundo, estimula el cuestionamiento  para comenzar a crear nuevos sentidos.

Para finalizar, queda mencionar que este proyecto del que forma parte Mundo Cruel puede ayudarnos en la psicología y la pedagogía a pensar en materiales, dispositivos y aproximaciones educativas que logren tocar lo humano, de forma abierta, flexible, que abran vías de transformación reflexivas, que trasciendan las prescripciones limitantes y que brinden alas, alas de libertad, alas para pensar.

Javier Alatorre Rico

 

Propuestas para pensar sobre la Navidad. ¡Descargable gratuito de filosofía visual para todas las edades!

Ellen Duthie

Estas navidades... ¡asombrate y piensa! con Wonder Ponder. 

La navidad ya está a la vuelta de la esquina y desde Wonder Ponder pensamos que da mucho, mucho que pensar. En los últimos dos años, hemos comprobado que muchos profesores y muchas familias pensaban lo mismo y nos escribieron entusiasmados para contarnos lo bien que lo habían pasado y lo mucho que habían pensado con nuestro especial navideño.

Por eso este año volvemos a compartir nuestro regalo navideño para todos, para compartir:  un PDF descargable e imprimible repletito de propuestas para pensar sobre la navidad. ¡A disfrutar! 

Disponible en españolinglés y catalán

Haz clic en la imagen para descargar el cuaderno completo en PDF.  

También disponible en inglés y en catalán. Haz clic en las imágenes de abajo para descargarlos. 

¡OS DESEAMOS A TODOS UNAS NAVIDADES REPLETAS DE ASOMBRO Y DE REFLEXIÓN!

Cuando todo cuaja: Wonder Ponder, Thinkers y LEO y el Diplomado en Filosofía para Niños en Querétaro

Ellen Duthie

En algunas ocasiones, con algunas personas, todo cuaja. Y es emocionante.  

El año pasado, durante nuestra visita a México, conocimos a varias voluntarias de la Asociación queretana de promoción de la lectura LEO, que nos había programado una visita, dentro de la programación del Hay Festival, a la Casa Hogar Santa Rosa de Lima. 

 En la Casa Hogar Santa Rosa de Lima con las chicas residentes y Alexandra, voluntaria de LEO. 

En la Casa Hogar Santa Rosa de Lima con las chicas residentes y Alexandra, voluntaria de LEO. 

 Las tres integrantes de Wonder Ponder, Raquel, Daniela y Ellen, con tres voluntarias de LEO en Querétaro en septiembre de 2016. 

Las tres integrantes de Wonder Ponder, Raquel, Daniela y Ellen, con tres voluntarias de LEO en Querétaro en septiembre de 2016. 

Durante esa misma visita también tuvimos oportunidad de conocer a María Outón, Gerardo Cantú y Cecilia Fernández de Mendoza, en un agradable desayuno donde pudimos contarnos nuestras respectivas trayectorias, presentes y planes futuros para explorar posibles cruces de caminos interesantes. 

 María Outón, de Thinkers, Ellen Duthie de Wonder Ponder, Cecilia Fernández de Mendoza, de Thinkers, Gerardo Cantú, de Diálogo y Daniela Martagón, de Wonder Ponder

María Outón, de Thinkers, Ellen Duthie de Wonder Ponder, Cecilia Fernández de Mendoza, de Thinkers, Gerardo Cantú, de Diálogo y Daniela Martagón, de Wonder Ponder

Apenas un mes más tarde, arrancaba en Querétaro un Diplomado en Filosofía para niños, organizado por Thinkers, con apoyo de Wonder Ponder, en la forma de cuatro becas para que voluntarias de LEO pudieran acceder más fácilmente a la formación del Diplomado. 

Es una gran satisfacción saber que el pasado sábado tuvo lugar la graduación del Diplomado y ver en imágenes el resultado de tantos meses de trabajo. 

Graduación Diplomado Thinkers -Wonder Ponder 01
Graduación Diplomado Thinkers-Wonder Ponder 03
Graduación Diplomado Thinkers _ Wonder Ponder 02

Con una duración de un año,  durante los cuales las asistentes han podido formarse como facilitadoras del Programa Filosofía para Niños, el programa incluyó también un apartado específico dedicado a Wonder Ponder. 

Dirigido a maestros, pedagogos, psicólogos, profesionales en el área de ciencias sociales y humanas y al público en general, el diplomado ha permitido a los asistentes utilizar la metodología y materiales del programa de Filosofía para niños desarrollado por Lipman y Sharp, analizar las posibilidades de lograr el desarrollo de habilidades de razonamiento y la formación en valores, conocer los elementos que componen el pensamiento crítico, creativo y valorativo que propone Filosofía para Niños, analizar el uso de la literatura para promover el desarrollo de pensamiento en los estudiantes, identificar las habilidades de razonamiento que se desarrollan mediante el diálogo en la comunidad de investigación y capacitar al estudiante para formar comunidades de investigación. 

Dentro del módulo del diplomado dedicado al material de Filosofía para niños, se incluyó un apartado específico sobre la propuesta de Wonder Ponder. 

El diplomado en Filosofía para Niños está avalado por la Federación Mexicana de Filosofía para Niños y The Institute for the Advancement of Philosophy with Children (IAPC), Wonder Ponder. Filosofía Visual para Niños, y tiene valor ante The International Council of Philosophical Inquiry with Children (ICPIC). 

Desde Wonder Ponder nos coordinamos con la Asociación LEO de promoción de la lectura de Querétaro, a quien tuvimos la oportunidad de conocer durante nuestra visita a México con ocasión del Hay Festival, para cofinanciar, junto a Thinkers, parte del coste de la formación de cuatro madres voluntarias de la asociación. Participaron asimismo en el Diplomado cinco voluntarias más de LEO. Es una enorme ilusión para nosotras haber podido contribuir a que esto sea posible y haber inspirado a las voluntarias de LEO para formarse en la práctica de Filosofía con niños. 

Nos alegra inmensamente que se haya establecido además una relación fructífera de colaboración entre Thinkers y LEO y esperamos poder seguir colaborando y pensando en formas interesantes de compartir con ambas organizaciones. 

¡Felicidades a todas las graduadas! Estamos contentísimas de haber participado en este Diplomado y de haber aportado un granito de arena para canalizar un entusiasmo y un compromiso que es difícil mantener pero más difícil, a menudo, financiar. Enhorabuena de parte de las tres wonderpondieranas, Raquel, Daniela y Ellen, con un saludo especial a nuestras amigas de la Casa Hogar Santa Rosa de Lima. 

¿Conoces la Federación Mexicana de Filosofía para Niños?

Ellen Duthie

En el marco de la visita de las integrantes de Wonder Ponder a México, no queremos olvidar de mencionar la importante labor que se ha venido desarrollando desde hace 40 años por la Federación Mexicana de Filosofía para Niños.  

La Federación, de la que es miembro la autora de Wonder Ponder Ellen Duthie, se constituyó en 1993 con el objetivo principal de salvaguardar la calidad y la integridad con la que el programa de Filosofía para Niños desarrollado por Matthew Lipman y Ann Sharp se implanta en el país.

Aunque el trabajo y los libros de Wonder Ponder no se enmarquen en el programa de Lipman, sí que comparte con este programa muchos objetivos. Todas las personas que nos interesamos por la relación entre filosofía e infancia, tenemos mucho que agradecer a labores de Federaciones como la mexicana. Fue precisamente la presidenta de la Federación, Leslie Cázares, la que nos contactó en 2016 para invitarnos a formar parte de la misma. Desde entonces, hemos gozado de una fructífera relación de apoyo y difusión mutua que esperamos continúe por muchos años.  

Animamos a cualquier persona interesada en la práctica de la filosofía con niños en México a acercarse a la Federación y ver qué ofrecen en términos de Formación de docentes, Formación de madres y padres de familia y Formación de formadores en Filosofía para niños. 

Más información sobre la Federación, aquí

Wonder Ponder en la FILIJ: Filosofía visual para niños: ¿qué es? ¿cómo surge? ¿cómo es el proceso de trabajo que hay detrás?

Ellen Duthie

El pasado día 15 de noviembre, la autora del concepto y de los textos de Wonder Ponder, Ellen Duthie, y la editora del proyecto, Raquel Martínez Uña, presentaron el proyecto Wonder Ponder de Filosofía visual para niños en el XIX Seminario Internacional de Fomento a la Lectura de la FILIJ, que cierra hoy lunes en la Ciudad de México. Esta edición del Seminario giraba en torno al lema: DE MUNDO EN MUNDO, DE LIBRO EN LIBRO. LA MIGRACIÓN EN LOS LIBROS INFANTILES Y JUVENILES. A partir de una escena de uno de nuestros libros, mostramos el modo en el que nos gusta explorar realidades a partir de imágenes ficcionales y cómo podemos relacionarnos con nuestras imágenes de forma que lleve a una reflexión rica acerca del mundo ficcional, de mundos parecidos a ese mundo ficcional que podrían existir y de nuestro mundo real. Aquí ofrecemos el vídeo íntegro de la conferencia, donde hablamos además de cómo surgió el proyecto, del proceso de trabajo y damos una idea global del proyecto. 

Dentro de la programación de la FILIJ, también impartimos un taller de ocho horas sobre la Filosofía visual para niños (y no tan niños) y participamos en dos mesas redondas en el marco de la Jornada del Libro Informativo organizada por Maia Miret.

¡Este Día Mundial de la Filosofía, párate a pensar con Wonder Ponder! Descargable gratuito y póster para wonderponderear

Ellen Duthie

¿Quién se atreve a pararse a pensar? 

¿Preparados para celebrar el Día Mundial de la Filosofía?

¡Tenemos buenas noticias!

Desde Wonder Ponder, hemos declarado que en lugar de Día, lo vamos a convertir en Semana Mundial de la Filosofía y vamos a haceros pensar inmisericordemente, sin parar.

¿Cómo? 

1. Con un fabuloso descargable gratuito para jugar y pensar. 

2. Con un completo programa de actividades en el marco de la FILIJ (Ciudad de México): conferencias, un taller de ocho horas, y el lanzamiento de Mundo cruel en México, con la editorial Sexto Piso.  

3. Con un cartel descargable en tres idiomas como decoración festiva. 


¿Lo primero? Os hemos preparado un descargable especial. Si lo imprimís en una hoja por ambas caras y lo dobláis por la mitad, os quedará un bonito "cuaderno" para repartir en clase, leer en casa y pensar en vuestras propias preguntas. Para darle un aspecto más especial, podéis probar a imprimirlo en papel de color. 

¿Lo segundo? (Sólo para los que estáis en Ciudad de México). Este miércoles arrancamos con una conferencia sobre Filosofía visual para niños en el marco de la FILIJ y con el lanzamiento Mundo cruel  en México con la editorial Sexto Piso. El 16 y el 17 haremos un taller de ocho horas y participaremos (el 16) en una mesa redonda sobre el libro informativo (todo en el marco de la FILIJ). 

 

Para Wonder Ponder, el Día Mundial de la Filosofía no es solo una celebración de la filosofía, es también la del aniversario de nuestro lanzamiento, el 20 de noviembre de 2014, hace tres años, con la publicación de nuestro primer título, Mundo cruel. Tres ediciones más tarde en España, y con ediciones en Argentina, Brasil y Corea del Sur, este Día Mundial de la Filosofía celebramos su llegada a México. 

Estés cerca o estés lejos... ¡celebra con nosotras esta Semana Mundial del Wonderpondereo!

¡Y aquí viene lo tercero! Carteles para imprimir y colgar en tres idiomas. 

¡"Filosofía de cuento" vuelve a Madrid! 21 y 22 de octubre: Intensivo de diálogo filosófico a partir de la literatura infantil

Ellen Duthie

¡Filosofía de cuento vuelve a Madrid!

Curso-taller intensivo para adultos de introducción al diálogo filosófico con niños a partir de la literatura infantil

Taller intensivo de fin de semana sobre la práctica de filosofía con niños en contextos educativos formales o informales y en la literatura infantil, utilizando la palabra y la imagen como puntos de partida y elementos de juego y de creación.

¡AVISO A NAVEGANTES! Este taller será el último intensivo presencial que hagamos en una temporada. ¡Pronto empieza un encierro de creación! Aprovechen, pues. 


DÓNDE: El Patio Coworking. Calle Pizarro 24. 28004 Madrid. 
CUÁNDO: 21 Y 22 de octubre, 2017
DURACIÓN: 12 horas. En tres sesiones de 4 horas (sábado 10-14 h y 16-20 h; domingo 10-14 h).
PRECIO: 120 €* 
* Precio pago antes del 1 de octubre: 100 €. 
PLAZAS: 15
DIRIGIDO A: Maestros, bibliotecarios, mediadores, escritores, ilustradores y otros curiosos interesados en iniciarse en esta práctica o simplemente incorporar elementos del diálogo y del cuestionamiento filosófico en su trabajo.

MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:
Teléfono: 680 587 759
Email: info@wonderponderonline.com

DESCRIPCIÓN
Este curso-taller intensivo es una introducción a la práctica de la filosofía con niños, que combina contenidos teóricos y prácticos, dirigido a maestros, bibliotecarios, mediadores, escritores, ilustradores y otros curiosos interesados en iniciarse en esta práctica o simplemente incorporar elementos del diálogo y del cuestionamiento filosófico en distintas actividades o niveles de enseñanza para edades de infantil y primaria, o en creaciones literarias y artísticas.

A partir de lecturas de álbumes, escuchas de diálogos filosóficos entre niños y diálogos entre los asistentes, se trata de dar pautas y herramientas básicas y de reflexionar sobre cómo es posible llevar el diálogo filosófico al aula, a la biblioteca, al hogar o a la creación artística.

La práctica de la filosofía en las aulas suscita la reflexión crítica y autocrítica, desarrolla la expresión oral, ejercita el respeto a las opiniones ajenas y la sana práctica de cambiar de opinión, entrena la capacidad de escucha (tanto en los niños como en los adultos) y flexiona la empatía. Además de desarrollar la capacidad de razonamiento lógico, analógico e hipotético, e introducir el uso de recursos de argumentación formal, la filosofía ayuda a los niños a sentirse libres de opinar, de contar y de reflexionar, sin juicios y sin miedo a equivocarse, dotándoles de poder y dándoles permiso para construir mundos imaginados.

Mediante la construcción de mundos imaginados, la filosofía también explota las posibilidades de la fantasía “estructurada”. La filosofía permite imaginar mundos paralelos nunca antes imaginados, todo lo disparatados que queramos, pero nos exige coherencia dentro de ese mundo.

En este taller exploraremos y practicaremos las variadas e interesantes posibilidades que ofrece esta combinación de creatividad y rigor que es una característica única del pensamiento filosófico.

CONTENIDO DEL CURSO-TALLER:

  • Filosofía con niños: ¿por qué y para qué? La inevitabilidad de la filosofía y las ventajas directas e indirectas de la práctica filosófica con niños.
  • Introducción al concepto, a la historia y a la práctica de la filosofía con niños.
  • Principios básicos para la conducción de diálogos filosóficos entre niños o con niños y reglas básicas para conducir sesiones o simplemente incorporar dinámicas en el aula o en el hogar. El papel del conductor.
  • El grupo como comunidad de indagación. ¿Cómo se consigue formar una comunidad de indagación? El modelo de cooperación y de construcción de significado conjuntamente frente al modelo de transmisión de conocimientos.
  • La escucha en la filosofía con niños.
  • Cómo fomentar y dar protagonismo a la pregunta como punto de partida, pero también como punto de destino.
  • La imagen como vehículo de la pregunta.
  • Pensamiento creativo. La fantasía filosófica como vuelo anclado en la coherencia interna.
  • Cuestionamiento de la realidad y las verdades “dadas” frente a transmisión de valores. Cómo diferenciar material para “transmisión de valores” frente a material para diálogo filosófico.
  • Pautas para seleccionar buenos álbumes (y otros estímulos) para el diálogo filosófico. Cómo diferenciar un buen estímulo de uno pobre.
  • Bibliografía teórica y práctica.

QUIÉN LO IMPARTE:
ELLEN DUTHIE (Cádiz, 1974). Nacida en España, pero de nacionalidad británica, Ellen es Licenciada y Máster por la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). Escritora, docente, bloguera y traductora, es autora del concepto y de los textos de la serie Wonder Ponder, de Filosofía Visual para Niños, editada por Traje de Lobo (Mundo cruel, Yo, persona y Lo que tú quieras). Además, imparte cursos y talleres de lectura de literatura infantil y filosofía para niños (Filosofía a la de tres, con niños de preescolar y Filosofía de cuento, con niños de primaria). Asimismo es traductora de, entre otras cosas, Maurice Sendak (Al otro lado, Kalandraka, 2015) y es autora del blog bilingüe Lo leemos así (We Read it Like This) con reseñas de álbumes ilustrados centradas en la experiencia de la lectura en voz alta. Es codirectora del Curso Internacional de Filosofía, Literatura, Arte e Infancia (FLAI).

DANIELA MARTAGÓN (México DF, 1986). Nacida en Distrito Federal, México, es licenciada en Artes Visuales por la Universidad Nacional Autónoma de México, Daniela es ilustradora, dibujante e inventora de juguetes. Es autora de las ilustraciones de la serie Wonder Ponder, de Filosofía Visual para Niños. Interesada por los materiales visuales y lúdicos y los sistemas libres educativos, se ha formado en distintos campos para abordar la imagen, la filosofía, la narrativa y la comunicación. Ha cursado el Máster de Álbum Infantil Ilustrado de la escuela "i con i", en La Casa del Lector en el Matadero, Madrid. Fue seleccionada en la edición 2013 del Catálogo Iberoamericano de Ilustración. Es codirectora del Curso Internacional de Filosofía, Literatura, Arte e Infancia (FLAI), organizado por la Fundación Santa María de Albarracín.

Más información

Para ir abriendo boca: 

Curso-taller intensivo de "Filosofía de cuento" en la Librería Gil de Santander. 7 y 8 de octubre

Ellen Duthie

¡Filosofía de cuento en Santander!

Curso-taller intensivo para adultos de introducción al diálogo filosófico con niños a partir de la literatura infantil

Taller intensivo de fin de semana sobre la práctica de filosofía con niños en contextos educativos formales o informales y en la literatura infantil, utilizando la palabra y la imagen como puntos de partida y elementos de juego y de creación.

 

 


DÓNDE: Librería Gil. Calle Hernán Cortés 23. 39003 Santander.
CUÁNDO: 7 Y 8 de octubre, 2017
DURACIÓN: 12 horas. En tres sesiones de 4 horas (sábado 10-14 h y 16-20 h; domingo 10-14 h).
PRECIO: 70 €
PLAZAS: 15
DIRIGIDO A: Maestros, bibliotecarios, mediadores, escritores, ilustradores y otros curiosos interesados en iniciarse en esta práctica o simplemente incorporar elementos del diálogo y del cuestionamiento filosófico en su trabajo.

MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:
Librería Gil
Teléfono: 942 21 49 61
Email: agenda@libreriagil.es

DESCRIPCIÓN
Este curso-taller intensivo es una introducción a la práctica de la filosofía con niños, que combina contenidos teóricos y prácticos, dirigido a maestros, bibliotecarios, mediadores, escritores, ilustradores y otros curiosos interesados en iniciarse en esta práctica o simplemente incorporar elementos del diálogo y del cuestionamiento filosófico en distintas actividades o niveles de enseñanza para edades de infantil y primaria, o en creaciones literarias y artísticas.

A partir de lecturas de álbumes, escuchas de diálogos filosóficos entre niños y diálogos entre los asistentes, se trata de dar pautas y herramientas básicas y de reflexionar sobre cómo es posible llevar el diálogo filosófico al aula, a la biblioteca, al hogar o a la creación artística.

La práctica de la filosofía en las aulas suscita la reflexión crítica y autocrítica, desarrolla la expresión oral, ejercita el respeto a las opiniones ajenas y la sana práctica de cambiar de opinión, entrena la capacidad de escucha (tanto en los niños como en los adultos) y flexiona la empatía. Además de desarrollar la capacidad de razonamiento lógico, analógico e hipotético, e introducir el uso de recursos de argumentación formal, la filosofía ayuda a los niños a sentirse libres de opinar, de contar y de reflexionar, sin juicios y sin miedo a equivocarse, dotándoles de poder y dándoles permiso para construir mundos imaginados.

Mediante la construcción de mundos imaginados, la filosofía también explota las posibilidades de la fantasía “estructurada”. La filosofía permite imaginar mundos paralelos nunca antes imaginados, todo lo disparatados que queramos, pero nos exige coherencia dentro de ese mundo.

En este taller exploraremos y practicaremos las variadas e interesantes posibilidades que ofrece esta combinación de creatividad y rigor que es una característica única del pensamiento filosófico.

CONTENIDO DEL CURSO-TALLER:

  • Filosofía con niños: ¿por qué y para qué? La inevitabilidad de la filosofía y las ventajas directas e indirectas de la práctica filosófica con niños.
  • Introducción al concepto, a la historia y a la práctica de la filosofía con niños.
  • Principios básicos para la conducción de diálogos filosóficos entre niños o con niños y reglas básicas para conducir sesiones o simplemente incorporar dinámicas en el aula o en el hogar. El papel del conductor.
  • El grupo como comunidad de indagación. ¿Cómo se consigue formar una comunidad de indagación? El modelo de cooperación y de construcción de significado conjuntamente frente al modelo de transmisión de conocimientos.
  • La escucha en la filosofía con niños.
  • Cómo fomentar y dar protagonismo a la pregunta como punto de partida, pero también como punto de destino.
  • La imagen como vehículo de la pregunta.
  • Pensamiento creativo. La fantasía filosófica como vuelo anclado en la coherencia interna.
  • Cuestionamiento de la realidad y las verdades “dadas” frente a transmisión de valores. Cómo diferenciar material para “transmisión de valores” frente a material para diálogo filosófico.
  • Pautas para seleccionar buenos álbumes (y otros estímulos) para el diálogo filosófico. Cómo diferenciar un buen estímulo de uno pobre.
  • Bibliografía teórica y práctica.

QUIÉN LO IMPARTE:
ELLEN DUTHIE (Cádiz, 1974). Nacida en España, pero de nacionalidad británica, Ellen es Licenciada y Máster por la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). Escritora, docente, bloguera y traductora, es autora del concepto y de los textos de la serie Wonder Ponder, de Filosofía Visual para Niños, editada por Traje de Lobo (Mundo cruel, Yo, persona y Lo que tú quieras). Además, imparte cursos y talleres de lectura de literatura infantil y filosofía para niños (Filosofía a la de tres, con niños de preescolar y Filosofía de cuento, con niños de primaria). Asimismo es traductora de, entre otras cosas, Maurice Sendak (Al otro lado, Kalandraka, 2015) y es autora del blog bilingüe Lo leemos así (We Read it Like This) con reseñas de álbumes ilustrados centradas en la experiencia de la lectura en voz alta. Es directora, junto a Daniela Martagón y Raquel Martínez Uña, del Curso Internacional de Filosofía, Literatura, Arte e Infancia (FLAI).

Más información

Wonder Ponder ¡Splash! número 1: Si en realidad fueras un robot, ¿preferirías no saberlo?

Ellen Duthie

Desde Wonder Ponder queremos luchar para que este verano el calor no nos reduzca a papilla el cerebro. 

Para ello os iremos lanzando un goteo refrescante que hemos llamado Wonder Ponder ¡Splash!: una selección de escenas extraídas de nuestros tres títulos de Filosofía visual para niños (Mundo cruel, Yo, persona y Lo que tú quieras). 

¿Listos para el primer Wonder Ponder ¡Splash!? 

¡Allá va!

Yo persona playa.png

Si en realidad fueras un robot, ¿preferirías no saberlo? 

Para evitar que tu cerebro y el de tu familia se vuelvan papilla con el calor, es fácil. Hay que ponerse a pensar. Podéis contarnos vuestras conclusiones en un comentario en esta entrada del blog o en nuestra página de Facebook. Al final del verano, elegiremos la respuesta que más nos haya gustado de todos los Wonder Ponder ¡Splash! y el ganador / la ganadora podrá elegir una de nuestras super cajas firmada y dibujada por las autoras (la que prefiera) como regalo. Válido para todo el mundo. 

Un, dos, tres, ¡Splash!

Acerca de los libros-juego de Wonder Ponder

Wonder Ponder acerca a sus lectores a algunas de las grandes preguntas de la filosofía de forma seriamente juguetona. Los libros juego Wonder Ponder están diseñados para mirarlos, leerlos y pensar sobre ellos a solas o en compañía y en contextos familiares, lúdicos o educativos.

Este verano, haz ¡Splash! con Wonder Ponder. Piensa, dialoga, comparte y cuéntanoslo. 

¿Quieres saber más sobre nuestros tres títulos? 

   Mundo cruel   es una invitación a reflexionar sobre la crueldad. 

Mundo cruel es una invitación a reflexionar sobre la crueldad. 

   Yo, persona   es una invitación a reflexionar sobre la identidad: qué somos y quién somos.  

Yo, persona es una invitación a reflexionar sobre la identidad: qué somos y quién somos. 

   Lo que tú quieras   es una invitación reflexionar sobre la libertad. 

Lo que tú quieras es una invitación reflexionar sobre la libertad. 

En España, puedes comprar los títulos de Filosofía visual para niños (y no tan niños) de Wonder Ponder en estas tiendas o, si no tienes ninguna cerca, en nuestra tienda online. Los tres títulos están editados en castellano, inglés y catalán. 

En Argentina, los títulos los está editando ediciones iamiqué

En Chile, la edición de ediciones iamiqué está distribuido por Zig-Zag

En Uruguay puedes contactar con Ludosóficos

En Brasil, pronto se editarán en la Colección Boitatá de Boitempo Editorial

En México, pronto se editarán en Sexto Piso

En Corea del Sur, y en coreano, se editan en Marubol Publications. 

www.wonderponderonline.com

Entrevista a Ellen Duthie en el programa Caminos de Tiza de la TV Pública Argentina

Ellen Duthie

En el reciente viaje a Argentina, Uruguay y Chile de Ellen Duthie, autora de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder, le entrevistaron en el programa Caminos de Tiza, de la TV Pública Argentina. ¿Hay temas inconvenientes que no se deberían tratar en la literatura infantil? Ellen contestó a estas y a otras preguntas y habló sobre su libro Mundo cruel, que edita en Argentina Ediciones Iamiqué y distribuye en Chile Zig-Zag y en Uruguay Ludosóficos.

Lo que tú quieras, de la misma serie de Filosofía visual para niños editada en España por Wonder Ponder, también está editado en Argentina por Ediciones iamiqué. 

El programa completo puede verse aquí

Un año después... ¡2ª edición de "Lo que tú quieras"!

Ellen Duthie

Hace casi exactamente un año que lanzamos Lo que tú quieras, el tercer título de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder, dedicado a la libertad. 

En ese momento, lo que nosotras queríamos era que lo quisiérais mucho, tanto como Mundo cruel y Yo, persona, los dos títulos anteriores de la serie. Y hoy venimos a daros las gracias a todos los lectores, libreros, bibliotecarios, maestros, niños y sus familias que habéis hecho posible que se nos agotaran toditos todos los ejemplares y hoy podamos anunciar la segunda edición. 

Lo que queríamos, lo que queríamos. 

Entretanto, también ha salido en Argentina, en ediciones iamiqué, y seguro que no tardará en salir por otros lugares.  

Se une a las 3 ediciones de Mundo cruel y 2 de Yo, persona que hemos hecho en español en España y a las ediciones de Món cruel, Jo, Persona y El que tu vulguis que hemos hecho en catalán, y de Cruelty Bites, I, Person y Whatever You Want que hemos hecho en inglés. 

Lo que queríamos nos permite hacer lo que queremos: trabajar con ilusión en futuros títulos. ¡Gracias y buen fin de semana!

Os dejamos con algunas de las cosas que han dicho de Lo que tú quieras en el último año y que nos han gustado especialmente: 

Echa un vistazo a Lo que tú quieras: 

¿Cómo mediar cuando no se tienen las respuestas?

Ellen Duthie

Autora: Ellen Duthie

 Ellen Duthie en la conferencia presentada en las Jornadas Internacionales de Educación de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. 

Ellen Duthie en la conferencia presentada en las Jornadas Internacionales de Educación de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. 

Transcripción del texto de la conferencia presentada en mayo de 2017 en Santiago de Chile (Lecturas filosóficas con niños. ¿Cómo mediar cuando no se tienen las respuestas?) en la Universidad Católica de Chile. Parte de este texto también formó parte de la conferencia presentada en las Jornadas Internacionales de Educación de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en mayo de 2017 (¿Cómo preguntar para que te pregunten? El interrogante como motor de aprendizaje).   

Descargar en PDF

 


No tener las respuestas, por un lado, y no tener control sobre las posibles respuestas que nos puedan dar los niños a una determinada pregunta, por otro lado, nos puede poner nerviosos en el aula, en la biblioteca, en familia.

Yo propongo que una forma - ¡no la única! - es olvidarse por un momento de las respuestas, y centrarse en el disfrute de la pregunta.

Y me propongo, como forma de arrancar esta charla, que experimentéis a lo que me refiero en vuestras propias carnes.

Para ello, os voy a presentar algunas de las escenas que aparecen en el último libro de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder, editado también por Ediciones iamiqué en Argentina: Lo que tú quieras. Es una invitación a explorar y reflexionar sobre la libertad. De momento solo os pido una cosa. Qué miréis, que escuchéis y que os dejéis inundar de preguntas. Pero no tratéis de responderlas, porque no vais a poder. Relájense, pues. ¿Listos? Bien.

Disfrutemos la pregunta

[Lectura de escenas de Lo que tú quieras, de la serie de Filosofía visual para niños  a modo de Recital de Filosofía visual]

portada LQTQ.png

LO QUE TÚ QUIERAS

¡LO QUE TÚ QUIEEEEERAAAAAS!

 

 


escena gaitero.png

“¡Ouiiiiiinn! ¡Ouiiiiiinn! ¡Turiruriruroooooo!”.  

¡Una gaita! ¡Una gaita! Es el ruido más horrible que conozco. ¡Odio las gaitas! Sí, soy escocesa. Pero ¡odio las gaitas! El ruido te penetra en el oído y no hay manera de sacárselo.

“¡Ouiiiiiinn! ¡Ouiiiiiinn! ¡Turiruriruroooooo!” suena la gaita del gaitero, que toca contentísimo él, a todo pulmón. Mirad al pobre niño. Si el ruido de la gaita es una de las cosas más horrorosas del mundo, ¡imaginaos lo que es despertarse con el ruido de la gaita!

¡No hay derecho! ¡Quiero dormiiiiir! Dice el niño.

“¡Ouiiiiiinn! ¡Ouiiiiiinn! ¡Turiruriruroooooo!” repite el gaitero, entregado al fragor de su instrumento.

¿Tiene derecho el gaitero a tocar? ¿Tiene derecho el niño a dormir? ¿Cuál de los dos derechos es más importante, el del gaitero o el del niño? ¿Por qué? ¿Se te ocurre alguna solución para que tanto el gaitero como el niño puedan hacer lo que quieren? ¿Tiene que haber normas? ¿Quién debe ponerlas? ¿Y cómo podemos hacer que se cumplan? Imaginad que el día anterior el niño despertó al gaitero jugando con una pelota contra la pared. Poc, poc, poc. ¿Cambiaría esta información nuestra opinión sobre la escena? ¡De repente, se convertiría en una escena de venganza! ¿Puede todo el mundo hacer lo que le da la gana al mismo tiempo?

Y tú ¿qué piensas?


escena cena.png

Una escena de cine. El niño no quiere verlo. Pero no puede evitarlo y echa un vistacito. Enseguida vuelve a taparse los ojos. No quiere verlo. Pero tiene que mirar. No quiere verlo, quiere verlo, no quiere verlo, quiere verlo.

“¡Gronch, cras, plas, glub! ¡Aaarg!”

¿Alguna vez te has sentido así? Si nada obliga al niño a seguir mirando, ¿por qué no deja de mirar? ¿Somos libres de mirar a donde queremos mirar y de no mirar a donde no queremos mirar? ¿Todas las personas deberían ser libres de decidir qué películas ven? En la fila de atrás hay un niño engullendo palomitas. ¿Alguna vez has querido dejar de comer algo y, sin embargo, no has podido? Si es así, ¿qué te ha impedido parar? ¿Es posible no querer hacer una cosa y querer hacer la misma cosa al mismo tiempo?

Y tú ¿qué piensas?


escena esclavos.png

“Esclavos en oferta. ¡Precios nunca vistos!”.

Ha llegado justo hace un rato, aquí afuera, un furgón de venta de esclavos. Es un día especial, y están de oferta. Están muy bien de precio. Incluso el futbolista, que cuesta 1 millón de dólares, ayer mismo lo vendían por 22 millones. Los demás, todos muy asequibles, desde 8 dólares hasta 65. Para todos los bolsillos.

Si tuvieras que elegir a tres de los esclavos para quedártelos tú, ¿a cuáles elegirías y por qué? ¿A qué crees que se debe la diferencia de precios? ¿Por qué cuesta más el bebé que la niña? ¿Hay alguna diferencia entre comprarse un perro y comprarse una persona? ¿Podemos ser propietarios de otras personas? ¿Los hijos son propiedad de sus padres? ¿Los padres son propiedad de sus hijos? ¿La esclavitud es mala en sí misma? ¿Por qué? ¿Podría haber un esclavo que tuviera más libertad que una “persona libre”? ¿Tú eres esclavo o esclava de alguien o de algo?
Y tú ¿qué piensas?


escena lector de pensamientos.png

A este niño parece que le han llevado al médico. ¿Qué tipo de médico será? ¿Será el otorrino? ¿Será el neurólogo?

Dice la doctora: “Este aparato es un lector de pensamientos. Tranquilo, solo pita si detecta algo malo”. “Piiiiiiiiii, piiiiiiiiii, PIIIIIIIIIII”.

¿Por qué crees que le estarán leyendo los pensamientos? ¿Qué pensamientos crees que habrá detectado el lector? ¿Qué harías si los demás pudieran leer tus pensamientos? ¿Puedes controlar lo que piensas? ¿Hay cosas que se pueden pensar, pero no decir? ¿Hay cosas que se pueden pensar, pero no hacer? Si pudieras leer los pensamientos de alguien, ¿de quién los leerías y por qué? Imagina que este aparato lector de pensamientos existiera de verdad. ¿Quién debería poder usarlo, con quién y para qué?
 

Y tú ¿qué piensas?

[LECTURA DE 4 ESCENAS MÁS]


Estas imágenes se usan con niños de todas las edades, con personas de todas las edades, desde preescolar hasta universitarios y más allá, en muchos contextos diferentes.

Hay muchas formas distintas de mostrar y leer este libro y no todas son tan rápidas ni bombardean con preguntas de esa manera. De hecho, una de las formas más habituales de leer los libros de la serie de filosofía visual para niños sería casi lo contrario de lo que acabo de hacer. Se toma una sola escena, se observa atentamente, se analiza, se interpreta, se cuestiona, se dialoga y se reflexiona. Tranquilamente, lentamente. Porque la reflexión requiere tiempo. Y una sola escena da para mucho.

Pero hemos comprobado que esta manera tan rápida y efusiva de leer, sin dejar casi ni respirar, y no digamos ya reflexionar, entre pregunta y pregunta, tiene un efecto muy interesante cuando justo después mostramos otras imágenes que también pertenecen al libro, pero que no se incluyeron en esa lectura rápida.

Preguntas formuladas por los niños

Por ejemplo, ésta:

adivina.png

Dice la adivina al padre del bebé:

“Veo cosas malas, muy malas. ¿Está seguro de que desea conocer el futuro de su hijo?

Y el efecto que tiene, lo que pasa, cuando se muestran estas nuevas imágenes justo después de ese bombardeo de preguntas y de mostrar esas escenas anteriores sobre la libertad, es que se entra en una especie de frenesí interrogatorio.

Levanta la mano Iker, de 8 años, emocionado. ¡Tengo una! ¡Tengo una! ¿Qué cosas malas ha visto la adivina? Sara, de 10 años, añade otra ¿Por qué habrá ido el padre a la adivina? ¿Había visto ya algo que iba mal con el bebé? Diego de 6 años pregunta preocupado:¿Dónde está la mamá? y Alba de 10 pregunta suspicaz que ¿Cómo sabemos que no estamos viendo una obra de teatro? Y añade, posiblemente como prueba de su sospecha: ¿Por qué tiene el padre el pelo azul? Laura tiene 15 años y le preocupa otra cosa bien distinta: ¿Tiene derecho el padre a curiosear en el futuro de su hijo? ¿O sería una invasión de su intimidad? Raúl, de 9 años, plantea ponerse en el lugar: ¿Qué harías tú si fueras el padre del bebé? ¿Querrías conocer su futuro? ¿Por qué? Esther, de 11 años pone el foco en la adivina: ¿Cómo adquirió la adivina sus poderes? ¿Le vienen de nacimiento o los aprendió? y Javier, de 7 años mantuvo el foco ahí: ¿Cómo sabemos que la adivina está diciendo la verdad y que no le está engañando?

Poco a poco, nos vamos alejando un poco de la literalidad de la imagen y vamos haciendo preguntas más grandes:

Iker quiere respuestas: ¿Es posible conocer el futuro?

Esther añade: ¿El futuro está escrito?

Y Raúl salta, emocionado por completar la pregunta de Esther con una posibilidad muy interesante. “Si el futuro estuviera escrito, ¿alguien lo podría borrar?”

Sara pregunta: “Si se pudiera conocer el futuro, ¿querrías conocerlo?”

Y Laura añade un matiz de complejidad: Si se pudiera conocer el futuro, ¿seríamos más libres si no lo conociéramos?

"¡Eso no es libertad! ¡Eso es engañarse!" exclama Sara. "¡Pero eso no es una pregunta!", le redirige Raúl, de 7.

Esther recuerda una pregunta del bombardeo anterior y piensa que se aplica también muy bien a esta escena: "¿Hay alguna diferencia entre ser libre y sentirse libre?"

Sara, de 11 años, levanta la mano con otra pregunta: "¿Prefieres vivir consciente o inconsciente?"

Entre varios, consiguen formular esta otra pregunta: "Si se pudiera conocer el futuro, ¿querrías saberlo todo o solo algunas cosas? Si solo algunas, ¿cuáles y por qué? ¿Y por qué no las otras?"

Alba tiene otra: "¿Qué es mejor no saber o saber?"

Esther y Sara siguen el hilo: "¿El conocimiento puede hacernos infelices? Si tuvieras una enfermedad grave, ¿querrías saberlo?"

Y de nuevo, entre varios, formulan estas otras preguntas: "¿Vivirías tu vida de forma diferente si supieras que ibas a morir pronto? Si la respuesta es sí, ¿qué cosas cambiarías? Y añaden una realmente difícil: ¿Y por qué no las cambias ahora?"

A Diego le preocupa el aburrimiento: "Si supiésemos todo lo que va a pasar, ¿sería aburrida la vida?"

Y entonces, Laura da con dos grandes preguntas: “Si conociéramos el futuro, ¿seríamos libres? ¿Tendría sentido la vida?”


Estas son algunas de las preguntas reales que han surgido con niños de distintas edades (no todas en la misma sesión, ni tan narrativamente hiladas, pero todas literales). 

Pero en ese bombardeo inicial que a veces les hacemos y que os he hecho a vosotros al inicio, aunque hay muchas preguntas formuladas con palabras, el mecanismo de provocación de preguntas está en la imagen. Ese es realmente nuestro reto. Que las imágenes en sí y por sí solas provoquen preguntas en torno a determinadas cuestiones.

Les hemos bombardeado con preguntas verbales, pero todas ellas han surgido de preguntas visuales, por así decirlo.

Nuestras imágenes están diseñadas y pensadas para que, al mirarlas, se disparen preguntas y reflexiones. Realmente, las preguntas que acompañan a cada escena son una especie de apoyo al mediador o al lector si le apetece leerlas, pero la idea es que las imágenes por sí solas provoquen preguntas interesantes.

Y ese bombardeo de preguntas visuales también resulta contagioso, como vemos en estas escenas concebidas y diseñadas por niños en torno al tema de la libertad, para provocar preguntas y pensamiento en cualquiera que las mire.

Preguntas visuales para hacer pensar a los demás, ideadas y dibujadas por niños. 

Aquí tenemos una escena de Andrea, de 11 años. Ha jugado con uno de los muchos elementos que usamos en la Filosofía visual para niños para provocar preguntas, que es invertir roles. Esto permite introducir sorpresa, asombro y humor como mecanismos para enganchar y hacer pensar sobre la realidad.

Y lo consigue muy bien.


Aquí, la autora, de 9 años, ha querido explorar la relación entre propiedad y libertad. 

Y el padre les dice a los niños: “Tiraos por la ventana”. “Ahora”, añade la madre.

Ha querido acompañar la escena de preguntas. ¿Todas las personas son propiedad de sus padres? ¿Tienes que obedecer siempre a tus propietarios? Si tus padres te dijeran algo en lo que tú no estás de acuerdo, ¿lo harías? ¿Tenemos que hacer lo que las personas mayores digan? ¿Las personas mayores a quién obedecen? ¿Los adultos tienen que obedecer a las personas más mayores que ellos?


Libertad 5.jpg

Aquí han optado por una imagen más simbólica como disparador de preguntas. Que funciona muy bien también.

¿Quién habrá construido esa jaula?

 


 

"¿Por qué las madres mandan más que los padres?" nos pregunta Irene, junto a esta escala de mando con la mascota en la base, seguido por el hijo, la hija, el “bebé” – nótese que no es hijo ni hija, tan solo “bebé” y lo que está claro es que manda más que los hijos. Luego viene el padre y luego la madre.

Un retrato familiar interesante sin duda, y que da que pensar, sea como sea la escala de mando en nuestro caso.

 

 

 

 

 


 

 

 


 

Y la última escena que quiero mostrar, es ésta, de Sebastián, de 11 años, donde también hay una inversión de roles, con detalles muy interesantes.

Le dice la Señora Perra al Señor Perro: “Quiero ese, el rubito”. Y en la tienda de mascotas vemos ofertas de 2x1, “últimas unidades”, donde hay una anciana con un bastón.


Es interesante pararse a pensar cómo se han generado estas preguntas. 

¿Qué ha pasado aquí? Lo que hemos hecho es poner el foco en las preguntas. Ni más ni menos.

Por un lado, hemos conseguido que entráramos todos en un estado de curiosidad y de necesidad de preguntar, con el foco puesto en la generación de preguntas: en la pregunta como destino, como respuesta.

Hemos centrado toda nuestra atención en la pregunta.

Este es un ejercicio por lo general poco habitual. Incluso cuando se decide poner el foco en la pregunta, se suele poner con vistas a responderla. Por lo general quedarse en la pregunta nos pone muy nerviosos. 

Si os dais cuenta, la función del bombardeo inicial ha sido precisamente eliminar esos nervios. La intención ha sido que mirarais y simplemente os dejarais inundar de preguntas, que las disfrutarais, que no corrierais a contestarlas. Incluso escuchar el ritmo de las preguntas, cómo suenan, cómo se encadenan. Fijarse en todos los tipos diferentes de preguntas que se pueden hacer y en esa que puntúa a todas las demás: "Y tú, ¿qué piensas?". 

Luego, a la hora de generar preguntas propias, vemos que cada imagen provoca varios tipos distintos de pregunta: interpretativas (para tratar de comprender la imagen y asegurarse de que se tienen claros los matices), hipotéticas sobre el mundo de la escena (¿qué habrá pasado antes? ¿qué podría pasar después? ¿cómo será el mundo donde esa escena sea posible?), experienciales (relativas a nuestra propia relación con la escena desde la experiencia o desde imaginarse cómo actuaríamos nosotros en la situación) y otras más generales, abstractas o filosóficas, aplicables no solo a la escena, ni a nuestra experiencia, sino a todas las demás situaciones similares, categorizando esa similitud desde distintas perspectivas y llegando a preguntas cada vez más fundamentales. Lo más fácil suele ser empezar por las que están pegadas a la imagen, y luego ir haciendo preguntas cada vez más generales.

El foco sobre la pregunta puede ir más allá de simplemente emitirla. Se puede considerar con atención cada pregunta: ¿se entiende? ¿se podría formular con más claridad? Se pueden probar con compañeros para comprobarlo. Se puede comparar dos o tres formulaciones de la misma pregunta y pensar cuál está mejor formulada y por qué. Se pueden clasificar las preguntas por tipos (es siempre interesante proponer a los propios estudiantes que piensen en sus propias clasificaciones).

Este foco claro sobre la pregunta en sí, sobre su formulación, sobre su interés intrínseco, sin tratar de contestarlas, eleva la pregunta a la categoría de un posible fin en sí mismo, la sitúa como elemento de juego y nos propone una relación diferente con las preguntas, en las que no tienen por qué abrumar y mucho menos asustar, y en la que podemos disfrutar de ellas sin la presión de tener las respuestas. (Esto se aplica tanto a mediadores como a niños).

No es que explorar posibles respuestas no sea importante, pero lo podemos dejar para otro día. 

Claro que si ponemos el foco en la pregunta, estamos obligados a reflexionar sobre nuestras propias preguntas también. Las preguntas que hacemos a los niños y concretamente, sobre la calidad de nuestras preguntas.

¿Qué preguntas reciben los niños en el contexto educativo? 

¿Cómo viven los niños la pregunta en el aula? ¿Y cómo viven los docentes la pregunta en el aula?

Como siempre, habría más de una pregunta previa que abordar:

¿Qué es una pregunta? ¿Y qué no es una pregunta? ¿Para qué sirven las preguntas? ¿Y para qué sirve cada pregunta concreta que hacemos? ¿Para qué queremos preguntar a los niños? ¿Qué preguntamos a los niños? ¿Por qué preguntamos lo que preguntamos a los niños y no preguntamos otras cosas que nunca preguntamos a los niños? ¿Por qué hay preguntas que dan miedo? O quizás esta pregunta la podamos reformular: ¿Por qué dan miedo ciertas posibles respuestas a determinadas preguntas? ¿Cuántas de las preguntas que les hacemos a los niños son genuinas?

Creo que es significativo que cuando me encuentro con un grupo de niños por primera vez, mi primera labor -y puede ser larga y ardua- tiene que ver con reconstruir nuestra relación con la pregunta.

Reconstruir nuestra relación con la pregunta

Para poder trabajar con la pregunta de la manera en que lo hacemos, tenemos que trabajar para reconstruir una relación de confianza en torno a la pregunta. Primero, hay que reconstruir la confianza en que cuando se hace una pregunta, es una pregunta de verdad. Es decir, no busco una respuesta determinada, sino que me interesa de veras la respuesta, sea cual sea. Esto para muchos niños supone redefinir su experiencia de la pregunta, que, tras años de práctica, ellos muchas veces reciben más como una instrucción o una orden que como una invitación a indagar o a explorar. El receptor en este caso decodifica lo que el emisor quiere oír y se lo entrega, de forma bastante mecánica. No se siente particularmente interpelado ni siente que la pregunta sea para él y no para cualquier otro alumno ni siente que al profesor le interese genuinamente oír lo que tiene que decir. No se trata de eso. No va de eso la pregunta.

En general, la pregunta suele ser algo que hay que resolver y cuanto antes mejor. Hay que quitársela de encima, desde luego no entretenerse demasiado en ella. 

Me parece útil, para ponernos en situación, imaginar por un momento la relación que tienen los estudiantes, incluso de hoy, con las preguntas. ¿Qué tipo de pregunta recibe por parte de los docentes, por parte de los adultos en general? ¿Qué porcentaje de preguntas le llegan que se podrían considerar preguntas genuinas? Los estudiantes, desde preescolar hasta a veces incluso la universidad, están expuestos a un porcentaje altísimo de preguntas que lo son solo en apariencia y en nombre.

Muchas de estas preguntas nacen ya muertas por así decirlo. No tienen vida alguna, ni ganas de vivir. Son preguntas muchas veces sin recorrido o que acaban su recorrido nada más pronunciarse. Preguntas falsas, que realmente son afirmaciones con piel de pregunta (y que no pretenden ser retóricas). Preguntas cuya respuesta no nos interesa escuchar, sino meramente calificar. Preguntas que se agotan en sí mismas. Preguntas donde el interpelado, al oírlas o leerlas, entiende que cualquier respuesta va ya implícita en la pregunta, por lo que complace al que pregunta con la respuesta buscada y sigue con lo suyo, sin levantar la vista ni darse por verdaderamente interpelado. Preguntas que cierran mucho más de lo que abren.  

Así son la mayoría de las preguntas que llegan a los niños en la escuela, desde libros de texto, sí, pero también desde muchos libros informativos que no son “de texto” y desde muchos libros considerados como de ficción. La mayoría de los libros que se utilizan para “trabajar” determinados temas en el aula (hay que compartir, todos somos iguales, hay que cuidar la naturaleza) y para supuestamente “reflexionar” sobre estos temas en realidad dan una respuesta ya hecha, que por mucho que a veces pueda venir con signos de interrogación (¿hay que compartir?), se parece mucho más a un mandamiento que a una invitación a pensar sobre la cuestión.

Una parte importante de la razón por la que las preguntas que llegan a los niños son de este tipo, tiene que ver con un determinado concepto de infancia y un determinado concepto de educación bancaria que sigue muy presente. Pero muchas veces tiene que ver con la poca práctica que tenemos en el arte de hacer buenas preguntas. A veces es evidente que hay una intención de hacer buenas preguntas, pero algo falla. No se piensa lo suficiente en para qué hacemos las preguntas: qué queremos conseguir con ellas en general y con cada pregunta en concreto. No se presta suficiente atención tampoco a la redacción de las preguntas. A veces en cambiar muy ligeramente la formulación de una pregunta puede estar la diferencia entre matarla y darle vida, darle recorrido y conseguir una interpelación y una comunicación real.

Redacción/formulación exacta de las preguntas

En la última formación de docentes que hicimos yo y mi compañera de Wonder Ponder, Daniela Martagón en Madrid, por ejemplo, pedimos a los asistentes que pensaran en una pregunta que les apetecía que exploraran sus alumnos. Eran profesores de infantil y de primaria. Una profesora de infantil dijo que le gustaría explorar la siguiente pregunta con sus alumnos de 5 años:

¿Es bueno tener hermanos?

Entre todos, pensamos en formas mejores de formular la misma pregunta para que tuviera más recorrido.

¿Qué ventajas tiene tener hermanos? ¿Qué desventajas tiene tener hermanos?

Aunque de la primera pregunta (¿Es bueno tener hermanos?) podrían surgir finalmente las mismas ideas, la segunda forma de formularla lleva a los niños a buscar de inmediato ventajas y desventajas en lugar de plantearse directamente si es bueno o no, sin la reflexión previa. La segunda no se puede responder con un encogimiento de hombros, o es más difícil que se haga.

Pequeños cambios, pero grandes resultados.

Es necesario prestar atención a nuestras preguntas. Reflexionar sobre ellas y tratar de mejorarlas. Hay que tratar de hacer preguntas que despierten las ganas de buscar mentalmente la respuesta, no de responder automáticamente con una idea preconcebida.

Más reconstrucción

Este esfuerzo por romper la relación de inmediatez con la pregunta, de querer contestar enseguida, es también parte de ese proceso al que me refería al inicio de reconstruir, redefinir la pregunta.

Como lo es también romper con las ganas de los alumnos de complacer, que también hemos mencionado antes y que va de la mano de romper con la tentación como educadores de formular preguntas que son en realidad lecciones o afirmaciones disfrazadas.

Porque realmente es difícil hacer preguntas de verdad. Y realmente es difícil ponerse en actitud de exploración conjunta y dejar a un lado el querer transmitir valores u opiniones que uno desearía que mágicamente se implantasen en las mentes de nuestros niños.

Es difícil formular preguntas genuinas, en las que el preguntador no sabe o le interesa genuinamente la respuesta del que contesta. Preguntas que vienen de la curiosidad, de las ganas de comprender mejor cómo funciona el mundo, cómo funcionamos o cómo debemos funcionar nosotros en él o simplemente qué piensa la otra persona. Sin más agenda ulterior que la de explorar juntos. Pero nos cuesta, nos cuesta mucho deshacernos de la tentación de “transmitir” valores, argumentos, respuestas, a los niños.

Preguntas que piquen

Las preguntas filosóficas, pero también las buenas preguntas en general deben picarnos. Deben ser difíciles, para el niño y para el adulto. Son preguntas a las que no sabemos qué contestar porque realmente tenemos ideas encontradas e incluso contradictorias al respecto y necesitamos reflexionar con atención y cuidado antes de siquiera atrevernos a aventurar una respuesta.

Y esto es así tanto para los adultos como para los niños.

Hay que hacer preguntas valientes, que nos piquen a los adultos también. No se trata de preguntar si debemos salvar a un ser humano que se está ahogando, es preguntar a quién de entre dos seres humanos debemos salvar si sólo podemos salvar a uno y en base a qué tomaremos la decisión. No es plantearse si hay que amar a los animales, sino plantearse si algo que aceptamos generalmente en nuestra sociedad, como por ejemplo, tener a un perro en un piso, es o no es éticamente aceptable y por qué. Las buenas preguntas son impertinentes, incómodas, sacuden, hacen tambalear cimientos y nos exige volverlos a construir mejor.

Es importante tratar de pensar en más preguntas y temas: 

  • Sobre los que compartamos incertidumbre y curiosidad con los niños.

  • Que nos hagan pensar y dudar a nosotros también.

Y es importante siempre pararse a pensar:

  • Sobre el objetivo de nuestra pregunta: ¿Para qué? ¿Qué pretendemos conseguir con ella? ¿Y por qué nos hemos puesto ese objetivo?

  • También es importante hacerse la pregunta: ¿Me interesa a mí la pregunta? ¿Es una pregunta interesante

  • Y preguntarse si desde el punto de vista de los niños, ¿sentirán que el objetivo es indagar en la pregunta por el gusto de hacerlo y por la importancia de la pregunta o sentirán que hay un objetivo ulterior escondido?

Hasta aquí la reflexión sobre las preguntas que hacemos a los niños.

 Pero también cabe una reflexión importante sobre las preguntas que hacen los niños. Las que vienen de facto, las que nos gustaría que vinieran, las que esperamos que vengan y qué se puede hacer con ellas.

Entre las razones que suelen dar los alumnos por que hacen tan pocas preguntas, hay varias. Algunas tienen que ver con la poca atención que se les presta cuando hacen preguntas. Con la cantidad de veces que se consideran un desvío de la dirección. Con la vergüenza de hacer una pregunta que se vaya a considerar “de tontos”. Entre los retos provocados por el enviciamiento de la pregunta en el aula y fuera del aula está también que estemos todos cómodos con la tontería y que analicemos con seriedad también las tonterías.

Por otra parte es fácil constatar que los niños apenas preguntan, o sí preguntan en un principio pero pronto lo dejan, o bien siguen preguntando pero sus preguntas no nos llegan por el motivo que sea. Sería deseable reflexionar sobre cómo se podrían generar las circunstancias adecuadas para que sus preguntas sí nos llegaran.

Y aquí la reflexión en la que me interesa detenerme es en la diferencia entre hacer preguntas y generar preguntas.

Tras haber hablado de lo importante que es hacer buenas preguntas, ahora me voy a atrever a sugerir que hay algo incluso mejor que hacer buenas preguntas, y es generar buenas preguntas.

Que conste que sigo pensando que hacer buenas preguntas es muy, muy importante.

Vivimos en una cultura de la respuesta. Pero lo curioso es que es una cultura de la respuesta que apenas tiene en cuenta a Mamá. ¿Dónde está la mamá? Preguntaba aquel niño preguntado frente a la escena de la adivina, el padre y el bebé. ¿Dónde están las preguntas? Me pregunto yo. Hace tanto que no nos planteamos cuál fue la pregunta y por qué nos interesa hacer esa pregunta, que incluso nos hemos olvidado de la pregunta. Solo nos quedan certezas flotantes. Los niños llegaron tarde al planteamiento de preguntas; llegaron ya en las respuestas.

Para cuando ellos entran en el aula, en muchos casos, alguien ya ha decidido qué es lo importante. Lo importante se suele definir en función de los contenidos que se considera que los niños deben conocer como parte de su formación. Lo interesante no forma realmente parte de la ecuación, aunque tan a menudo coincidan o puedan coincidir lo importante con lo interesante.

¿No sería fundamental invitar a los niños a la fiesta?

Ver qué preguntas tienen ellos, qué les despierta curiosidad, qué les interesa y entusiasma y partir de ahí.

Si nosotros hacemos buenas preguntas, sin duda, esto ayudará mucho para despertar curiosidad. Pero es importante la distinción entre una pregunta recibida y una pregunta construida.  

Puedo llegar al aula y poner una pregunta en la pizarra (Si pudieras conocer tu futuro, ¿querrías conocerlo?, por ejemplo) y plantear un debate en torno al tema. O puedo mostrarles la escena de la adivina de Lo que tú quieras y hacer que ellos se construyan para sí mismos sus preguntas, que muy probablemente incluya esa porque lo que hacemos es crear las circunstancias adecuadas y los estímulos adecuados para que una serie de preguntas brote de ellos.

La vinculación con una pregunta que ha brotado de uno mismo, frente a una que se nos hayan dado, aunque sea la misma pregunta, es muy diferente. El camino cognitivo que nos lleva a la pregunta en el segundo caso es más seguro. Y sentimos la pregunta más nuestra.

Se trata de mostrar cosas y mostrarlas de una manera que despierte duda, que mueva a indagar, a preguntar.

Si somos capaces de experimentar con formas de generar preguntas de esta manera, jugando nosotros también como docentes, habremos iniciado un camino positivo en este sentido.

La distinción entre preguntas que hacemos o que recibimos y las que brotan de nosotros es fundamental también en otro sentido importante.

Cuando pensamos en las preguntas en un entorno educativo, solemos pensar en ellas como un acto de comunicación que tiene un emisor y uno o varios receptores. Tienen un destinatario y se plantean a ese destinatario por diversas razones, con diversos propósitos. Por lo general, las preguntas en la educación son un medio para un fin. Rara vez se erigen en un fin válido. Es distinto buscar una pregunta que se tiene en pie por si sola y que vale la pena en sí misma que buscar una pregunta para satisfacer las condiciones de otra persona.

Esas otras preguntas, que brotan de nosotros, seamos niños o seamos adultos y nos impulsan a una indagación que no se agota en la respuesta que nos pueda dar una persona, sino que va más allá y genera una cadena de preguntas adicionales, de curiosidad profunda, son importantísimas.  

De estas hay muy pocas en el sistema educativo pero son precisamente las que son más necesarias son para que ocurra un aprendizaje significativo y haya un enganche genuino con las materias. 

Son preguntas que se tienen en pie incluso sin destinatario. Esperan a que alguien se la encuentre y no duda nunca de su interés. Son irresistibles.

A veces nos preguntan cómo logramos desde Wonder Ponder tocar tan bien las fibras de los niños. Y la respuesta es clara. Partimos de nuestra propia fascinación y pensamos en cómo podemos provocar esa fascinación en los demás.

Es un truco muy antiguo, pero que es fácil olvidar. Ser modelo funciona muy bien.  

No es una pregunta que te hago porque te viene bien. No es una pregunta con lo que quiero sacarte nada. Es una pregunta con la que quiero contagiarte un interés.

Para que una pregunta enganche genuinamente no debe formularse por una persona que ya no la necesita o a la que ya no interesa para una persona a la que le viene bien pensar en ella.

Así trabajamos por ejemplo, cuando nos propusimos provocar preguntas y reflexión sobre la libertad. Empezamos haciendo un mapa con conceptos, palabras, cosas a tener en cuenta del tema que nos apetece abordar. Una vez que estamos satisfechas con el mapa, empezamos a pensar en casos o ejemplos o situaciones que nos provocan especial incomodidad o que nos remueven. Trabajamos con niños para explorar los conceptos y detectar qué tipo de casos, ejemplos y reflexiones aparecen a menudo.  

Todo parte de nosotros en un principio, pero enseguida también de los niños.

Poniendo la pregunta bajo el foco, y sin la presión de contestar, formular buenas preguntas se convierte en un reto, y mejorarlas, se convierte si no no en una responsabilidad, al menos en una posibilidad. Lanzar las preguntas al ruedo, prestándoles a todas atención por sí mismas, no en función de la respuesta, sino en función de su potencial para interesar, es poderoso.  

Mediar cuando no se tienen las respuestas. 

Pero dije al principio que olvidarse de las respuestas no era la única forma de mediar cuando no se tienen las respuestas. También se puede mediar cuando no se tienen las respuestas, y nos atrevemos a explorar desde nuestro no saber.

No siempre, ya lo dije antes, leemos estos libros con ese estilo de bombardeo de preguntas del inicio. La forma más habitual de leer los libros de la serie de filosofía visual para niños es leerlo tranquilamente, tomándonos nuestro tiempo, escena por escena y dialogar, problematizar, profundizar en cada pregunta que va apareciendo. Quizás una escena por sesión o dos.

Pero los libros que hacen preguntas sin proporcionar respuestas despiertan dudas e inseguridades en muchos adultos.

En el caso de los libros de Filosofía visual que desarrollo junto a la ilustradora mexicana Daniela Martagón, incluimos preguntas a modo de guía, más para el mediador realmente que para los niños y nos llegan testimonios de muchos docentes diciendo lo mucho que aprecian que estén las preguntas porque esa es una de las partes que más cuesta, ya lo hemos visto antes. No es fácil formular buenas preguntas.   

Pero ¿Cómo gestionar ese diálogo? ¿Cómo no dirigirlo en una dirección determinada, por ejemplo? 

En un sistema educativo y en general en una sociedad donde a veces tratamos a los niños como recipientes en los que podemos verter lo que más nos interesa o lo que creemos que le interesa a ellos; donde se opera desde el convencimiento de que podemos controlar lo que entra en el niño, como adulto no es fácil ni cómodo bajarse de ese pedestal de autoridad, donde tan seguros y tan a gusto nos encontramos, para caminar con el niño y –de verdad- indagar junto a él en las posibles respuestas a una pregunta. Reconocer que él o ella te puede iluminar a ti, al igual que tú a ella. Abrirse a que te haga una pregunta cuya respuesta desconoces y poder decir: “no lo sé, pensémoslo juntos” y luego pensarlo juntos de verdad, y no desde la superioridad adulta, esto no es fácil tampoco.  Y la filosofía, y libros como el que hemos visto al inicio, demanda justamente eso. Le dicen al mediador, ¡eh tú! ¡Juega tú también! ¡Piensa tú también, que no lo tienes tan claro!

Aquí creo que hay un punto fundamental, que tiene que ver con entender qué tipo de pregunta requiere que tengamos las respuestas y qué tipo de pregunta pertenece a otra categoría: una categoría en la que no se trata de tener las respuestas, sino de explorar todas las posibles respuestas, de aportar en la construcción de posibles respuestas, de explorar posibilidades; no de zanjar cuestiones.

A esta categoría pertenecen las preguntas filosóficas, pero también otro tipo de pregunta, quizás no estrictamente filosófica, pero sí abierta al desacuerdo. Estas preguntas no son preguntas que se puedan responder con un “sí” o con un “no” y darlas por zanjadas. No son preguntas que se puedan contestar con información tampoco, como “¿Cómo se llamaba la persona que inventó el teléfono?”. No son preguntas que se puedan contestar preguntándole a un experto tampoco (diferentes expertos te darán respuestas distintas y todas podrían ser “buenas respuestas” y al mismo tiempo que ninguna sea “la correcta” porque nunca habrá “la correcta”).

La respuesta a una pregunta filosófica está abierta al desacuerdo, y a menudo trae consigo más preguntas y a menudo, mucha más reflexión de la que uno piensa en un principio.

No se trata tanto de llegar a una respuesta concreta. La idea es más bien, que uno solo o en compañía, busque todas las posibles respuestas para cada pregunta y analice cuál puede ser la mejor y por qué. Es posible que no se alcance una conclusión clara. Pero nos podemos preguntar: ¿Aprendí algo de los demás? ¿Los demás aprendieron algo de mí? ¿Cambié de opinión? ¿O reforcé mi opinión original sobre la cuestión? ¿Construimos una buena respuesta juntos? ¿Pensamos de forma interesante? Y, sobre todo, ¿fue divertido?

Comprender qué espera una pregunta de ti como mediador es muy útil para poder relajarse con la sensación de no tener las respuestas.

Pero entonces, si no hay respuestas ¿cualquier respuesta vale?

Esta es una pregunta que nos hacen a menudo en nuestra formación para docentes…

Y respondemos: rotundamente ¡NO! Cualquier respuesta no vale. Ni mucho menos.

Una cosa es que la caja no venga con respuestas y otra es que no haya respuestas. Que no haya una única respuesta o una sola respuesta correcta no quiere decir que cualquier respuesta valga. Que todo sea argumentable no quiere decir que todo sea concluible. Creemos que la forma en que se plantean las preguntas y la relación de las preguntas entre sí consigue evitar la precipitación de una respuesta concluyente. Se trata de invitar a abrir posibilidades, no tanto a zanjar cuestiones. De centrarse especialmente en la pregunta, en el proceso del pensamiento, en el disfrute de pensar en todas las posibilidades y medir cuáles se tienen mejor en pie y cuáles se tambalean con más facilidad y por qué.  

Es como un puzle en el que lo primero que hay que hacer es pensar en cuáles pueden ser todas las piezas e ir poniéndolas sobre la mesa. ¿Qué cosas hay que tener en cuenta cuando pensamos en la crueldad? Una vez que tengamos todas las piezas que se nos ocurran sobre la mesa, podemos tratar de encajarlas. A veces parecerán encajar bien, otras será más difícil. A veces podremos hacer encajar las piezas "más o menos", pero tendremos que dejar una o dos piezas fuera, que son difíciles de meter. Y podemos cerrarlo, incluso nos puede quedar bien, pero al menos sabremos cuáles son esas piezas de puzle y sabremos también que en algún momento tendremos que descomponerlo entero para tratar de volverlo a encajar. No es que cualquier respuesta pueda ser válida. Es que muy pocas respuestas son candidatas a ser válidas.

Así que en estos libros de Filosofía visual y en cualquier diálogo de este tipo que se quiera abordar a partir de cualquier libro o cualquier estímulo, no vale todo, no. Vale muy poco y lo divertido es intentar buscarlo aunque no lo lleguemos a encontrar.  

Llevo muchos años dedicada específicamente a estudiar y crear modos de provocar y generar preguntas y a reflexionar sobre maneras de construir una cultura de la pregunta en el aula, en el hogar, a nuestro alrededor. Y como buena experta en preguntas, después de todo este tiempo, sigo teniendo muchas más preguntas que respuestas, pero espero que algo de lo que haya compartido haya sido útil para ustedes.

Muchas gracias.

Transcripción de texto de conferencia presentada en mayo de 2017 en Santiago de Chile (Lecturas filosóficas con niños. ¿Cómo mediar cuando no se tienen las respuestas?) en la Universidad Católica de Chile. Parte de este texto también formó parte de la conferencia presentada en las Jornadas Internacionales de Educación de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en mayo de 2017 (¿Cómo preguntar para que te pregunten? El interrogante como motor de aprendizaje). 

¿Cómo se dice "Lo que tú quieras" en catalán? El que tu vulguis!

Ellen Duthie

Hoy lunes 27 de marzo sale a la venta en catalán El que tu vulguis, la versión catalana de Lo que tú quieras

El que tu vulguis / Lo que tú quieras es el tercer título de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños. Se trata de un libro-juego presentado en una caja que invita a jugar y a pensar sobre la libertad.

¿Ser libre es poder hacer todo lo que queramos? ¿Puede todo el mundo hacer lo que le da la gana al mismo tiempo? ¿Hay alguna diferencia entre tener que obedecer siempre y la esclavitud? ¿Tú eres esclavo de alguien o de algo? ¿Poder volar te haría más libre? ¿Es posible ser feliz sin ser libre? ¿Qué es ser libre? ¿Y para qué queremos ser libres?

Como todos los títulos de la serie Wonder Ponder de Filosofía visual para niños, Lo que tú quieras está concebido para que niños y niñas puedan mirarlo y leerlo solos, acompañados, en grupo, en un contexto educativo, lúdico o familiar.

CONTENIDO: · 14 láminas con escenas ilustradas · Más de 100 preguntas formuladas cuidadosamente para suscitar una reflexión rica y bien orientada sin dirigirla a ninguna conclusión predeterminada · 3 láminas libres que invitan a dibujar escenas filosóficas y a plantear preguntas propias. · Guía de acompañamiento a la lectura para niños y adultos. · Propuestas de uso · Póster "La Casa de la Real Gana" (A3).

Con traducción de Bel Olid, el título de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder dedicado a la exploración del tema de la libertad, sale al mercado en catalán, tras la edición el pasado mes de octubre de los dos primeros títulos de la serie Món cruel y Jo, persona

Con este lanzamiento, los tres títulos hasta la fecha de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder están disponibles en español, catalán e inglés.

En Argentina, la serie se está publicando en ediciones iamiqué, donde se acaba de editar Lo que tú quieras. Pronto podremos ver también en el mercado las ediciones mexicana y brasileña de Mundo cruel. Asimismo, Mundo cruel y a no mucho tardar, Yo, persona, está disponible en Coreano en la edición de Marubol para Corea del Sur.

Descubre más sobre Lo que tú quieras en este vídeo: